“Gracias a la vida que me ha dado tanto, me ha dado el sonido y el abecedario, con él, las palabras que pienso y declaro: Madre, amigo, hermano y luz alumbrando. La ruta del alma del que estoy amando”. Joan Báez y Mercedes Sosa

Con este abrazo amoroso musical, regresa a tierras potosinas el cantautor Yahir Durán, bajo el resguardo del multiforo cultural y gastronómico Potosí Bistró.

Una noche en donde celebra este reencuentro de volver a ver a los amigos, a quienes se identifican con sus canciones y a los sentidos, ya que “los conciertos van marcando su propio camino y “vamos a ver cual camino es ese…”

A través de este camino comparte estas canciones no solo decantadas en el peso mismo de la palabra, como por su diversidad y coloratura, como; – La niñez-, -El viento y lo que fui-, – Junio-, -Alo verás-, por cierto, una de sus canciones más interpretadas, – Pa’ que me quieras-,- Amar Adentro-, -El pirata- al ritmo de hip hop; – La mirada-, así como rindió un homenaje a su grandes maestros, en este caso en especial a Pablo Milánes con- Comienzo y final de una verde  mañana-.

Al extender esta hermandad musical al compartir este acto amoroso con el cantautor tapatío, Fernando Escobar, 

“No sé que vaya a pasar con esta fiesta que hizo Yahir Durán”, comenta.

Lo cual lo afronta a través de su voz, su  guitarra y esta preocupación del peso mismo de la palabra, al compartir sus canciones: -Hay silencios-,-Ella-, -Es tan dificil- en donde invitó a Yahir Durán para cantarla,  como el poema- Ciencias-.

Como también hace Yahir Durán la invitación al responsable de su regreso a estas tierras  potosinas, al cantautor peruano/ mexicano, Andrés Herrera, quien lo hace con:  -Esto no es un cuento de hadas-, -Amar Adentro- y – Gracias a la vida-.

De esta manera, la gratitud no solo marca, sino confirma que esta ausencia es siempre presencia.

Para el originario de Topolomambo, Sinaloa comenta sentirse feliz de volver a San Luis.

Al preguntarle ¿Cuál es está voz que llama ahorita a Yahir Durán? “. Actualmente es  el encuentro y recuento con la gente, el volver a conectar porque la vida son ciclos de idas y venidas, subidas y bajadas. Ahora siento que en la epidemia y después de la epidemia lo que debe ocurrir es el encuentro casi urgente con las personas, y esto es la voz que llama. Es una canción que pretende curar un poco esta voz interna”.

Al afirmar que su trabajo artístico de treinta años lo ha  llevado de manera intuitiva, reflejo en sus siete discos y el libro-Amar Adentro-.

Reconoce que no le pesa el ser considerado como uno de los más notables compositores de la nueva trova mexicana, en otro momento si me peso y me causaba un poquito de compromiso y me achicaba tal halago, ahora lo que trato de verlo de manera muy budista, entonces digo, bueno, agradezco nada más y además son muchos años que ya lo tomo como un apapacho y un reconocimiento de la gente”.

A pesar de que se reconoce como trovador, cantautor o hacedor de canción, se define más como trovador, “me gusta mucho trovador todavía”.

Yahir Durán coincide con David Haro en tratar de ir a los orígenes tanto en sus influencias musicales como en el peso de la palabra, a través de nuestra mexicanidad,  como abrevar de todo el entorno de la época en que nos toca vivir. “Yo creo que un trovador es un narrador de la época, a veces abstracto, concreto, a veces realista  o surrealista”.

Ya que en el contexto social  el trovador ha cambiado, pero apunta que en el contexto general no ha cambiado, “porque no nada mas el trovador sino el artista es un anacrónico porque va contra el tiempo , o sea, el artista del que yo creo y me gusta creer está atemporal, no atiende tanto a lo que de moda, que los cortes de las canciones de ahora estén preocupados por ganarse un premio, y el artista siempre va al orígen o trata de ir al orígen, lo demás creo es distracción”.

Reconoce que se ha ido perdiendo esta preocupación en el decir de la palabra, “no ha habido éste por la palabra por que el arte actual es muy minimalista, muy sintético e hipersensible en el arte de ahora. Entonces yo si sigo creyendo en ese barroco del lenguaje de desgranarlo de la forma, incluso en tener cuidado en la forma en que uno escribe las canciones aunque sean coloquiales, aunque sea la forma más simple de hablar”.

“La poesía como yo la concibó o la entiendo, no tiene sinónimos, no significa lo mismo viejo y anciano, por ejemplo; entonces la palabra es la imagen puesta en el espectador, en la imagen expuesta”.

En cuanto a la reciente fallecimiento del cantautor Roberto González, ” Yo creo que sus canciones y sobre todo -el huerto- es una canción muy filósofica y que dice lo que muchos quisiéramos decir y por eso nos duele tanto. Además yo tuve la fortuna de tratar con él, en unas ocasiones me parecen mágicas. Yo creo que las personas que a veces en un momentito podemos dejar mucho de sí mismo, entonces la vez que lo conocí, además de ser el gran trovador y rupestre, el gran compositor que es y el gran creador que es, me demostró que es eso, porque era una gran persona. Entonces hay que seguir recordando a Roberto, a Alberto Escobar y a todos los que se nos han ido con sus canciones, cantándolos”.

Actualmente se encuentra realizando un trabajo sobre migrantes con el ecuatoriano que se llama Javier Jara, que vive en Austin, Texas.

Como también continuar trabajando en coautoría con el cantautor el Mauricio Hueso” Díaz, como una posible segunda parte de -Canto nuevo para niños-, así como dar sorpresas a su público, visitar a sus amigos y a gente que admiro y colaborar”.

Para más información, pueden checar las redes sociales de Yahir Durán.