Se llevó a cabo una edición más de la celebración por el día internacional de la danza en el Teatro Polivalente del CEART, que se empato con esta edición 25 de un exitoso y novedoso Mercadillo CEART.

Para esta edición se convocaron a nueve propuestas dancísticas: Addaura. Centro de formación escénica de Roxana Ramírez y Liliana Blanco, Racqs. Centro de danza de Macarena Aguilar, Academia de danzas orientales Adriana Monternash y Marco Olivares; Taller de jazz del Centro de las Artes de Miguel Mancilla, Proyecto Luz Etérea de Miguel Ángel G. Mancilla, Neighbor Hood Company de Fernanado Alejandro Montante Rivera, Stiletto. Estudio de danza y compañía de Alejandra Ovalle, Mayela Guadarrama y Rizoma Colectivo de Daniela Saldierna Pedraza.

Una celebración danzaria, en donde se desplegó desde las tradicionales bailes árabes, sin hacer desdén de esta contemporaneidad de las mismas, jazz, hip hop y danza contemporánea, la cual se conjugo gracias al colorido de los vestuarios, el despliegue de estas ganas de bailar y compartir su danzar; como también dar cuenta una perspectiva de como se esta generando esta construcción del danzar a partir desde lo formativo hasta estos procesos creativos.

Al convocar a proyectos que se han mantenido a pesar de su propio devenir, como aquellas nacientes, en donde demostraron sus ganas de no solo estar en un escenario, sino en esta contribución en el devenir de este arte tepsicoriano.

Es de destacar la buena asistencia a pesar de tener un costo de acceso, aun así, el infortunio de esta- su- celebración, fue el gran desinterés de la “comunidad dancística local” a estos encuentros, y más especialmente a este tan especial festejo.

Aun así, una celebración que se une a la que se realizarán en su día, que van desde esta iniciativa independiente, como lo institucional, a través de cultura municipal y por el Instituto Potosino de Bellas Artes.

“Invito a la gente a ir más allá de las fronteras, más allá de la crisis de identidad, más allá del nacionalismo y más allá de las definiciones. Liberémonos de esas limitaciones y encontremos el movimiento y el impulso en ese lenguaje universal. Invito a todos a bailar al ritmo de su corazón, de su verdad interna, porque son esos movimientos internos los que conducen a las revoluciones internas, donde el cambio real tiene lugar”. Karima Mansour, bailarina, coreógrafa, docente y fundadora de El Cairo Contemporary Dance Center (CCDC).

Fotografías: Stephany García.