Aproximación a la pintura potosina del Siglo XX

 

A principios del Siglo XX los pintores potosinos al igual que en las demás partes de México seguían subordinados a encargos   de gente con poder político y religioso, en donde la estética de dichas pinturas era dominada ampliamente por el academicismo.  Es así como el taller de los Morett y el de los Vela, ganaron gran prestigio a principios de siglo, destacando el pintor Margarito Vela, quien fuera pintor de cámara del Obispo Montes de Oca, Carlos Diez Gutiérrez y Manuel José Othón, entre otros. Este artista junto con Germán Gedovius son sin duda   los mejores representantes de la pintura potosina pre-revolucionaria, con la que se cerraría un capítulo en el arte potosino e iniciaría otro con los movimientos pictóricos post revolucionarios que marcarían a toda una generación.

Durante los primeros años post revolucionarios las obras pictóricas en San Luis Potosí, seguían saliendo de los talleres particulares, ante esto en los años treinta un grupo de jóvenes artistas potosinos se habían reunido para crear un espacio donde compartir sus inquietudes por nuevas corrientes artísticas, con ello nació la “Bohemia Potosina” que más tarde tomaría el nombre de Centro Cultural Potosino. La autora Paláu M. citada en Villar (2010)   describe la Bohemia potosina de la siguiente manera. “Se manifestaban contra la cultura burguesa, a favor de lo mexicano y lo regional, a la revaloración de raíces indígenas y de lo revolucionario, pero eso sí, con claros tintes estilistas. Paradójicamente se oponían a la clase media y alta a las que pertenecía la mayoría de sus integrantes.

Este centro cultural fomentó las artes plásticas en San Luis Potosí a tal grado que organizó la primera exposición de pintura, escultura, dibujo y fotografía en la sede de la primera Feria Potosina de 1942, esto propició que la escena de las artes plásticas de San Luis Potosí creciera durante los años cuarenta a tal grado de que en 1944 los pintores potosinos fueron invitados a participar en el concurso de la Feria de San Marcos en donde obtendrían primeros premios y menciones honoríficas.

Es justo en los años cuarenta que el muralismo llegaría a San Luis con un pintor de la talla de Fernando Leal quien fuera contratado por el gobernador Gonzalo N. Santos para realizar los murales de la nueva estación del ferrocarril. Fernando Leal que pertenece al primer grupo del movimiento muralista impulsado por José Vasconcelos, que contemplaba en dicho movimiento el ideal y el compromiso de ser mexicano, intentando restaurar un consiente colectivo, es decir un sentido de identidad nacional.

A este movimiento pertenecían los pintores Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco y el ya mencionado Fernando Leal entre otros. Leal pintaría los dos murales que están en la sala de espera de la central del ferrocarril de S.L.P.

Fernando Leal también pintó murales en el Teatro de La Paz, en algunos templos potosinos y en varios recintos privados de San Luis, lo que lo lleva sin lugar a duda a pesar de no ser potosino a ser el máximo representante del movimiento muralista en San Luis Potosí.

Durante los años cuarenta la comunidad de artistas plásticos en San Luis continuó creciendo a tal grado que se seguirían fundando instituciones para el desarrollo de esta disciplina una de ellas es El Centro de Artes Plásticas fundada en 1945 por Joaquín Arias que sumaba esfuerzos junto con el ya antes mencionado Centro Cultural Potosino.

Para entender mejor el movimiento pictórico de San Luis durante estos años es necesario hacer mención de los artistas más sobresalientes de este periodo en el cual se comenzaba a formar un importante movimiento de artes plásticas en San Luis. Comenzando por  José Jaime, un autodidacta que aunque tomó en varias ocasiones clases de pintura, su obra no es netamente académica,  José Jaime al pertenecer al grupo del Centro Cultural Potosino convivía con literatos y pintores que enriquecían y motivaban sus convicciones a un estilo pictórico único que desarrollaría durante su corta vida, cuenta con una de las mayores producciones pictóricas de San Luis entre las que se encuentran más de 200 óleos y casi 80 acuarelas y dibujos, la obra de este artista se caracteriza por su acercamiento a las vanguardias de principios de siglo XX.

 

Otro artista importante de la época fue también el dibujante y grabador Luis Chessal, quien realizara tres series de estampas con temas arquitectónicos y urbanos de las ciudades de San Luis Potosí, Guanajuato y Zacatecas, a su vez fue fotógrafo del periódico El Heraldo y director del museo Regional Potosino. Otro pintor destacado era Juan Blanco quien fue becado para estudiar en Paris en 1949, participó en una amplia cantidad de exposiciones entre las que destacan la exposición nacional de artes plásticas para el premio nacional de las artes y ciencias y la exposición en el primer salón de artes plásticas donde obtuvo el primer lugar con su obra autorretrato.

