Con la finalidad de reconocer el valor del trabajo artístico del artista potosino,  Juan Blanco, fue inaugurada la exposición temporal “Juan Blanco y su mundo”, que se expone en el Museo Francisco Cossío.

En esta muestra representativa del artista potosino que trascendió fronteras, en donde se podrá disfrutar de cada una de las etapas creativas que incursiono en su vida artística, a través de pintura de caballete, pintura mural, bocetos, objetos personales, noticias de la época acerca de su obra, fotografías que reflejan los momentos de su vida de Juan Blanco.

Así como conocer las influencias en su formación como lo son los artistas y maestros como Ángel Zarraga, el pintor Diego Rivera, como el pintor Henry Matisse, quien también fue su mentor.

Como también se podrá disfrutar desde sus primeros  trabajos, retratos de la élite potosina, muestras de sus obras sacros, hasta llegar a la serie que forman parte de las obras conocidas como -La noche de Quetzacoátl-, y otra serie -Los números mayas-, las cuales lo consolidaron como artista y en donde estableció un estilo pictórico propio.

En estas dos series aborda la temática de lo prehispánico,” las cuales fueron su aportación a la plástica mexicana, y que le ayudo a trascender fronteras, y obtener grandes reconocimiento tanto nacional como internacionales”.

Destacó la Mtra. Ana Isabel Merino Ávila, investigadora del Juan Blanco que fue un artista muy completo  al ser pintor, escultor y poeta, “las publicaciones recientes nos permiten conocer y aprender de su mundo, pero sus aportaciones al arte mexicano aún no están concluidas”.

Pero también acota que en días previos a la inauguración, se tuvo la oportunidad de encontrar un ambicioso proyecto que iba realizar Juan Blanco en el interior del Santuario de Guadalupe de esta ciudad. 

Por documentos publicados en esa época, que consistía en realizar una serie conoce esta propuesta, el cual comprendía realizar una serie de murales en todo el perímetro  de la nave del templo, abordando  diferentes pasajes de la biblia, de los cuales solamente se realizaron dos que se encuentran junto al sotocoro, como ser un placer mostrar uno de estos bocetos inéditos.

Así como reconoció que es  “justo este recinto (Museo Francisco Cossío) que Juan lo consideraba su casa, es así que hoy vuelve a donde él pertenecía, en donde su obra fue y sigue siendo reconocida y valorada”.

En esta inauguración se contó como invitada a Lucina Zúñiga Blanco, sobrina de Juan Blanco, quien comentó que su tío Juan fue diferente, “mi abuelo quería que fuera profesionista y él tenía otras inquietudes, lucho mucho él para poder estudiar en México y se fue a Europa, tuvo mucho renombre pienso yo en su arte en donde más ha sobresalido, que es el arte religioso, aunque hay mucho arte de él, pero es el arte religioso donde ha mostrado en varios lugares”.

Por último, agradeció por el interés por que sea conocida la obra de su tío, oriundo del barrio de Tequisquiapam.

Una exposición organizada en conjunto con la Dirección General de Patrimonio Cultural y la Universidad Cuauhtémoc.