Simplemente, fue una lección de vida en y en torno al teatro, es lo que el primer actor  Ignacio López Tarso y el también actor, su hijo Juan Ignacio Aranda ofrecieron con la obra de teatro -Una vida en el teatro- de David Mamet.

De esta manera se celebró este día fundacional del Teatro de la Paz, que a sus 125 años reafirma ser un espacio a la diversidad de manifestaciones culturales como de otros menesteres.

Una obra que exploran las relaciones entre la vida como teatro, así como no solo estas experiencias diarias sino estas reflexiones en y un antes de entrar a escena en esta permanente tanto en ensayos como en función sobre autores de obras fundamentales del quehacer teatral: Shakespeare, Calderón de la Barca y otros más.

“Que no se te olvide que un actor, un buen texto y un público es eso es todo lo que necesitamos para hacer buen teatro”.

Y “que más puede pedir un actor que un público de pie aplaudiendo, imagínate no más… esto yo lo llamo teatro de verdad, es lo que hicimos en esta noche, nuestra noche, hicimos teatro de verdad…”

Al culminar la función, se llevó a cabo el reconocimiento a una impecable y gran trayectoria artística de 71 años del primer actor, don Ignacio López Tarso, quien develó la placa conmemorativa por los 125 años del Teatro de la Paz SLP y un tanto emocionado comentó: “Deseo decirles al Teatro de la Paz, que en este su aniversario número ciento veinticinco, yo deseo que como su nombre la paz sea siempre la aspiración más grande del ser humano”.

Para ser agradecido tanto  don Ignacio López Tarso como Juan Ignacio Aranda con este extendido y cálido aplauso del público que se dio cita en este centenario recinto cultural potosino.

En esta develación de la placa conmemorativa se contó con la presencia del Dr. Juan Manuel Carreras López, Gobernador Constitucional del Estado, su esposa, la señora Lorena Valle, el Secretario de Cultura Armando Herrera Silva y el subdirector del Teatro de la Paz, Francisco Gerardo García Rojas Flores.