La iconografía de las vírgulas de la cuarta trecena del Codice Borbonico

El Códice Borbónico es de los pocos manuscritos de origen Mexica, que fueron salvados de las hogueras durante la conquista, Todos los códices prehispánicos son estudiados por su iconografía ya que cada símbolo representa palabras o ideas complejas de la cosmovisión de estas culturas. La cultura Mexica no conocía los símbolos que nosotros llamamos letras, Por lo que expresaban sus pensamientos, tal como lo menciona Del Paso: “Lo hacían por medio de dibujos, ya objetiva, ya ideográficamente; por ejemplo si querían decir hombre, pintaban su figura; si querían decir palabra pintaban una virgulilla que salía de su boca.” La vírgula según el autor León Portilla es el signo jeroglífico del sonido, por lo que puede representar la palabra, el viento, la música y el sonido en general, por lo que si la vírgula es el símbolo de la palabra, estos símbolos pueden ser fuente de información y de significados no descifrados, que nos pueden ayudar a comprender mejor en este caso a la cultura Mexica.
Antes de proseguir comenzaremos haciendo una breve descripción del Códice Borbónico dicho manuscrito está dividido en cuatro secciones la primera de ellas es un calendario dividido en 20 partes cada una de 13 días o trecenas, en la partes superior izquierda que es el cuadrante mayor de cada trecena, aparecen los dioses regentes con sus atributos y elementos de culto, de el lado derecho se aprecian dos franjas verticales y en la parte inferior 2 franjas horizontales. Que según el autor Batalla Rosado son: “La serie de los trece señores del día y sus aves Agoreras, que ocupan la misma posición en todas las trecenas, y los 20 logogramas de los días con sus numerales (1 a 13) asociados a los 9 señores de la noche”.
Estas 20 trecenas nos dan como resultado un calendario de 260 días que era el año astronómico de los Mexicas. Este año astronómico estaba relacionado con el arte adivinatorio, en el que si un individuo nacía en cualquiera de las 20 trecenas, iba a tener las cualidades del dios regente de esa trecena. En la segunda sección, que corresponde a las páginas 21 y 22 del Códice, se hace alusión al ciclo de 52 años, en el cual aparecen figuras alrededor del cuadrante principal que, según Batalla Rosado, representan “La asociación de cada uno de los portadores del año, con los nueves señores de la noche”. Por otra parte, Del Paso, menciona que “los grupos representados alrededor de las hojas 21 y 22 del Códice Borbónico están separados en el tonálamatl por unos intervalos regulares de 105 días. Por consiguiente, si sumamos los 260 días de la primeras 20 trecenas a los 105 días de estas dos páginas, nos da como resultado los 365 días del año solar. En la tercera sección de las páginas 23 a la 38 se cree que describen las fiestas de los 18 meses del año solar que nos da como resultado un año de 360 días y los últimos 5 días se consideraban de mala suerte. Por último la cuarta sección que, corresponde a las páginas 37 y 38 muestra un nuevo ciclo de 52 años que esta incompleto ya que faltan las hojas finales del Códice.
La página que se analizará es la correspondiente a la cuarta trecena del Códice Borbónico, ya que en esta imagen aparecen una gran variedad de vírgulas, por lo que se tiene por objeto descifrar el posible significado e importancia de este símbolo en esta trecena. A continuación, se presenta la página del Códice Borbónico, conocida como la cuarta trecena, donde se pueden apreciar una gran cantidad de vírgulas.

En esta trecena del Códice, según Del Paso, Está presidida por Huehuecoyotl; coyote viejo, que tiene un ramo de flores en la mano izquierda y en su mano derecha una especie de maraca que también está adornada con flores, con la que acompaña el canto que sale de su boca en forma de vírgula. Enfrente del dios aparece otra deidad la que el mismo autor menciona que es Makuilxuxitl, quien está sentado en una silla y de su boca también salen vírgulas que simbolizan el canto que está haciendo mientras toca el instrumento musical llamado huéhuetl.
