El nombre de Julián Carrillo es un referente obligado en la sociedad potosina aunque lamentablemente ha quedado relegado al nombre de: calles, colonias, escuelas y centros culturales, sin que la sociedad pueda reconocer su obra musical y la importancia de sus aproximaciones teóricas a la música. Vale la pena mencionar que Carrillo es sin duda el músico potosino de mayor trascendencia y uno de los compositores del siglo XX mas destacados tanto en México como en varios países del extranjero. A manera de divulgación y buscando el reconocimiento de los potosinos hacia este músico se ha redactado la siguiente información.

Julián Carrillo nación en Ahualulco San Luis Potosí el 28 de Enero de 1875, a la edad de 10 años se trasladó a San Luis Potosí capital bajo la tutela del maestro Flavio F. Carlos quien fue su primer profesor de música, en 1895 el entonces gobernador de San Luis Potosí Carlos Diez Gutiérrez le asignó una beca para ir a estudiar al conservatorio Nacional de la Ciudad de México, ese mismo año sucede el tan cuestionado y mitificado experimento en el que Carrillo al salir de una clase de acústica donde se expusieron la leyes de la división de cuerdas, pidió ayuda a su compañero Eucario Gonzales para realizar el experimento con el cual logró subdividir la cuerda en el diapasón de su violín y escuchar hasta los dieciseisavos de tono. Después de ello Carrillo guardaría silencio respecto a su proyecto microtonal durante los siguientes 27 años.

En 1899 tras una audición que realizó Carrillo ante el entonces presidente Porfirio Díaz, le fue asignada una beca para continuar sus estudios musicales en Europa, Carrillo fue a estudiar al Conservatorio Real de Leipzig en Alemania, donde compuso su primera Sinfonía, la cual fue la primer Sinfonía de un músico del continente americano en ser tocada en Europa, al concluir sus estudios en Alemania, decidió continuar perfeccionando su técnica en el Conservatorio de Gante en Bélgica. Carrillo regreso a México en 1904 y fue nombrado profesor del conservatorio Nacional, años más tarde durante el corto régimen de Victoriano Huerta fue nombrado director del Conservatorio. Durante la época de la revolución Carrillo pasó un lapso de tiempo en E.U.A donde publicó sus primeros libros entre los que destacan Pláticas musicales y sus tratados sintéticos. Al llegar al poder Venustiano Carranza, Carrillo fue invitado a regresar a México y fue nombrado de nueva cuenta director del conservatorio y Director de la Orquesta Sinfónica Nacional.


En 1922 al leer una nota del periódico francés “Le mestrel” que mencionaba que se habían agotado todos los recursos musicales por tanto era tiempo de buscar los cuartos de tono, Carrillo recordó su experimento de 1895 y es entonces donde surgió la teoría del sonido 13, la cual parte de la reflexión filosófica de: “Si la música es el arte del sonido esta no puede limitarse a sólo 12 sonidos”, que son los sonidos usados para crear la mayoría de la música de la cultura occidental. Al postular la teoría del sonido 13 pretendía revolucionar la música a nivel mundial bajo los postulados de enriquecimiento, simplificación y purificación musical, el primer postulado pretendía aumentar el número de sonidos en la creación musical, Julián Carrillo llegó a proponer sistemas musicales de hasta 96 sonidos, para tocar esta nueva música tuvo que inventar y modificar algunos instrumentos musicales, el segundo postulado la simplificación pretendía cambiar el sistema de escritura musical clásico por un sistema musical numérico, su tercer postulado hacía hincapié en tratar de rescatar la pureza y naturaleza de la música que se había perdido con la imposición del temperamento practicado desde el siglo XVIII, la teoría del sonido 13 fue un tema polémico desde su postulación en 1922 y provocó que Carrillo perdiera credibilidad entre la academia musical predominante en el México de esos tiempos, esto propició que tuviera que emigrar de nueva cuenta a Estado Unidos donde permaneció de 1926 a 1929, pero debido a circunstancias económicas y a una posible enfermedad de la cual no se tiene información tuvo que regresar a México, a su regreso vivió durante el resto de su vida a la sombra de compositores que promovían la estética nacionalista como: Carlos Chávez, José Pablo Moncayo y Blas Galindo entre otros, sin embargo esto no lo detuvo, ya que con una extraordinaria labor de autogestión logró conseguir apoyo de músicos tanto de Europa como de Centro y Sudamérica para continuar su proyecto, durante los siguientes años siguió editando libros, componiendo música y haciendo una gran labor de investigación en campos como la acústica y la probabilidad, tal fue el impacto de sus conclusiones científicas que tras dar una conferencia en la Universidad Sorbona de Paris en 1949, fue apoyado por dicha universidad para presentar una candidatura para recibir el premio Nobel de física, esta candidatura no llegó a concluirse ya que el comité determinador de los premios Nobel  la rechazó.


Durante los años cincuenta Carrillo estrenó obras microtonales en Estados Unidos y en diferentes partes de Europa, en 1957 vio realizado uno de sus sueños al lograr materializar sus 15 pianos metamorfoseadores que fueron sus últimos instrumentos que inventó estos causaron tal impacto que recibieron la medalla de oro en la exposición internacional de Bruselas en 1957 por el gran valor cultural que estos representaban para la humanidad, en estos pianos es posible tocar hasta 15 sistemas musicales diferentes y son instrumentos únicos en el mundo. Carrillo murió el 9 de Septiembre de 1965 en la Ciudad de México a la edad de 90 años, durante su vida publico más de 15 libros y cuenta con uno de los mayores repertorios de la música mexicana con más de 150 obras, aunque lamentablemente sólo están grabadas y editas el 15% de ellas, su repertorio es multifacético ya que van desde bailes de salón de la época porfiriana, melodías patrióticas como el famoso Canto a la bandera, hasta su música microinterválica que hizo de Julián Carrillo un músico de culto a nivel mundial.

Por último es importante mencionar que aún hoy en día hay una deuda cultural la cual no ha sido saldada hacia este importante personaje y esa es el rescate de su obra inédita y la difusión de sus ideas teóricas en torno a la música, así como la programación constante de su obra en las diferentes orquestas y ensambles musicales potosinos, Carrillo no solo debe ser recordado en sus aniversarios de natalicio o cuando se celebran fechas importantes en torno a este personaje, por su importancia y trascendencia las autoridades correspondientes deberían de impulsar investigaciones, festivales y todo tipo de difusión de de este talentoso personaje que debería ser un orgullo de todos los potosinos.