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A mi hermana la mataron con brujería

San Luis Potosí, S.L.P.

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Una historia real, con un desenlace trágico.

Mi nombre es María y a mi hermana la mataron con brujería.

Una noche mi hermana me llamó, se escuchaba muy angustiada, me dijo:

“Te necesito, ven antes de que sea muy tarde. Mi matrimonio se está acabando, ya Juan (El esposo de mi hermana) no es el mismo, es muy grosero conmigo, me trata muy mal, me grita por todo, es como si no soportara estar cerca de donde estoy. Lo más raro de esto, es que el cambio de un día al otro, así como lo recuerdas que era conmigo dulce, detallista, romantico, siempre pendiente de mis hijos, llegaba temprano de trabajar, salíamos los fines de semana con los niños, hacíamos todo juntos, participamos en los eventos del colegio de nuestros hijos, todo perfecto hasta hace unos meses. Se ha alejado de nosotros ya casi no viene a la casa, cuando esta, es como si no estuviera, esta ausente, le hablas y no parece escuchar, es como si fuera otra persona. Hace una semana no vino a dormir y cuando abrí la puerta de la casa había en la banqueta una estrella dibujada con tierra, un gato negro muerto en el centro, me asuste mucho pero lo que quería era que los niños no lo viera, así que lo junte en una bolsa y deje en la calle no quise meterlo a la casa, fuí a dejar a mis hijos al colegio. Otro día encontré una muñeca con alfileres en la casa, tengo un mal presentimiento.”

Bueno ante la llamada de mi hermana, comencé a organizarme porque debía pedir permiso en la empresa en la que trabajaba para faltar, que mi esposo se organizara para hacerse cargo de mis hijos, para poder viajar a Veracruz.

Cuando llegue, mi hermana estaba hospitalizada, fuí ahí pretendiendo ver a mi hermana, no me dejaban entrar, finalmente logré verla, ella estaba inconsciente, tomé su mano comencé a hablar, le preguntaba ¿Qué pasó? pero no despertaba, comencé a llorar de frustración, en eso ella abrió los ojos, me dijo “No llores, necesito que cuides a mis hijos, también los quieren matar”. Por supuesto pregunté ¿Quién y porqué? explicame. Respondió “Ayer después de que hable contigo, comenzó a llover muy fuerte, me quede en la sala en el sillón frente al espejo, los niños ya estaban dormidos y Juan como siempre no estaba, me quede paralizada cuando del espejo vi salir unas mujeres vestidas de negro, parecía que flotaran, giraban sobre mi, escuchaba una voz que me decía ayúdame,  sentí una mano que tomó la mía, así llegué al patio trasero ahí donde está el árbol, comencé escarbar la voz me seguía hablando, no se como si algo me obligará a hacerlo, perdí la voluntad, la lluvia caía y yo entre el lodo, con las manos seguía escarbando no entiendo la razón, de pronto perdí el conocimiento, hasta que llegó la señora que me ayuda en la mañana, llamó a Juan y llegue aquí, no se que pasa, van días que hago cosas pero no sé el motivo, me siento muy débil, en ocasiones no me puedo levantar de la cama, me duelen las rodillas, tengo demasiado sueño, no puedo cuidar ni a mis hijos, me siento mal ayudame, los doctores aún no saben que me pasa”. 

Después de unos minutos se quedó dormida, llame a la enfermera, pero no dije nada de lo que menciono, en lo que los doctores la checaban, salí de ahí, fuí a su casa, quería encontrar respuestas, no comprendía nada, llegué y hablé con la señora que le ayudaba en su casa, ella insistía en que a mi hermana la estaban trabajando con magia negra,  dijo cuando llegó a la casa en la puerta había de nuevo tierra, había escritas una frase pero que no entendió, parecía otro idioma, en el jardín encontró una muñeca llena de alfileres.

