Con localidades agotadas de la obra – “AzulEs: Manual Aesthetic sobre la mentira como acto de supervivencia social” por El Gato de Schrödinger, fue la pieza escénica que inaugura la novena edición del Encuentro Fronteras en tránsito. Entre resiliencia y la memoria.

Una obra en donde nueve intérpretes van construyendo una narrativa en torno a la desaparición de Amelia, por lo cual empiezan a hacer conjeturas.

A la manera del juego de misterio, Clue, el espectador poco a poco va conociendo a los personajes a través de sus perfiles en redes sociales y el cual debe de sacar conclusiones sobre quién es el responsable de un acto ante el cual todos son sospechosos.

Se plantea al apostar desde las vivencias, historia, intereses, diálogos directos, divertidos y desgarradores que convergen y que resuenan en transformarse en violentas y despiadadas reclamos, que nos recuerda a Mr. Hyde. Aun así hacen que el entramado sea entretenido, a pesar de un caos convenido por las situaciones suscitadas por estos nueve personajes en escena.

Ante el accionar de las pregunta de que para qué sirve una sonrisa en la selfie, si en la vida real no sirve, desde la chica que se quiere casar y que a su vez se cuestiona que si vale la pena hacerlo con un cabrón; la chica que debe de vender fotos de sus pies para salir adelante en su vida, la chica lesbiana golpeadora, la chica de celos en el rubro artístico , el chico manipulador y adicto, el chico, intenso, la chica que busca estar presente a través de que le des likes.

Aun así, esta pieza basada en una investigación a distancia del encierro digital en jóvenes previo a la contingencia por COVID19, para el director artístico, Alberto Quintero, considera el carácter de ésta como híbrida, es decir, denuncia/ retratista, aunado en que todos son villanos, comenta “si plantea un preguntarnos dos veces, ¿ qué estamos haciendo en las redes sociales?, ¿ qué habilidades tenemos o, cómo nos consideramos capaces de hacer qué, en las redes sociales?, ya que en todo momento podemos darle like y me gusta compartir, pero nunca llegamos a los trasfondos que deberíamos de llegar, ya que solo vemos la información y ya.

Acota, no es una denuncia ante el sistema o gobierno político, pero si es una denuncia ante el nuevo sistema que es el digital, de como estamos viviendo ahora”.

Al cuestionarle sobre esta búsqueda de esta identidad digital , refiere que el montaje no esta planteado que las personajes busquen su identidad digital, más bien es que replanteen “¿cuál es su identidad digital que tienen cada uno, si es real o no real, porque estamos muy acostumbrados a que todo lo bueno está en redes al haber una imagen de un falso positivismo, de enojo que nunca esta cien por ciento justificado y que en la vida real no sucede así, y que deberíamos replantear todo lo que esta alrededor de éste, entonces nuestras identidades digitales tendrían que concordar con la vida real”.

Al comentar que espera que esta pieza escénica ses presentada en secundarias y preparatoria.

Esta obra de la compañía El Gato de Schrödinger Teatro tiene el apoyo de la convocatoria Espacios escénicos independiente en resiliencia, organizada por la Secretaría de Cultura, a través del Centro Cultural Helénico.

El Gato de Schrödinger es una compañía escénica interdisciplinar potosina, fundada en el año 2013. Tiene como idea principal que en el arte todos podemos ser partícipes tanto como espectadores como creadores, una idea que se propago durante los años consecuentes, logrando así la generación de procesos, y discursos propios de la compañía que han logrado el dialogo con diversos contextos específicos, donde el arte puede ser una herramienta para la cultura de la paz necesaria en estos sitios.

Cuenta con 18 montajes escénicos y diversas ponencias de las cuales destacan por sus resultados y su labor social: Azules; montaje escénico digital apoyado por el Centro Cultural Helénico y el INBAL, basada en una investigación a distancia del encierro digital en jóvenes previo a la contingencia por COVID19. JULIÁN; Instalaciones escénicas de convivencia apoyado por el CEARTSLP y el CENART, basada en la investigación de identidad de sitio de la colonia Julián Carrillo de SLP y su necesidad de detener la violencia.