Miguel Mauries, compositor sonorense, pero radicado ya bastante tiempo en SLP, presentó su segundo disco -cada paso-, gracias al serle otorgada la beca María Greever, un estímulo creativo que le permitió componer y ser a la vez una oportunidad que pocas veces que se da para compositores de provincia.

Bajo la inspiración de la trova y la complicidad musical de amigos, es como el cantautor Mauricio Mauries presentó su segunda producción discográfica – Cada paso- en el Centro Cultural Julián Carrillo.

 

 

Miguel Mauries estuvo acompañado esta tarde musical con Tato Cossío en el bajo, Santiago Martínez Martínez en la batería y Martin Martínez Castro en la guitarra, teclados y la dirección musical, además de tener como invitados- cómplices muy queridos, como comentara Mauries-; Angelina Martínez y José Antonio Parga, al interpretar: – Flores de Abril- y – Labios Rosas ( considerada como la mejor canción. Una canción que logra unas buenas metáforas, pero está en balance perfecto, en donde cualquier en este género lo puede entender y que luego luego se puede identificar, quien no ha tenido un desamor), respectivamente.

En su intervención José Antonio Parga acoto: “Encantado de estar aquí con ustedes y compartiendo con Miguel Mauries la presentación de este segundo disco, en donde cada paso que además ha sido galardonado con la beca María Greever, que es producto de todo un año dedicado a la composición, una oportunidad que pocas veces que se da para compositores de provincia, esa vez o en esa ocasión la tuvo Miguel y hemos tenido la oportunidad de caminar muy de cerca de un extraordinario músico que ha sido durante toda la carrera de Miguel como ha sido Martín Martínez Castro, todo lo que suena en gran medida como alma y como gran cariño para la música y las canciones de Miguel Mauries, están realmente sustentadas en un cariño muy profundo que le tiene Martín por Miguel y por la música”.

 

 

Una tarde de canciones de autoría:- El verso y la tonada-, – Ligera de equipaje-, -Cada paso-, – A la deriva-, – En una esquina del mar-, – Todo era distinto- interpretada por José Antonio Parga;- Flor de temporal-, – Labios rosas- interpretada por Angelina Martínez; – Estabas tú -, – Huyes-, – El agua calma-, – Flores de abril- interpretada por Angelina Martínez, -Y no al revés – y -La vida en bicicletas-.

En donde Mauries hurga con tal puntualidad no solo en los sonidos sino también salpica con otras inflexiones, para dar como resultado en una tarde noche de complicidades.

Considero que es muy gracioso en cuanto a su canción favorita -Labios rosas-. “No es una canción que hiciera en un momento malo, creo que estoy en un momento de mi vida pero tenia esta espinita de hacer una canción mexicana y creo que fue una fotografía que detonó esta canción, unos labios rojos en alguna publicidad, y a partir de eso fueron encajando las palabras y la música”., son de estas canciones que nacen al mismo tiempo, letra y música”.

Un disco en donde siempre parece permear la trova, “pero así como permea la trova, pues permea el rock, permea el funk, permean muchos géneros que son los que yo crezco, con los que escucho, los que llevo en mi carro y mi playlist. Entonces la trova es una parte fundamental pero también está rodeada de muchos elementos de otros géneros”.

Un disco integrado por diez temas, “las cuales fueron más bien historias que me fui inventando, que me fui encontrando. Obviamente no es posible tener en un disco unas letras que no haya algo mío dentro de eso, pero principalmente eran historias que iba encontrando por aquí, por allá y que, además, me gusta lo que he logrado. Por supuesto hay muchas historias allá afuera por contar, entonces, si hay esta dedicatoria para todos aquellos que me cuentan historias en la calle”.

Un proyecto que originalmente se llamaba- Las tonadas de Casa -, la cual pretendía Mauries hacer un disco integrado “con sonidos más mexicanos, con sonidos folclóricos que pudieran ser fácilmente identificables, lo extraño fue que eso ya se perdió entre las canciones y al final resultó que si lo había logrado, de hecho ahí hay dos huapangos y hay una canción totalmente mexicana como es -Labios Rosas- y un bolero como es -Agua Calma-, respectivamente; Es interesante, me gusta hacer está fusión de sonidos nuevos que permanecen en nuestro folclor nacional y es identificable y que digas, es mexicano “.

Al platicarnos el compositor que uno de los tantos retos que conllevo esta segunda producción discográfica fue “indudablemente el tiempo, fue el reto principal, así como las participaciones de los invitados, obviamente complico un poquito la agenda, pero híjole fue maravilloso tenerlos, pero no importa el tiempo que nos hayamos tardado, pero es fantástico haber grabado el disco”.

En cuanto a las colaboraciones que conforman -Cada paso- comentó, “la verdad es que tenemos tres colaboraciones extranjeras y una local, que es importante aportar el talento potosino en cada disco; en este disco traemos a Luis Eduardo Aute de España, a Lubia María Hevia y Gema Corredera de Cuba y, Angelina Martínez que nos acompaña de San Luis Potosí y cómplice de muchos años.

 

 

Un disco que fue gracias al ser acreedor de la beca María Greever, el cual para Mauricio Mauries es “un estímulo creativo que te permite hacer composición durante un año, sin tener la presión económica detrás; no solamente es eso, sino tallerear con gente de la Sociedad de Autores y Compositores y poder trabajar estas letras, una y otra vez y que te digan tus errores, irte tú a tú casa pensando en que te equivocaste y como lo trabajas, hasta llegar a un momento en que te dices; quizás puede quedar mejor pero, en este momento es lo que mi cabeza dio, y por supuesto es perfectible a la distancia ponerle otras cosas. En este momento a mi me encanta y no le quitaría nada”.

Este CD forma parte del Programa de producciones discográficas de la Secretaria de Cultura de San Luis Potosí, el cual lo puedes adquirir en el Centro Cultural Julián Carrillo, que se ubica en Jardín Guerrero # 10. Zona Centro.