Antonio Rey es considerado como uno de los talentos de su generación de la guitarra flamenca que, según la prensa especializada, despierta más admiración en el mundo.

 

“Vengo con muchas ganas a mostrarles la música de mi país, de mi tierra, que yo se que le dan muy buena acogida y la quereis tanto el flamenco igual que nosotros, como yo también quiero mucho la música mexicana; el bolero, la ranchera. Aprendí a tocar flamenco en México porque mi papá tocaba aquí en los tablados y es una tierra que le tengo mucho cariño “, es como el guitarrista madrileño Antonio Rey dio la bienvenida al concierto que ofreció en su primera visita a estas tierras potosina.

Acota: “Vengo con mucha fuerza aunque tenga las manos un poco frías, pero el corazón lo traigo caliente y espero pasen una bonita noche”.

Un delicioso concierto bajo el formato de cámara, aun así, como me comentara un gustoso del flamenco, le faltó el tradicional jaleo, osease echarse un buen vinillo tinto.

Un escenario, el del Teatro del Centro Cultural Universitario Bicentenario que fue llenado sonoramente gracias al despliegue de esta intervención de este dialogo de notas, melodías y corazón a través de su guitarra y sus composiciones, siendo estas: – Taranta-, – Soleá-, -Guajira-, Zapateado-, -Dos partes de mí ( bulería ).

En esta noche muy especial, como la definió quien es considerado como uno de los más destacados talentos de la ‎nueva guitarra flamenca, quien bajo esta sencillez y esta pauta del flamenco de compartir el escenario con sus amigos mexicanos, al tocar con el guitarrista hidrocálido Jonathan Ruvalcaba, la pieza -Alma-, para después dejarle el escenario para que Ruvalcaba interpretará un “tema muy bonito y dedicado a su princesa “, titulada-Fátima-, dedicada a su hija.

Como también Antonio Rey salio del escenario para invitar a “un gran guitarrista , muy buena gente y un buen amante del flamenco y de la música “, al guitarrista potosino Juan Pablo Rivera, quien interpretó una puntual farruca y ser uno de los más aplaudidos y por ahí dejarse escuchar su nombre con sumo orgullo.

Para volver Rey a convocar a los guitarristas Ruvalcaba como Rivera y unirse el percusionista Carlos Robledo, para degustar con una pieza que nos evoca una potente bulería y de esta manera dar por concluido este concierto, recital.

Ante este consistente aplauso y de pie de muchos, se despide el guitarrista madrileño abrazado de sus amigos guitarristas y percusionista, dándole su lugar al aplauso a cada uno de ellos.

Pero fue tal la insistencia a través del aplauso que salió Antonio Rey como sus amigos musicales, para comentar Rey ” ahora si no se que vamos a tocar”, para dejarse escuchar una petición del público, la pieza-Lolita-, a lo que el guitarrista madrileño, para agregar “no es mala idea”, para darse esta afinación para interpretar una pieza a cuatro voces bajo esta impronta sonora del guitarrista madrileño.

Un concierto de cámara, en donde se conjugo la sutileza, encanto de la mesura que se contrasta con esta fuerza y velocidad tan clarificada que se suma a esta levedad transmutadas en imágenes y sensaciones y, por tanto se vuelven evocadoras y sugieren esta tranquilidad, de ahí que fuimos testigos no solo de estar “ampliando el horizonte de sus composiciones sin abandonar del todo las raíces. Modulaciones y estructuras melódicas lo sitúan en el difuso espacio crossover, aunque con innegable acento flamenco”, así como generarse esta conexión con el escucha como es el “decir las cosas bien con la guitarra es lo que hace que el público participe en lo que este sucediendo” comenta.

De ahí que se confirma no solo se suma esta lección de la generosidad, sino también de la sencillez y humildad de este guitarrista madrileño que se dio su tiempo para platica y tomarse la foto, sino también corroborar que es “un hombre que ha sido un niño enamorado de la guitarra, y del flamenco desde pequeño, y que ha tenido un sueño de ser guitarrista profesional y poder crear su música, y que ahora mismo gracias a Dios continuamos en ese sueño”.

Para quedar resumido esta noche en sus propias palabras: “Que noche la de anoche!!! Gracias por todo el talento desbordante y sobre todo el corazón!! y ser replicadas en este ojala sea la primera de muchas de compartir su música y su sencillez en este San Luis del Potosí.