La Venus de Tamtoc no tendrá una réplica en el Museo Nacional de Antropología (MNA) -donde está actualmente en exposición-, tal y como se hizo con el monolito conocido como La Sacerdotisa.

De acuerdo con el director del Taller de Plásticos del MNA, Roberto Mendoza Vieyra, “no me encargaron ninguna réplica de la mujer escarificada, son muchos fragmentos y no creo que se vaya a pegar y hacer una restauración”.

El experto dijo que lo ideal sería que los arqueólogos encontraran los demás pedazos de la Venus en el espejo de agua de Tamtoc, en el municipio huasteco de Tamuín, lo cual podría ser posible.

“Se les ‘mataba’ a las piezas enteras, y las ofrendaban en fragmentos, no las consideraban un adorno sino como una persona o una deidad viva, no era la representación de una diosa, sino la diosa y cuando acabó su vida útil, digamos así, la hicieron añicos y la depositaron con cuentas de jade y joyas”.

Mendoza Vieyra dijo que cuando regrese a su sitio original en Tamtoc, la pieza será acondicionada en una vitrina, porque estaba a la intemperie.

“Insisto, la Venus fue destruida, es como cuando hallan tumbas, donde los platos u otros objetos aparecen rotos, era su manera de ‘matarlos’, de no enterrarlos vivos, casi todas las culturas hacían ofrendas así”, explicó.