Un pintor más de dicha generación es  Primo Soria quien naciera en Aguascalientes pero desarrollara su obra en San Luis Potosí. Deja ver en su obra la influencia del paisajismo y naturalismo, así como el indigenismo. Con su obra ganó en tres ocasiones el premio 20 de Noviembre en las ediciones 1955, 1956 y 1960, posteriormente fue profesor del Instituto Potosino de Bellas Artes y del Centro Cultural del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Durante esta época se puede resaltar la influencia de la escuela nacionalista o costumbrista en San Luis Potosí a través del paisajismo, que en esas fechas por ser San Luis una provincia aún carente de la modernidad de otras ciudades mostraba paisajes pulcros que inspiraban a pintores como lo mencionan Rangel J. (1992): “ El paisaje potosino ha convocado a varios de nuestros artistas plásticos a desentrañar el secreto de un altiplano severo, pleno de tonalidades ocres y geometrías armoniosas, y del incansable barroquismo vegetal de la Huasteca.”

La escuela de pintura del Instituto Potosino de Bellas Artes

 La historia de la pintura cambiaría en San Luis con la llegada del artista Raúl Gamboa en 1960 quien era un pintor reconocido perteneciente a una generación de transición entre la escuela mexicana fundada a raíz del movimiento de la Revolución Mexicana y el movimiento de ruptura llegado del extranjero.  Gamboa al igual que muchos otros artistas optaron por estar a la vanguardia de las nuevas generaciones encabezando este movimiento artístico y creando una nueva estética pictórica en México. La obra que Gamboa creó en San Luis Potosí y la de sus alumnos, permitió a una nueva generación de pintores potosinos consolidar el estado de San Luis como un importante centro a nivel nacional en cuanto a las artes plásticas se refiere.

Si bien es cierto que durante su estancia en San Luis Gamboa se dedicó más a la enseñanza que a la producción de obra, es sumamente importante exponer a plenitud a este artista ya que prácticamente la historia de la pintura del siglo XX en San Luis es una antes de Gamboa y otra totalmente diferente después de la llegada de esta artista a SL.P. Tal como lo describe la autora Teresa Paláu (2012) quien fuera alumna del maestro. “Raúl Gamboa llegó a San Luis y no sólo vino a revolucionar, sino a crear las bases sólidas y maduras que hicieron de la pintura potosina rebasara las fronteras de San Luis, para mostrar a México la calidad de un grupo de pintores locales.”  Gamboa llegó a sus 46 años a la capital potosina después de una gran insistencia del director del INBA que presionaba a Gamboa para que viniera como maestro al IPBA. Fue justamente en San Luis donde Gamboa desarrollaría una nueva faceta en su obra en los retratos de bailarina de danza contemporánea Lila López con quien se casó en 1963

Entre la generación de artistas forjados bajo la estancia de Gamboa en San Luis Potosí podemos destacar a Teresa Paláu, quien ingresara al IPBA en 1963, el   curriculum de dicha autora cuenta con una vasta cantidad de exposiciones y obra creada, la principal característica de su obra es la crítica social, contra el autoritarismo.

Otra destacada artista de esta época fue Chelo Alfares quien en 1963 obtuvo el primer lugar en el Primer Simposio Nacional de Botánica. En su obra destaca la técnica del vertido o chorreada en cual define figuras de gran calidad estilística. Una alumna más de Gamboa es Celia Ramírez que se distingue por ser la primera en abordar el arte abstracto en San Luis, su acervo cuenta con una impresionante cantidad de obra producida por más de 50 años de trayectoria. También perteneciente a esta generación se encuentra Flora Martínez  quien es más reconocida por la colección de retratos de la mayoría de los gobernadores de San Luis Potosí y de los rectores de la UASLP.  Pero también tuvo su faceta expresionista donde la principal característica de su obra es la crítica social, dramatizando en sus cuadros la pobreza. Los últimos pintores importantes de esta primera generación son; Mercedes Robles y Sergio Portillo que desarrollaron su obra en la corriente pictórica del realismo, este último fue ganador en tres ocasiones del certamen 20 de Noviembre.

