Dejar ser…

   Hemos conocido tantas historias de amor, que no terminan bien,  peleas que generadas por nuestras múltiples costumbres, convicciones y manías, que ya se consciente o inconscientemente tenemos.

Pero alégrate hay solución para una convivencia feliz, pero no es la que imaginas, no se trata de cambiar a alguien para que tolere tus manías, se trata de encontrar a esa persona especial, que amará tus manías y si no las ama para él no son problema.

Una amiga me dijo “A mi novio le molesta ver películas románticas” y no podemos ver una sola película romántica juntos, decía “Mi sueño es ver una de esas películas recargada en su hombro”, le dije amiga creo que tienes que cambiar de novio, me miró fijamente y me respondió “Sabes que si, la próxima vez no saldré con nadie que no le gusten las películas románticas”. Así lo hizo, lo dejó. Después la vi, con otro  novio, se veía feliz,  me comentó que se conocieron cuando salían de ver Titanic. Y lo que para el novio anterior era una pesadilla, para el nuevo novio era un gusto.

Otra amiga me dijo que ella no soportaría salir con alguien que no le gustara el fútbol, es algo válido. Aún que en ocasiones polos opuestos se atraen. 

Entonces tenemos dos puntos, el primero es que si una manía o costumbre tuya no hace feliz a tu pareja y para él es intolerable, no intentes cambiarlo,  busca alguien que coincida contigo, el segundo punto es que sufrimos porque nos aferramos a una persona que no es para nosotros.

Hay que dejar que la vida fluya, llegará tarde o temprano esa persona ideal para ti, no te desesperes la soledad nos lleva a equivocarnos, necesitamos aprender a vivir la soledad, a disfrutarla para ser lo suficientemente pacientes para recibir al amor.

Hay que dejar que la gente sea como quiera ser, la decisión es nuestra, si nos quedamos o no.
Hay que dejar ser aunque no sea contigo.