A falta de poco más de un mes para los  Emmys (los Oscars de la televisión), en una edición histórica que se realizará en línea, la serie Succession, con 18 nominaciones, parece la gran favorita para llevarse el premio mayor, y algunos más…

HBO, uno de los titanes del mundo de la televisión, no se ha replegado ante el auge de Netflix, Prime Video, Hulu, etc. Aún terminada Juego de Tronos, su serie más exitosa, HBO ha hecho lo mejor sabe hacer, seguir produciendo contenido original, variado y en algunos casos, muchos casos, magistral. Son 107 las nominaciones que tiene HBO en los Emmys y Succession es una de las grandes protagonistas de la temporada.

En esta serie conocemos a la multimillonaria familia Roy, conformada por el patriarca, Logan Roy y sus hijos Siobhan, Roman, Kendall y Connor. Logan es el CEO de una titánica empresa transnacional y Kendall forma parte de la directiva, aunque sus intenciones y las de sus hermanos es ser el primero en la lista de sucesión del imperio familiar, y están dispuestos a muchas cosas para lograrlo.

La serie muestra de forma cruda y también con bastante humor las dinámicas de poder de las grandes empresas de comunicación masiva y entretenimiento, así como sus relaciones con la política o el manejo de escándalos. Y también de dinámicas familiares algo disfuncionales, se trata de una historia que aprendió de las grandes tragedias griegas y de los parricidios míticos.

Los diálogos son feroces y entretenidos, pero el mayor logro en esta serie que maneja el lenguaje de forma genial, es cómo lo importante yace en lo que no se dice, en eso que esconden los diálogos, que son como sus personajes, recelosos de sus intenciones, intenciones que suelen ser perniciosas para los demás. Al ver esta serie nos adentramos a un mundo donde lo que se dice nunca es lo que se quiere decir y leer entre líneas o ver las expresiones de los personajes, interpretados magistralmente, por cierto, es la verdadera manera de entender lo que pasa.

Técnicamente es destacable, filmada con estilo estético de documental, con cámara en mano, con zooms repentinos, muchos movimientos, un excelente ritmo y banda sonora,  se mete en el sistema nervioso, y te deja pasmado y a la vez ansioso de saber que va a pasar después.

Succession a lo largo de dos temporadas ha sido un éxito impredecible, a falta de ver cómo se desarrolla en el futuro, pinta a ser una nueva obra maestra de HBO. Es un poderoso drama y a la vez una inteligente y ácida sátira sobre el poder, la grandes compañías y por supuesto, la familia.

Muchas quinielas apuestan por una gran noche en los Emmys el próximo 20 de septiembre, y muchos espectadores esperan con ansias la tercera temporada, que aparentemente se estrenará en otoño del presente año.