En este cuadrante principal de la cuarta trecena aparecen también una serie de atributos o símbolos propios de Quetzalcóatl que Del Paso hace referencia a ellos de la siguiente manera; “La serpiente partida, el cayado y la bolsa, el ojo estelar rodeado de nubes que domina en lo alto a la izquierda, acompañado de dos espinas de maguey. Casi todas estas piezas están floridas y esta floración corresponde, de manera manifiesta, al sobrenombre Macuilxochitl” que significa cinco flores, que era una fiesta en la que solemnizaba a todos los dioses en unidad, por lo que si era una festividad o ritual seguramente era acompañado de música.
Guilhem Oliver menciona que Huehuecoyotl es una deidad de la música y que aparece en está trecena ya que en esos días se celebraba “una fiesta móvil con bailes en los que el mismo rey participaba y se entonaban diferentes cantos de diferentes orígenes”. Mientras que Makuilxuxitl es conocido como la deidad de las danzas los festivales y los juegos. Esta trecena es conocida como Ce Xochitl “la flor” que representa el arte y pronostica felicidad y hermosura. Así mismo la predicción del arte adivinatorio mencionada por Del Paso en su libro dedicado al análisis de este Códice, hace referencia a los individuos que nacían en esta trecena, ya que serian cantores y gente relacionada con la música. Por lo que no cabe duda que ambas vírgulas representan el canto y la música en las festividades a realizarse durante está trecena.
En cuanto a las demás vírgulas que aparecen en esta página del códice están relacionadas con los 13 señores del día, los cuales están acompañados de sus aves agoreras, esta parte del Códice Borbónico está dividida en dos secciones y aparecen en las primeras 20 páginas del de dicho Códice, en la parte derecha de esta página aparecen 2 franjas verticales con 6 casillas cada una y en la parte de abajo 2 franjas horizontales con 7 casillas cada una, los señores del día aparecen de lado derecho en la franja horizontal, y en la parte superior de la franja vertical.
Los 13 señores del día se relacionan con las trece horas que dura un día, o las 13 horas en que es posible ver el Sol, y se encuentran en las casillas derechas de la franja vertical, y en las casillas superiores de la franja horizontal. Mientras que los señores de la noche se relacionaban con las 9 horas que dura la noche y se encuentran en las casillas izquierdas de la franja vertical, y en las casillas inferiores de la franja horizontal.
Vale la pena recalcar que los señores o deidades del día se encuentran en el mismo orden durante todas las trecenas del Códice, mientras que los señores o deidades de la noche algunas veces cambian su posición. Las aves agoreras aparecen al lado izquierdo de los señores o deidades del día de la franja vertical, y volando por encima de las deidades que se encuentran en la franja horizontal.
A continuación, se dará a conocer el orden en que se presentan estas deidades y cuál es su ave agorera, basada en la descripción del autor Vaillant G., hecha en su libro La Civilización Azteca. Se mencionaran los señores del día o deidades tal como corre el orden en las trecenas, que es empezando por la franja horizontal de izquierda a derecha.
En la primer casilla se encuentra Xiuhtecuhtli: dios del fuego cuya ave agorera es el colibrí blanco, en la segunda se encuentra Tlatecuhtli: señor de la tierra, el monstruo de la tierra, cuya ave es el colibrí verde; posteriormente está Chalchiuhtlicue: diosa del agua, y su ave es el halcón; en seguida esta Tonatiuh: el sol, o dios solar, cuya ave agorera es el perdiz; después esta Tlazolteotl: madre de la tierra su ave es el águila; en seguida se encuentra Teoyaomiqui, dios de los guerreros muertos y su ave es la lechuza aulladora; en la última casilla de esta franja esta Xochipilli: dios de las flores y en este caso su ave es una mariposa.
En la casilla correspondiente al octavo día está Tláloc: dios de la lluvia cuya ave es el águila listada; posteriormente está Quetzalcóatl-Ehécatl: dios de la sabiduría y su ave es el gallipavo; enseguida tenemos a Tezcatlipoca: gran dios cuya ave es la lechuza de cuernos; en la casilla correspondiente al onceavo día está Mictlantecuhtli: dios de la muerte y su ave es la guacamaya; en la penúltima casilla se encuentra Tlahuizcalpantecuhtli: dios de la aurora cuya ave es el quetzal; en la última casilla se aprecia una variación ya que según el texto revisado debería de estar Ilamatecuhtli: antigua diosa de la tierra, pero al percatar que su imagen era totalmente diferente a la de esta deidad fue necesario comparar la imagen con la que aparece en otros grabados hechos por los Mexicas por lo que se concluyó que la deidad que aparece en la última casilla es Citlalicue diosa creadora de las estrellas y su ave es el loro.
