Considerado el escritor potosino Félix Dauajare Torres, una de las principales voces poéticas de San Luis Potosí durante la segunda mitad del siglo pasado.

Por lo que no solo se conmemoró sus 99 años de su natalicio,  sino también fue el compartir su quehacer literario arropado musicalmente por el productor,compositor y músico José Antonio Parga en el patio central del Centro Cultural. Palacio Municipal.

Con la fortuna del destino de encontrarse el poema -El principio de la finalidad- al comentar Toño Parga ” Yo no tengo ningún poema escrito de Félix Dauajare fuera de sus libros, pero apareció este poema entre las letras de las canciones y no se como llego ahí, este es palabra de honor, no sé como llego ahí y creo entonces que debió de ser el poema que fecha que Felix Dauahjare en voz viva daría para todos ustedes y lo voy a compartir-, al recitarlo y de esta manera dar inicio este recital poético/musical por José Antonio Parga y la complicidad musical de Jorge Arredondo en el saxofón y la flauta, David Cossío en la batería y Poncho Herrera en el bajo. Así como los narradores: Pily Vélez y Ricardo Cortés, como músicos/cantantes invitados se tuvo a Naomi Morán, Amanda Roal, Darío Parga y Gustavo Galván en las voces y guitarra, respectivamente.

Para darse este  interesante dialogar entre la poesía hecha voz por Pily Vélez y Ricardo Cortés, como: Al pasar por una órbita de un huerto-, -solo uno lo marca-, Alguien-, – La conquista y la perdida-,  y las canciones e invitados.

Canciones como: – Yo hablo solamente-, – Destiempo-, – Te detienes y buscas-, – Si quieres amar a una ciudad- en donde se contó con la intervención de Naomi Moran, como lo hizo también Amanda Roal con – El poder y la Esfinge- , así como la intervención musical del guitarrista y compositor Gustavo Galván en – No me conozco- en donde Toño Parga no solo celebro la poesía del amigo poeta, sino del reconocimiento a nivel nacional a este joven investigador que rescatara la música de Julián Carrillo, para interpretar una de las canciones más emblemática del disco- La Sed, la cual es -debes de irte-.

Que se conjuga con uno de los momentos climáticos de este recital con la intervención musical del cantautor Darío Parga, que a encargo de Toño Parga creo la canción- Algunos Instantes- basado en la poesía de Don Félix Dauajare y fue estrenado esta tarde noche de invierno potosino, así como cantar a dúo con Toño Parga, la poesía musicalizada del vate zacatecano, Ramón López Velarde- No tengo miedo de morir.

Para redondear esta noche de la sutileza de la poesía y la música con este poética hecha canción de  Manuel José Othón con – El tiro-, en la cual se musicalizaría basado en las Noches de Walpurgis para la novela que quedo en proceso creativo del poeta, narrador y critico David Ojeda y -Cielo de Antenas- de Mario Alonso.

No hubo mejor forma de cerrar este recital poético-musical más que póstumo al estar siempre presente este gran poeta potosino con una sonoridad universal, con el trabajo creativo de animación del artista visual Miguel Ángel Rivera sobre el poema -Primer Mundo- con el plus de declamar en voz del homenajeado.

Aunque su obra la realizó esencialmente en San Luis Potosí, por edad, perteneció a una generación de escritores y poetas nacidos en las primeras dos décadas del siglo pasado, como Octavio Paz, Efraín Huerta y Alí Chumacero, de quien fue amigo y vecino durante la etapa en que vivió en la ciudad de México.

De su obra poética, destaca “De tu mar y de mi sueño” (1952), “Definiciones” (1960), “Diario de mi Soledad y de mi Comunicación” (1968). Félix Dauajare fue parte también del taller literario que el escritor ecuatoriano Miguel Donoso Pareja impartió durante los años 70’s en la Casa de la Cultura hoy Museo Francisco Cossío, semillero de otros escritores potosinos que empezaban su carrera literaria en esa década como David Ojeda, Enrique Márquez e Ignacio Betancourt.

Un evento que se realizo gracias a los auspicios de la Dirección de Cultura Municipal, la revista Aló San Luis, Música Yamaha, Academia Santa Lucía de bailes españoles y flamenco, la familia Dauajare Torres. Como se contó con la presencia de Doña Araminta, viuda del homenajeado.