A pesar de que México se encuentra entre los países que reportan menor cantidad de lectores entre su población, es decir, 3.8 libros al año por persona según un informe de El Economista, las tecnologías han apostado por reactivar esta práctica entre las nuevas generaciones, ya que son cada vez más los títulos que pueden ser disfrutados digitalmente a través de los dispositivos electrónicos. Sin embargo, aún se conservan muchos lectores que gustan de comprar, regalar, guardar y coleccionar diferentes ejemplares en su versión física.

Es por ello que este 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro, fecha que fue establecida por la UNESCO en 1988 y que tiene como principal objetivo el fomento de la lectura, el apoyo a la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual de lo derechos de autor.

En esta cuarentena y época de confinamiento, las personas han recurrido a continuar esa lectura que habían pausado. Es muy común que argumentemos que no tenemos el tiempo suficiente para leer, por lo que en esta época de pandemia hay que ver el lado positivo de la situación para disfrutar de un buen libro, además de que está comprobado que hacer esta actividad sirve para relajarse y tener un momento de tranquilidad.

Dicen que en gustos se rompen géneros, y con la gran cantidad de títulos que existen, puede haber para cualquier exigencia, desde la literatura fantástica, pasando por la ciencia ficción, los libros de autoayuda, la poesía, los grandes clásicos, las novelas históricas, entre otros.

Nuestro país se ha caracterizado por entregar al mundo grandes escritores que han marcado un gusto a nivel internacional, comenzando con el ganador del Premio Nobel de Literatura de 1990; también se encuentran Juan Rulfo, Juan José Arreola, José Revueltas, Agustín Yáñez, José Emilio Pacheco, Carlos Fuentes, Jorge Ibargüengoitia, Fernando del Paso, Elena Poniatowska, Elena Garro, Rosario Castellanos, Laura Esquivel, Ángeles Mastretta, Nellie Campobello, entre muchos otros escritores nacionales más.