Todas las deidades tienen una vírgula enfrente de ellas que sale de sus bocas, excepto Tlazolteotl, pero al perecer en algún momento la tuvo, sólo que, posiblemente se borró con el paso del tiempo, ya que en todas las demás trecenas aparecen todas las deidades con la vírgula enfrente de ellas. Algo que también es particular en todas estas deidades, es el ademán característico que están realizando, en el que vemos los dos brazos abiertos hacia el frente con las palmas abiertas, dicho ademan puede significar dos cosas el autor; Escalante Gonzalbo lo compara con una figura similar localizada en Chalcatzingo la cual presenta un bulto entre ambos brazos lo que el autor describe como amarre de los años o xiuhmolpilli: que es una rueda calendárica, que sirve para interpretar una sucesión infinita de periodos de 52 años. El otro posible significado es él una ofrenda que según el mismo autor muchas veces la ofrenda se presenta con las dos manos extendidas y con las palmas abiertas.
Conclusiones:
Como ya se adelantó, el significado de las vírgulas que salen de las bocas de Huehuecoyotl y Makuilxuxitl que son las deidades del cuadrante principal, representan el canto y la música que se realizan durante las festividades de está trecena, que representa el arte y pronostica la felicidad y la hermosura. Mientras que el significado de las vírgulas que aparecen enfrente de las deidades del día es completamente diferente, debido a que ninguna de estas deidades lleva consigo algún instrumento musical, o están asociado con la música, la danza o el canto, como era el caso de las imágenes centrales de esta trecena.
Por lo que se concluye que las vírgulas que salen de la boca de las deidades del día, pueden tener dos posibles significados. Primero; es posible que estas vírgulas simbolicen los diferentes rezos que tenían que hacer los sacerdotes o la gente según la deidad que los protegía o reinaba sobre ellos es día. Segundo; está relacionado con las aves, que como lo mencionamos según Batalla Rosado las aves son agoreras o aves de mal agüero que pueden significar que el dios que reinaba ese día, podía comunicarse por medio del canto del ave que le correspondía, para indicar que algo le molestaba o algún mal augurio, o simple y sencillamente recordando la posición de los brazos de la deidad, el canto del ave podría significar que la deidad pedía alguna ofrenda o algún sacrificio, para continuar con el ciclo calendárico de sus fiestas religiosas. Cualquiera de estos que sea el verdadero significado de las vírgulas es sin duda una especie de comunicación entre hombre y dioses ya sea a través de plegarias, o de interpretar el canto de aves como mensajeras de los dioses, ya que hay que recordar que la vida de la sociedad Mexica giraba en torno a sus dioses y creencias religiosas.

Referencias
Del Paso y Troncoso Francisco (1979) “Códice Borbónico Descripción, historia y exposición.”
Escalante Gonzalbo Pablo (2010) “Los códices mesoamericanos antes y después de la conquista española” Fondo de cultura económica. México.
León Portilla Miguel (2011) “Cantares Mexicanos” UNAM, México.
León Portilla Miguel (2012) “Estudios de la cultura náhuatl” UNAM, México.
Vaillant George (1944) “La civilización azteca”. Fondo de cultura económica. México
Fuentes de internet
Batalla Rosado Juan José (1994) “Los tlacuiloque del códice borbónico. Análisis iconográfico de los signos calendáricos” recuperado en: http://dspace.uah.es/dspace/bitstream/handle/10017/5832/Los%20Tlacuiloque%20del%20C%C3%B3dice%20Borb%C3%B3nico.%20An%C3%A1lisis%20Iconogr%C3%A1fico%20de%20los%20Signos%20Calend%C3%A1ricos.pdf?sequence=1
Guilhem Oliver (1975) Huehuecoyotl “Coyote viejo”, el músico transgresor. Articulo recuperado en: http://www.biblioteca.org.ar/libros/91966.pdf