El Universo sonidero es expuesto en “Ojos Suave, Soft Eyes” de Miriam Wirz y Carlos Icaza fue presentado como parte de los Jueves Culturales de la Casa de las Bóvedas en esta capital potosina.

Una pegajosa cumbia colombiana nos da la bienvenida, para sin mas ser scratcheada para dejarse oír un rock and roll con matices de Rockabilly, todo salido a partir como intro de este nostálgico scratch de los vinilos puestos en las consolas y manipulados por el buen- Morelos- con más de cuarenta y ocho años de poner música en donde lo invitan y acotar que no es un dj y tampoco es sonidero, sino un gustoso de compartir su música.

Es así como se da este significativo preámbulo de lo que fue la presentación del libro- documento visual “Ojos Suave, Soft Eyes” de Miriam Wirz y Carlos Icaza en los Jueves Culturales de la Casa de las Bóvedas en esta capital potosina.

 

 

Para volverse los ahí presentes en cómplices de no solo este interesante y  singular viaje /recorrido por los caminos, los recuerdos y conocidos de José Ortega “Morelos” de la Colonia Peñón de los Baños, también conocida como la “Colonia de la Colombia Chiquita” por ser este el lugar en donde se introdujo el gusto por la música colombiana no solo en la Ciudad de México; bisagra y ancla de esta historia entorno a este movimiento sonidero.

Mirjam Wirsz, fotógrafa e investigadora presenta su cuarto trabajo bibliográfico sustentado en la cumbia y sus sonidos, se une a Sonidero City, Bootleg y Panther’ s Collection, así como tiene planeado el próximo trabajo sobre los Sonideros en Colombia, en donde realizará una residencia de varios meses.

 

 

En su intervención, la fotógrafa e investigadora suiza agradeció la colaboración de José Ortega “Morelos”, distribuidor independiente de discos (Lp´s), Carlos Icaza, músico e investigador; para empezar a contar esta historia de los sonidos en México a partir de la historia oral y vivencial de José Ortega “Morelos”, parte sustancial de este libro, que no es solo la historia de José Ortega “Morelos” sino junto a su hermano Jazmín en los años setenta, quienes empezaron a viajar a otros países para buscar discos de cumbias y otros ritmos y llevarlos de vuelta al Peñón de los Baños, gracias a su pasión de la música tropical, la cultura de los pequeños sistemas callejeros y su espíritu aventurero lo hicieron visitar Colombia y después otras regiones de Centro y Sudamérica para encontrar discos que sean útiles para los sueños de los sonideros de la Ciudad de México y de los incipientes escenas de provincia como León, San Luis Potosí, Puebla y Monterrey.

De ahí que este libro esta integrado con un ensayo fotográfico, en donde tiene el gran acierto gracias a esta puntual narrativa visual de presentarnos a los protagonistas, al público, a los barrios, logrando de esta manera, construir una atmósfera del espíritu sonidero y permitirnos tener un acercamiento a este contexto que los hizo y lo sigue haciendo posible.

Un interesante capitulo titulado Archivos Sonideros, en el cual se recopila los documentos mismos de los sonideros que nos ofrece un acercamiento a la manera en que los sonideros programaban la música con mejor recepción entre el público, que van desde listas de canciones, nombre de revistas hasta un especie de Bilboard Sonidero, así como de “Directorio”, integrado por interesantes entrevistas a destacados sonideros en las ciudades de México, Monterrey, Puebla y San Luis Potosí, siendo Miguel /el Bofo, quien representa a nuestro estado.

Mirjam Wirz , Ojos suaves/soft eyes. Cumbia sonidera de México para el mundo (Edición de autor, 2018).

 

 

Para José Ortega Morelos referirse que lo sonidero ya no es lo que debería de ser, desde su particular visión es poner música para poner a bailar a la gente, al comentar que ahora muchos de ellos lo hacen bajo “una falta de ética para la gente bailadora, pues ahora que vas a un baile están hable y hable y para mí es una falta de ética que no dejen bailar a la gente, ya que uno de las principios es que el sonidero mande saludos y deje bailar a la gente y al terminar hacer lo mismo, pero no, ellos son toda la música y hable hable y hable hasta que se termine la música, ojalá que ya esto se termine porque ya son -tamaleros-“.

“Ahorita la generación de los muchachos son puros saludos y evíteselos, son puros saludos para ellos, son jóvenes que no han vivido su edad, de ahí que me gustaría que los jóvenes de ahora se enfocaran a bailar, a bailar lo que es una música pero que la bailen completa y no que digan solo sean saludos y que dejen bailar a la gente”.

Y nos quedamos con estas palabras del buen Morelos y que indudablemente resumen esta noche en esta primavera potosina. ” Si me gustaría darle un consejo a la juventud que se enfocaran en la música, que sientan lo que es la música y sigan el paso y no sientan lo que es la música con saludos, sino bailar y de ahí salen buenos bailadores”.

Para después invitar a los presentes a echar baile gracias a la selección de esta diversidad sonora con plus de hacerlo con viniles originales, a cargo de Morelos y de sus invitados, entre ellos el sonidero local -Medianoche-. en esta noche en del Potosí, como le dicen los hermanos sudamericanos a nuestro estado.