 

Titulo: “Pianista” Autor: Teresa Paláu Imagen. Recuperada en Villar R. (2010) “Cien años de historia y arte potosino” pág. 331

 

Los pintores potosinos en especial los pertenecientes al IPBA alcanzaron el máximo esplendor en 1970 cuando se inauguró la exposición “Serie exposiciones de críticos /5 Antonio Rodríguez presenta: Una escuela de arte en San Luis Potosí”. Que fuera la primera vez que el Palacio Nacional de Bellas Artes abriera sus puertas a una exposición de una escuela de arte de provincia. En dicha exposición los elogios y la crítica positiva fueron unánimes consolidando a San Luis Potosí como uno de los principales centros en la producción de artes plásticas de todo el país.   Durante los años setenta creció de manera acelerada la población de estudiantes en IPBA. Aunque Gamboa asumió actividades administrativas en el Instituto, la enseñanza artística quedó bajo otros maestros, sin embargo, la supervisión de los trabajos del maestro Gamboa mantuvo cierto nivel en la producción pictórico en el IPBA.

Durante los años setenta se desarrollaría una nueva generación en IPBA. Uno de ellos Francisco López quien comenzara sus estudios en dicho instituto en 1971, posteriormente se trasladó a Barcelona y a su regreso a México radicó en Cuernavaca, su obra temprana se distingue por ser una pintura abstracta impregnadas de figuras sin movimiento. Otro artista de esta generación es Antonio Rosillo que en su obra se distingue por el uso de la técnica de collage así como el Pop Art, dejando en claro que San Luis estaba a la vanguardia con las corrientes artísticas que se desarrollaban en otras latitudes. También digno de ser mencionado es Alberto Martínez quien inauguró en 1977 el taller experimental en el IPBA, en el cual proponía experimentar nuevos formas y caminos para expresar y explotar de una mejor manera el imaginario creativo, su principal objetivo en este taller al igual que en su obra era construir visiones pictóricas diferentes a las convencionales.

 

Sin lugar a dudas uno de los más reconocidos artistas potosinos de la segunda mitad del siglo XX es Rosa Luz Marroquín quien fuera alumna directa del maestro Raúl Gamboa, durante su formación cursó una amplia variedad de talleres lo que le permitió ir evolucionando su obra, entre los talleres que más destacan en su curriculum son: taller de gobelino con el maestro Wajciech Sadley, taller de gráfica con el maestro Andreiy Rudinsky y el taller de grabado con el maestro Carlos García Estrada. A lo largo de su carrera ha obtenido una amplia variedad de premios y reconocimientos destacando el Premio Nacional de Pintura en el concurso de artes plásticas de 1968, el Premio Nacional de Grabado en 1974. En 1976 fue becada por el Instituto Nacional de Bellas Artes para estudiar en Varsovia, Polonia, en 1982 obtuvo el primer premio, Sección Bienal de Tapiz, en 1986 le fue otorgado el premio especial único en el V Bienal de Tapiz y Textil del INBA y en 1988 fue seleccionada para representar a México en Uruguay en el concurso latinoamericano de textil en miniatura.  Durante su carrera ha participado en casi 100 exposiciones colectivas, bienales y trienales tanto en México como en el extranjero destacando los países de: Bélgica, Brasil, Cuba, USA, Argentina, Francia, Holanda, Polonia, Sudáfrica y Uruguay, a su vez ha montado más de 10 exposiciones individuales entre las que destacan: Casa de la cultura de San Luis Potosí en 1971,  Galería de la Casa del Lago UNAM, México en 1976, Galería Philips Neediman en Chicago, USA en 1981,  Galería del auditorio de INBA 1986 y Museo de Arte Contemporáneo de Morelia1987.

 

Titulo: Los territorios de la memoria Autor: Rosa Luz Marroquín Imagen recuperada en Belmontes et al (1996) “Mística y Magia” pág. 56

 

Otro pintor que no se puede dejar de lado es Jesús Sánchez Urbina; quien también fuera alumno del maestro Gamboa, durante su carrera cursó algunos talleres destacando el curso de grabado en el taller del molino de Santo Domingo en México, DF. En 1981 fue becado por el gobierno francés para estudiar en la ENSBA (Escuela Nacional Superior de Bellas Artes) en Paris, y en 1968 fue ganador del concurso “20 de Noviembre”. A lo largo de su trayectoria participó en diversas exposiciones tanto individuales como colectivas destacando: “Exposición colectiva de becarios del gobierno francés” en la explanada de la Defensa en Paris Francia en 1982 y la exposición “Tres estilos distintos una misma escuela” organizada por el IPBA en la galería “Al arte, A.C.” Aguascalientes en 1989. La generación de Sánchez Urbina en la que podemos destacar a Rosa Luz Marroquin y Sergio Portillo bajo la influencia del maestro Raúl Gamboa son los encargados de formar e influir en la última generación de artistas que se formaría en el siglo XX en la ciudad de San Luis Potosí.