No supe cómo ayudarla, lo único que se me ocurrió fue ir a la iglesia más cercana y hablar con el padre, le dije lo que sucedía que estaba desesperada porque tenía que ayudar a mi hermana y no sabía cómo, la verdad desconocía el tema de la brujería no pensé que funcionara, me pidió que lo llevará con ella para ver el estado en el que estaba, no sé qué pretendía hacer. Llegamos al hospital, mi hermana estaba ya en cuidados intensivos, no nos dejaron entrar. Pregunté a la enfermera que pasó si cuando me fui estaba bien, respondió: Se despertó gritó “Déjame, ya se lo que quieres” y se desmayó, ahí sufrió un paro cardiaco, pero afortunadamente pudimos hacer que reaccionara favorablemente.

El Padre comenzó a rezar por mi hermana, pero de la nada, se desmayó, una enfermera corrió para ayudarlo, en ese mismo momento, me di cuenta que algo sucedía dónde estaba mi hermana, corrieron a cuidados intensivos los doctores y las enfermeras, llegaron más, se escuchaba una alarma. 

Con desesperación de no saber qué sucedía, la ausencia de Juan era evidente, ni sus luces mientras mi hermana se debatía entre la vida y la muerte, mientras el padre seguía inconsciente, la enfermera seguía intentando hacerlo reaccionar, levantó sus pies los apoyó en una silla, mientras una señora sostenía su cabeza, en eso vi a lo lejos en el pasillo al médico, por su cara supe que había malas noticias, se acercó y me informó que había tenido otro infarto, que no pudieron hacer ya nada por ella, en ese momento el padre abrió los ojos, le ayudaron a levantar, se dirigió a mi, tu hermana necesita ayuda urgente, lo miré 

solo dije: Padre ya no hay nada que hacer, mi hermana acaba de morir.

Me quedé en su casa para cuidar a sus hijos, en lo que aparecía Juan, que por más que le llamaba no contestaba.

Finalmente llegó a la casa se veía muy mal, antes de decirle lo que sucedía me preguntó por mi hermana, estaba desesperado por ella, me dijo necesito verla y pedirle perdón, tuve que decirle que era tarde que ella había fallecido, que en unas horas llegaría el cuerpo a la funeraria, se desvaneció, lloraba desesperado, calma, vas a asustar a los niños aún no les he dicho nada, no se como hacerlo, tú no entiendes me dijo, pregunté ¿Qué es lo que no entiendo?, me respondió: “tengo que pedirle perdón, ella murió por mi culpa, yo tengo la culpa repetía, hace tiempo conocía a una mujer, comencé a tener una relación con ella, pero le dije que era casado desde el principio, intente dejarla pero no podía, había algo que me obligaba a estar ahí, había días que quería regresar a mi casa, pero no podía. Pero desde anoche sentía miedo estaba muy preocupado por mi familia, no me podía mover de esa cama, hace unas horas logré levantarme, buscaba mi ropa, abrí la puerta de una habitación en medio de ella había una estrella dibujada con negro, unas gallinas negras muertas, sangre en el suelo y unas veladoras en la mesa una fotografía mía, hierbas, tazones con cosas, en el piso una muñeca llena de alfileres en el pecho, me asusté mucho y salí corriendo, entendí que me estaban trabajando con brujería para que me quedara, esa mujer esta loca, afortunadamente no estaba cuando me desperté, pude venir corriendo aquí, quería proteger a mi familia”, no paraba de llorar, estaba devastado.

Velamos a mi hermana, la enterramos, pero con todo y el dolor Juan y yo fuimos con el Padre, para que nos ayudará proteger a la familia de mi hermana. No fue fácil, pero la fe es grande.

Juan vendió la casa donde vivían y se mudaron a San Luis Potosí, para poder trabajar, para que le ayudará con mis sobrinos y alejarse de aquella mujer.

Han pasado ya 4 años, Juan aún no se perdona, no hemos podido superar la partida de mi hermana, mucho menos entendemos cómo es que existe gente que quiera hacer tanto daño.

La brujería existe y debemos estar protegidos ante las almas negras y las personas obsesionadas.

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