Edward Frank Willis James fue un millonario, poeta, escultor y mecenas ligado al movimiento surrealista, nacido en agosto de 1907 en Greywalls, en Escocia y muerto en 1984.

A través de cartas, postales y fotografías es como fue reinvidicado James Edwards como un ser humano romántico, creador, escritor y artista, en la charla “El mundo surrealista de Edward James”, en la Sala Francisco de la Maza del Museo Francisco Cossío.

Desde la óptica del historiador David Vázquez, Bárbara Félix, así como las intervenciones de Luis Félix, estos dos últimos con una relación muy estrecha con Edward James.

En primera instancia coincidieron en desacreditar que Edward James era un ingles excéntrico, que vino a construir sus locuras en Xilitla, sino más a puntualizar Vázquez que “Edward James es conocido principalmente por la afinidad que tuvo con el arte surrealista y por haber expresado su amor a la naturaleza a través de la arquitectura en un inmenso jardín en el corazón de Xilitla, San Luis Potosí. La percepción generalizada de que fue un excéntrico colecccionista de arte, es un aspecto de los diferentes roles que tuvo en su vida, pues además de ello, también fue un creador en el sentido profundo de la palabra, es decir, un artista, poeta, narrador, pintor, dibujante, escultor y arquitecto”.

Lo que comúnmente hoy se conoce como el Castillo Surrealista de Edward James es “el mayor testimonio tangible de su visión del arte y de la relación entre la imaginación y la realidad” acota Vázquez.

Pero lo que se busca en esta charla es ofrecer la posibilidad de conocer otro aspecto poco conocido de Edward James; los documentos y objetos que formaron parte de la vida cotidiana del Viejo Barbudo, como alguna vez se autodenomino en una postal enviada a Luis Félix, así como ir detallando con anécdotas, lecturas de algunas postales y este reconocimiento de este ser humano que es Edward James, gracias a esta estrecha amistad que tuvo con la Familia Félix durante los últimos años de Edward James (1977-1984).

Para Bárbara Félix, “la importancia de este acervo, de la correspondencia que Edward James nos mandaba es que esta escrita por su puño y letra sus reflexiones y sus búsquedas, sus sentimientos y podemos desmitificar cosas que hoy en día se creen entorno a él y darnos cuenta que Edward James era un ser humano como cualquier otro, un ser humano con una infancia, un ser humano con carencias de amor, tal vez de sus padres, comprender que esto nos ayuda a entender a Edward James el sentimental, el ser humano, el individuo”.

Entre anécdotas, lectura de postales que fueron compartidas esta tarde noche, también se conocieron estas obsesiones de Edward James como era mandar semillas a través de las cartas, los animales, especialmente las aves, las cuales no se evidencian mucho en sus dibujos mas no así en sus fotografías y este respeto de la naturaleza,tanto lo fue así que fue defensor de un tigre en África, al hacer donaciones por su preservación.

Un ejemplo de este respeto que le tenía Edward James a la naturaleza es reflejada en este texto:

“El sol que me pongo tan azul, borracho, leyéndolo, pero en ciertas tardes aun lado del firmamento zafiro contra la inmensidad de la bóveda celeste una neblina se forma alrededor de las cimas, en donde los picos más altos las nieves son eternas, duraderas hasta el fin del verano. También cuando al nivel de los lagos, abajo hay calor y el sol llega hasta los huesos de los arboles, de las flores, de las bestias y de los animales, entonces lentamente se destacan de la nieve alta y de las rocas unos barquitos hechos de niebla, esos se mueven y se van volando parecidos a barcos de vela, pero compactos y chiquitos yendo del oriente al poniente sin remos ni marineros ni esfuerzo alguno”. Edward James.

Indudablemente, una de las constantes y puntuales forma de no solo comunicarse sino mostrar su sentido creativo de Edward James fue a través de la correspondencia postal, para el historiador Vázquez no es solamente “un arte postal, sino este jardín botanico postal, pues en cada documento el propio artista es el emisor quien en ocasiones produce múltiples obras seriadas, en varias cantidades y que en cierto momento envía por correo”, sin hacer dejo de las cartas.

“A lo largo de leer y releer esta correspondencia tan intima para la familia, me di cuenta y llegue a la conclusión de que Edward James es totalmente un romántico, un romántico en el sentido del to individual, un romántico en el sentido de excéntrico, exótico, el que siempre buscaba como sentirse bien, el poner siempre la pasión de la razón y creo que esto se demuestra a través de un lema que él escribió que es esta bus queda- Querido niño mio, hijo muy querido, donde estoy, perdido, si lo creo, pero sé a donde voy, se ha donde voy pasado mañana”.


Otro interesante vistazo de Edward James en su intimidad es lo comentado por Vázquez ” la vinculación de dos personas se hizo extensivo a toda una familia en la que él mismo se adoptó como tío, a veces firmo sus cartas como el Tío Ciprés, Tío Pavorreal, Tío Ombligo, Tío Don Quijote, Santa Clos de la Selva Jungalarama de Xilitla, Tío Antiguo Eduardo, El Tío de Todos Vosotros, El tío de una pata de perico y el otro pie en forma de pezuña de venado Eduardo, a pesar de que tuvo una gran cantidad de amigos y conocidos y me refiero a una gran cantidad, muchas de sus relaciones podrían terminar con enojos y rencores, dejando a Edward James con la sensación de haber sido victimizado, timado por las personas que lo apoyaron en sus finanzas y en el manejo de sus colecciones artísticas”.

Un Edward James que tenía pensado en algún momento crear en Xilitla una escuela para arquitectos, en le cual se iban a dar cursos, como comenta Bárbara Félix, así como la intimidad y la creatividad al dedicar un buen tiempo a la escritura, haciéndose énfasis a su primera etapa de su vida ” pero pensándolo bien también en su ultima parte de su vida, cuando se dedico a escribir poesía y novela, eso ya en la primera parte, pero ya en la segunda a escribir mucho este tipo de notas de correspondencia”.


 

Para concluir con esta charla con esta reflexión del Doctor en Historia, David Vázquez. “Está esta otra parte que ha estado reservado por años y que esta parte se comparta con el público por decisión de la familia que estuvo muy vinculada con Edward James, al darle un sentido mucho más amplio al acervo como lo que pensamos de Edward James. De ahí que se empieza a ocurrir una suerte de apropiación de Edward James no nada mas es Xilitla sino ya de configurar una imagen en el imaginario de los potosinos y de los mexicanos, de tal suerte que paulatinamente el público se empiece a identificar con Edward James y esta apropiación le suma valor a las cosas, se empieza a convertir en un patrimonio de la sociedad, un patrimonio cultural intangible en este caso, y eso considero que esto es lo invaluable de este acervo que refleja la intimidad de Edward James y empezamos a hacerlo nuestro”.