 

Titulo: Pareja en un paraje mágico Autor: Jesús Sánchez Urbina Imagen: Recuperada en Comité organizador San Luis 400 (1992) “Plástica contemporánea en San Luis Potosí”. (pág. 143)

 

En los últimos 25 años del siglo  XX el arte potosino estuvo marcado por un estilo postmoderno y como ya se mencionó  los artistas consolidados abrieron la puerta a diferentes estilos mediante sus talleres impartidos en el IPBA, que fueron absorbidos por las nuevas generaciones, en un principio los talleres se seguían dando en el IPBA pero pronto esta nueva generación de jóvenes enfrentarían un cambio de estilos artísticos en el cual fue necesario revelarse contra los académicos en una especie de movimiento de nueva ruptura lo que provocó que se comenzaran a formar proyectos independientes que paulatinamente fueron obteniendo recursos tanto de becas como de instituciones culturales y gubernamentales lo que creó la escuela pictórica de final de siglo en San Luis. Destacando entre otros artistas se puede mencionar ha Lina Lanz quien egresó del IPBA en 1977   se distingue por su arte abstracto y a lo largo de su trayectoria ha obtenido una gran cantidad de premios y reconocimientos tanto a nivel estatal como nacional. Ésta artista posteriormente regresaría a Bellas Artes como maestra fundando un taller en dicho instituto que permitía la adquisición de un lenguaje pictórico al alumno de una forma totalmente libre.  Otro artista forjado en esta generación es Armando Belmontes quien es uno de los artistas posmodernos más relevantes de San Luis durante su carrera ha obtenido en dos ocasiones el premio “20 de Noviembre”, así como el primer premio en la segunda Bienal de occidente y becario por parte del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de San Luis de 1990-1994.  A su vez cuenta con una numerosa cantidad de exposiciones tanto colectivas como individuales, la obra de Belmontes se destaca por su aguda crítica social.

 

Titulo: Pirotecnia Autor: Sergio Portillo Imagen. Recuperada en Belmontes et al (1996) “Mística y Magia” pág. 74

 

Un pintor mas que no puede pasar desapercibido es Salvador Castro quien estudiara la carrera de diseño gráfico en la UASLP y cuenta como más de 10 exposiciones tanto individuales como colectivas fue becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes en 1996. Un miembro más de esta generación de pintores es José Ángel Robles quien en un principio estudiara la especialidad de artes visuales en UNAM, para posteriormente regresar a San Luis y continuar sus estudios en el IPBA, en 1981 fue a Europa a continuar su formación primero en Londres y después  en Toulouse, Francia, posteriormente fijó su residencia en Barcelona, en los años noventa y ya con amplia trayectoria y reconocimiento regresa a San Luis donde obtiene dos veces el premio “20 de Noviembre” y en 1995 es becado por el Fondo Estatal para la Cultura y las Artes

 

Como en todas las disciplinas hay una gran cantidad de pintores que formaron esta generación y que aún en la actualidad siguen creando obra en San Luis Potosí y por lo tanto sería imposible poner en un artículo a toda esa vasta cantidad de artistas por lo que para finalizar mencionaré tres artistas que sobre todo en los últimos años del siglo XX produjeron una importante cantidad de obra pictórica en San Luis. El primero de ellos es Eleuterio Rojas quien en su obra expresa un hiperrealismo, otro es Rafael Gerardo Hernández, que su obra se reconoce por su actitud crítica en el estilo expresionista y Conny Serment que se caracteriza por su estilo realista con influencia naturalista.

 

REFERENCIAS:

Cervantes H. (1991) “Revista arte y artistas N° 7 Feb. 1991” D.F. México.

Comité organizador San Luis 400 (1992) “Plástica contemporánea en San Luis Potosí” Ed. Comité Organizador San Luis 400, San Luis Potosí, México.

Belmontes et al (1996) “Mística y magia, búsqueda y reencuentro” Ed.  F.E.C.A.(Fondo Estatal para la Cultura y las Artes) San Luis Potosí, México.

INBA (1958) “Instituto Nacional de Bellas Artes Memorias de labores 1954 – 1958” Ed. Secretaria de Educación Pública. México D.F.

Paláu T (2012) “Raúl  Gamboa el pintor el maestro” Ed. Universidad Autónoma de San Luis Potosí. S.L.P. México.

Villar R. (2010) “Cien años de historia y arte potosino”  Ed. UASLP, S.L.P. México. Primera edición.

 

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