El Instituto Potosino se une a  la celebración de los 144 años del natalicio del músico, compositor e investigador Julián Carrillo, con la charla “El Sonido Trece, patrimonio de la memoria del mundo”, que fue impartida por Beatriz Silva Proa, antropóloga y documentalista sonora, la instalación sonora creada por el Ing. Efraín Ochoa Aguirre como se llevo a cabo la interpretación de dos piezas de Julián Carrillo, por alumnos del IPBA.

En la sala de Conciertos, la antropóloga y documentalista sonora Silva Proa destacó la importancia que se debe tener en cuanto a la rescate, conservación y preservación (digitalización) de archivos, acervos y patrimonios tanto documental, visual como sonora que están en un franco riesgo, de acuerdo a la UNESCO y su programa Memorias del Mundo, siendo estas ubicadas en América Latina, no hay que olvidar que forman parte de nuestra memoria y de bienes tangibles como intagibles.

Quien destacó que estos acervos, patrimonios tienen un doble  valor patrimonial: el valor material (soporte) y el valor inmaterial. aunado a esta autenticidad, la significacion regional, el tiempo en que  fueron realizados, el lugar, la rareza y la integridad, es así como en el 2015, gracias a la iniciativa de la Escuela Nacional de música fueron inscrita cuatro obras de Julián Carrillo: Intermezzo, Scherzo, Impromtum (Marcha nupcial) y Marcha Militar, siendo ya parte desde el 2016 de la Memoria del Mundo de la UNESCO. 

Para finalizar la conferencista lanzó una propuesta/invitación de llevarse a cabo entorno al trabajo con las partituras de Julián Carrillo que se tienen en resguardo en el Instituto Potosino de Bellas Artes, para que se realice una investigación y encontrar estas características que se requieren y, quien quita, que el próximo año que salga la convocatoria de la UNESCO,  sea el Instituto Potosino de Bellas Artes y que San Luis Potosí quien proponga ante la UNESCO la inscripción del Sonido 13 en Julián Carrillo.

“Pues todos los que estamos aquí presentes nos puede interesar, porque finalmente forma parte de nuestra memoria y de nuestra historia, y no hay que olvidar que Julián Carrillo  ademas de músico es considerado un científico, fue un desarrollador que descubrió y desarrollo el sonido 13, construyo los instrumentos adecuados para poder producir estos sonidos que difícilmente vamos a escuchar de una forma”, comentó. 

“Pero ya con los instrumentos, las arpas, las flautas, los violines y las afinaciones correctas, el sonido 13 es realmente cautivador, y lo digo yo que era muy reacia a escuchar el sonido 13, me hacia bolas en serio, pero un día me dije vamos a ver y el primer instrumento que tuve contacto fue con una arpa en donde descubro toda la gama sonora de los cuatrocientos sonidos que Julián Carrillo pretendía desarrollar, órale es otra cosa “.    

   


Para después proseguir con la sesión musical, “sino hay música es como si no existiera el autor”, siendo así que se interpretaron tres obras del oriundo de Ahualulco: -Marcha Nupcial- a cargo de la Orquesta Juvenil de la Escuela de Iniciación Musical Julián Carrillo, dirigida por el Mtro. Alfredo Ibarra (vídeo), – Gavota de la I-a Suite para Orquesta Op. 1, para violín y piano-, interpretado por Robson Miguel Herrera Vázquez en el violín y la Mtra. Guerguina Pavlova al piano y- Crepuscular. Preludio para violín y piano- por Anayansi Rangel Ángeles en el violín y Anel Hernández Arciniega en el piano, quienes recibieron un reconocimiento por su participación en manos de la Mtra. Pavlova.

En la Galería Antonio Rocha Cordero del IPBA. El Ing. Efraín Ochoa Aguirre, realizó el primer montaje sonoro  en dicha institución, creada a partir de dos fragmentos de la entrevista que se le realizo al Mtro. Julián Carrillo en la Ciudad de México (1958), gracias a la voz de Gildardo Robles, como fragmentos de obras dentro del microtonalismo de Julián Carrillo, de esta manera no solo se recrear sino se da este juego sonoro, al darse énfasis a la voz que transita en esta sala  de exposición, por cierto, se podrá disfrutar toda esta semana.