A pesar de esta in-certidumbre de si se llevaría a cabo esta relevante celebración por los cuarenta edición de uno de los festivales madres de la danza contemporánea tanto en México como en Latinoamérica, como es el Festival Internacional de Danza Contemporanéa Lila López. A pesar de este insulso hermetismo que se ha distinguido a esta administración cultural estatal y en especial a la Dirección Internacional de Festival, así como también se ha conjugado con este extraordinario periodo de confinamiento que se vive debido a esta pandemia sanitaria del Coronavirus, aun así se llevo a cabo del 28 al 31 de Julio de forma virtual.

En esta nueva etapa, definida en su primera edición virtual de esta Fiesta de la Danza, como también se ha sido conocido este decano festival.

Aun bajo esta premisa, pareciera ser que fue delimitado intencionalmente a tres días, en donde cabe la pertinente pregunta, debido a la magnitud e importancia que conlleva de esta celebración. ¿Y por qué no debería sido mas días?, no lo merece y por consiguiente, ser mas contundente en cuanto a su programación y proyección ahora gracias a este formato digital que pareciera ser ya no hay este pretexto presupuestal?. Uno de los grandes impedimentos para esta dirección.

Pero pareciera más bien en generar una programación más a lo conocido, es decir, no arriesgar y mas pereciera mas bien no perderse esta continuidad de este confortante sistema que ha sido muy funcional, “dar continuidad y no interrumpir el festival más antiguo de México y América Latina; y mantener los lazos de fraternidad a través de la danza, característica principal de esta fiesta que arrancó en 1981”, se apunta en un comunicado.como lo ha declarado la directora internacional de festivales y responsable por ende del Lila López.

De hay, decantarse en una programación que consideraría sin sorpresas a lo que esperabamos de los muchos que hemos vivido, disfrutado y a su vez sido parte de esta fiesta de la danza.

Una estructura de programación que nos remite a esta fórmula ya hecha y funcional de sus ediciones anteriores, en donde se tuvo clases magistrales, funciones y la cuasi inocua, pero para sus organizadores, esta permanente inclusión en cuanto a estos diálogos con bailarines y creadores potosinas, así como es de destacar una sobria y puntual serie de cápsulas documentales entorno a la historia de este festival, al hacer referencia de los momentos más destacados durante 40 años de vida del festival, las cuales fueron organizadas por el gobierno de San Luis Potosí, con apoyo de la Secretaría de Cultura federal.

Como también es de destacar esta puntual galería fotográfica, gracias a la lente de Edgar Gutiérrez Calvillo, quien ha llevado el registro fotográfico por casi una década de este arte escénico.

Ya en lo escénico se contó con la participación de Finlandia, Italia y México.

En donde tuvo el honor de ser inaugurada esta nueva versión virtual ” Código Bolero” por la Compañía A Poc A Poc, bajo la dirección del Mtro. Jaime Camarena.

En palabras de su creador, estos trabajos coreográficos son cuerpos orgánicos en donde se busca que la sustancialidad de sus obras es sean empáticas y que el público le entienda plenamente lo que se esta diciendo en el escenario.

De hay que es una obra que ha tenido la fortuna de ser parte festejante de importantes aniversarios dancisticos dentro del rubro no solo festivalero, sino también ser parte consecuente de un despliegue de de la estructura y esencia del Lila López, como son los veinticinco años del Festival de Danza Contemporánea Oc-Ohtic. Lo bailamos y lo danzamos., bajo la dirección de la Mtra. Graciella Torres Polanco.

Al ser presencial y a su vez ser parte de los 25 años del Festival Oc-ohtic que se realiza en tierras yucatecas, por cierto, es un replicante en su esencia de lo propuesto por la Mtra. Lila López.

El cual lo festejo con una pasarela en donde desfilaron quienes fueron la imágen de cada edición y siendo coronada esta pasarela con la presencia del maestro, coreográfo y bailarin potosino José Rivera Moya.

Además de un programa integrado por las compañías que han dejado su huella y han apoyado mucho al festival en estas tierras yucatecas, hablamos de compañías como Contempodanza, La Cebra Danza Gay, Antares, danza contemporánea; Tándem, compañia de danza; Dramadanza, ASYC Danza, VSS Compañia de Danza, Movie Borders, entre otros mas.

Una cuadragésima edición que fue secundada por una programación comprendida desde esta actualización académica con las clases impartidas por Opus Ballet de Italia, por la maestra María Nurmela, de Finlandia, como parte de esta oferta internacional, sin hacer desdén de lo impartido por los talentos potosinos de Arely Delgado y Jesús Rocha, que en cierto sentido cumplen cabalmente esta cumplementación de la esencia de esta festival creado por la Mtra. Lila López.

Un deslúcido cierre de estas actividades conmemorativas de estas cuatro décadas de danza en San Luis Potosí, con – 40 años del festival. Recuerdos dancísticos, en donde se busca ” recordar un breve extracto de varias compañías que dejaron huella en el escenario del Teatro de la Paz y Centro de Difusión Cultural del Instituto Potosino de Bellas Artes principalmente, que por 40 años han sido los escenarios que recibieron a cientos de compañías locales, nacionales e internacionales, mismas que se congregaban en el verano en San Luis Potosí a celebrar la fiesta de la danza contemporánea”, la cual cual coincidencia, solo responde a este registro visual desde el ingreso de la ahora directora de la dirección de festivales internacionales de la Secretaría de cultura estatal, que da pie hasta donde se realizo este trabajo de investigación y recopilación de estos documentos visuales más allende de este ciclo expuesto en este recuento dancístico, para ser que quede en un simple sesgo y un visión parcial mas no total de lo que es y fue esta fiesta de la danza.

Conviene subrayar aquí esta falta de tacto para enriquecer con anécdotas o datos de aquellos que estuvieron o formaron parte no solo el aspecto dancísticos sino del público que ha sido testigo de este devenir dancístico, que vivió esta pulsación de convivencia a flor de piel de lo que y como algunos de ellos, ya tiene bastante tiempo en un coma inducido.

A pesar de este embelesamiento y así como esta cierta justificación en cuanto a esta inercia en cuanto al decir a través de un boletin de prensa que fue gran éxito esta primera edición digital, debido a su número de visitantes, “más de 30 mil cibernautas disfrutaron de la fiesta de la danza contemporánea en México”, al saber que solo es un cumplimiento de validación institucional. Al no brindar esta institución cultural estatal, esta información estadistico de a que público llego realmente, sus edades y si realmente se está creando un “nuevo” público o en su caso, consolidándolo.

De hay que edición esta conformado con trazas de dejo, sino también que es un pleno signo de una retórica institucional que, por lo visto, presagia el advenimiento de una sospechosa voluntad inicial de ‘quedar bien’ con tirios y troyanos.