Teatro de Casa… En casa, la Asociación Teatral La Carrilla y la Victoria de Arte A.C., presentaron en escena, que en esta segunda edición de esta farsa se vuelve “imprudente para el inicio de un sexenio” y tener como escenario el Coloso de Villerías.

Una obra que hace un homenaje a la carpa y al teatro de revista, a su vez es una aproximación al cabaret, escrita a partir de lo que les inquieta, molesta y conmueve, en donde estos singulares personajes nacieron en el sexenio pasado.

En esta edición presentaron los cinco sketches en su primera edición, los cuales nos remiten más al teatro de carpa sin hacer dejo de la farsa y estos matices del cabaret, y a su vez van de-construyendo este universo escénico, el cual dio inicio a partir de la anfitriona, la buena onda filántropa y actriz profesional, Paulina de la Rivera Maya, para dar pie al primer sketches que aborda esta final de la entrega y disputa de una medalla-reconocimiento laboral- entre tres alegres secretarias, a la puntualidad y en esta ocasión darle una salida forzada por esto de la premura de no tener tiempo para ir a checar y, resultando ganador fortuito…

Para proseguir con lo que en su primera edición fueron dos de los mejores sketches en esa noche, el morrillo Juan Diego, ahora con el plus de ser “el niño prodigio de San Luis Potosí”, aun así, prosigue su pretexto de pedir una moneda, quien da cuenta de todo este sistema de corrupción y marginalidad en que viven muchos de ellos, pero ahora con esta aproximación al stand up, al ser lanzado al superfluo y mediato estrellato al cantar, gracias a este ficticio recibimiento del público, pero aun así, un sketches que no pierde su coherencia y su humor, al inquirir en las risas cómplices por su situación de calle.

A pesar de ser reducida este sketches, Calvin Klein, esta mujer de la farándula y el poder, en esta ocasión que ya no sobrelleva dignamente los golpes del amor de su marido, como le ocurrió en su primera edición, sino ahora esta a punto de divorciarse y a su vez retrata la fragilidad de la seguridad e incertidumbre que vivimos tanto mujeres como hombres.

Se replica no solo esta incertidumbre, lealtad y el amor entre esta pareja de patrulleros -motociclistas, Basilio y el Yonofui, que ahora tienen enfrentar a esta prueba de certificación de que les aplica el Centro de Evaluación para policías corruptos, divertida, pero un tanto sosa, en relación a su primer tratamiento.

Y cerrar con esta particular versión de la “Acuarela potosina”, la cual da cuenta de la realidad que permea en esta entidad federativa.

Es de destacar el esfuerzo escénico como de promoción, el cual se vio reflejo en una respuesta favorable de un público, mayoritariamente joven que se dio en buena cita a este centenario recinto cultural.

Equipo creativo: Ana Isabel Martínez, Claudia Isabel González, Francisco Morán, José “Poke” Gaytán, Víctor Martínez, J. Alex León. Martha Aguilar en la dirección, Jorge Alemán en la escenografía, vestuario y utilería; Francisco Morán en la iluminación, Rafael Becerra en las coreografías, Aldo Reséndiz en la asesoría en la dramaturgia, Víctor Martínez en la produccion musical.