Un idilio musical fue lo propuesto por la banda de metal folk potosino Del Desierto, al presentar su segundo trabajo discográfico “Tlamanalli” en el Paraninfo universitario Rafael Nieto.

Un escenario decorado con banderitas de colores que nos rememora a lo festivo y tradición que enmarca a este quinteto de músicos potosinos que convergen a generar este diálogo entre el folclor – son huasteco, son tapatío, música prehispánica, huapango, hasta tambora-con el metal.

Al desplegar esta noche toda esta musicalidad que convergió a diseminar su identidad a través de su -tlamanalli- y ofrecieron como encore algunas canciones de su -llamado-. En donde se notó un interesante crecimiento tanto como banda como en lo musical a pesar de transitar y convivir con la complejidad misma que conlleva la música tradicional, pero aun así lograron esta primera asertiva vinculación más formal con ella y generar buenos resultados a pesar de que siempre este presente la deficiencia en cuanto a la claridad sonora en cuanto a su ecualización.

Su vocalista y letrista Karyna Muñoz, destacó que Del Desierto es “ya es identidad, es México”, aunado a que en su primer disco- El Llamado – fusionaron música árabe, flamenco y por consiguiente un sonido más internacional.

“Creo que este disco- Tlamanalli- ya se escucha este disco más compacto y ya la gente puede sentir que en realidad es folclor mexicano “.

A pesar de no estar en contra de las letras del amor y desamor, así como hay otros temas de los cuales tratar, “y que mejor que la música que es un idioma universal. Si hay gente que nos sigue pues que mejor que darle muy buenos consejos a la sociedad “.

Una de las partes más destacadas de esta presentación discográfico fue está emotiva canción – Una misma sangre- dedicada a todos aquellos que ya no están con nosotros y hacer énfasis al reciente fallecimiento de un familiar de un integrante de la banda; – In tsap u ejatal (la fuerza de mi alma)-, la cual es cantada en tének, gracias a la traducción del ropero tének, Osiris Mendoza y sin hacer dejo de este hálito huasteco con -La Petenera- en donde se contó con la participación musical del violinista Sergio “Koala” Lira.

Como también lo fue a través de este saludo de unidad, – In lak’ ech- en lengua maya, de ahí que estas raíces hondas y distantes, entrelazadas bajo tierra a través de estas canciones que no solo corresponden a esta ofrenda/ fiesta, sino se distinguen por estar llenos de matices sin perder su contundencia y cohesión musical.

Por lo que esta ofrenda-Tlamanalli- no solo va en lo musical sino va en que “con nuestro proyecto estamos haciendo que se apropie de su país; no a fuerza tiene que tener un nombre en ingles, no tienes que cantar en inglés, sino que tus propias raíces y que tu propia identidad te hace crecer más, porque te sientes identificado de lo que eres y en lugar de querer parecerte a… Yo creo que la gente lo está aceptando, porque se siente identificado, aunque sea metal”.

Este segundo disco está integrado por once canciones que de ipso facto los llevará “hacia donde nos lleve el viento en el buen sentido. Nosotros vemos hacia arriba, porque siempre hay que estar adelante y en constante cambio y en constante movimiento, vamos a llegar hasta donde el público nos permita llegar”.

De ahí que pueden conseguir este -Tlamanalli -, directamente en la pagina en: www.deldesierto.mx en donde pueden mandar un inbox o, en cualquier plataforma digital.

Del Desierto esta integrado por Karyna Muñoz en la voz, Francisco López en el bajo y voz, Enrique Guerrero en guitarra eléctrica, Tulio Ramírez en guitarra acústica y cajón e Israel Rodríguez en la batería.

Un trabajo conjunto con Lanza Records, los estudios de Geetz Records y fue másterizado por Jacob Hensen (Épica y Dorom).

Buen metal netamente potosino.