La Compañía de Danza Folklórica del Gobierno del Estado de San Luis Potosí, como entidad invitada a la presente edición 2018 de Festival Cultural Revueltas, fue la encargada de ofrecer un espectáculo multicolorido de la cultura y tradición de este estado, al tener como escenario el Teatro Ricardo Castro.

En el que más de 25 bailarines en escena ofrecieron un recorrido por las cuatro regiones del estado, es decir, la Zona Media, la Zona del Altiplano”, la Zona de la Huasteca” y la Zona del Centro a través de una serie de estampas alusivas a las diferentes festividades que se realizan.

Entre las que se destacaron fue la danza religiosa de los “Matlachines”, muy popular en la serranía huasteca de la entidad potosina, donde se destacó una clara fidelidad de los ritos y tradiciones de esa región.

Posteriormente arribaron las “Varitas”, mismas que se bailan cada 2 de febrero (Día de la Candelaria) y 15 de mayo (San Miguel de Arcángel), teniendo una duración de varios días o noches, según la interpretación. Éstas se forman desde 6 parejas en adelante y bajo el ritmo de la flauta y el tambor.

Proseguir tanto con la exhibición como las diferentes formas en la utilización de los coloridos rebozos producidos en el municipio de Santa María del Río.

Para después arribar la danza de “Caballitos” de la comunidad de San Juan del Llano, perteneciente al municipio de Ciudad del Maíz, en la Zona Media, la cual se lleva a cabo hasta con 26 danzantes: 13 a pie y 13 caballitos. Su ejecución es acompañada por instrumentos como el son huasteco, violín, jarana y guitarra.

También presentaron “Xantolo”, una de las tradiciones más alegres de México, alusiva al día en que Mictlantecuhtli y Mictecacihuatl, dioses del inframundo, abren las puertas del Mictlán (Mundo de los muertos) y las almas comienzan a llegar a Yoliztli (Mundo de los vivos).

Ya en la recta final, con disfraces grotescos y haciendo una mofa para ridiculizar las celebraciones mestizas, se interpretaron los “Huehues”, acompañados de violín y huapanguera, y bailado en parejas; el cierre definitivo fue acentuado con una alegoría a los tradicionales tianguis huastecos y el “Huapango”, reconocido como el son huasteco por excelencia que desborda alegría y es reflejo de la unión de varias culturas asentadas entre los estados de Tamaulipas, Veracruz, Puebla, Hidalgo, Querétaro y San Luis Potosí.