HISTORIA Y REALIDAD DE LA SANTA MUERTE

A través de los años, el crecimiento  al culto de la Santa Muerte ha sido extraordinario, en nuestro país ha generado tanto interés como desconcierto y no es para menos, ya que se ha convertido en devoción pública  que convoca a miles de personas.

Pero, ¿Cómo explicar esta nueva devoción popular que en poblaciones de provincia o en barrios mexicanos se conmueve ante el enigma y majestad de la Santa Muerte? 

Una primera dificultad consiste que el ritual tiene sus rasgos distintivos en la ausencia de reglas establecidas. Sin sacerdotes ni guías que impongan dogmas o prácticas estrictas, la devoción se manifiesta  con tanta libertad como la que inspira a esas esculturas de la muerte de todos los tamaños, posturas, colores, tela, hechas de azúcar. Todo material parece bueno para rendir tributo a la emisaria de Dios.  Junto con otros dones, los fieles las intercambian o regalan. Han llegado hasta ahí por una convicción personal que el contacto con la Santa Muerte vuelve colectiva, pero que no pierde las virtudes de un sentimiento espontáneo, de un “como a ti te nazca”.

El primer altar que se instaló en México…

El primer altar que se expuso en México en vía pública fue instalado en octubre de 2001 en la colonia Morelos, que se encuentra en la calle Alfarería número 12. Con el paso del tiempo ha crecido tanto que muchos lo consideran “el altar mayor”. Aunque varios investigadores han registrado cerca de 300 altares dedicados a la Muerte en los estados de Puebla, Veracruz, Hidalgo, Zacatecas, Guerrero, Chiapas, Sonora, Chihuahua, Tamaulipas y el Valle de México.

Al llegar a la calle de Alfarería muchos puestos ambulantes  presentan una variada oferta de artículos para el altar y los rituales. Destacan las veladoras, cuyos colores cambian de acuerdo con la petición: rojo para el amor, blanco para la purificación, y contra las envidias, dorado para el dinero y la fortuna en el comercio, verde para la justicia, azul para la sabiduría.

HISTORIAS DE PERSONAS DEVOTAS…

Trabajo junto a mi esposa de payasito y hacemos figuras con globos y los vendemos en los camiones.  Hoy venimos a agradecerle a la Santísima que nuestro hijo naciera sano. Hace mucho tiempo mi esposa fue contagiada y tiene “la enfermedad”, y pensamos que nuestro hijo también nacería enfermo. 

Un payasito

Pasaba por un problema muy fuerte de drogadicción y alcoholismo. Había perdido mi hogar, una esposa, unos hijos, cuando me dijeron que me acercara a la Santa Muerte. Me trajo un amigo, y gracias a la fe que le tengo me he dejado de drogarse y alcoholizarse y recuperé a mis hijos, gracias a Dios Padre y a ella. 

Jorge Rodríguez

Soy taxista y tengo como 10 años de ser devota de la Santa Muerte. Siempre me ha ayudado, pero ahora más porque hace pocos días me asaltaron en mi taxi, me amenazaron con un arma, me golpearon y patearon, y en un momento hice como si estuviera muerta. Le pedí mucho a mi niña para que no me mataran. Luego me dejaron tirada pero no se llevaron mi taxi y estoy muy agradecida porque me salvó la vida. 

Mayra Alejandra

Tengo 13 años y nací con un problema en mi columna que le dicen meningocele. Mi mamá me cuenta que no me daban muchos días de vida pero aquí estoy aunque no puedo caminar. Mi mamá tiene muchos años de pedirle a la Santa Muerte, mi Santa se llama “Blanca” y siempre me ayuda en todo pero hoy vengo a pedirle que me admitan en la secundaria, ya que no quieren porque me dicen que como no hay rampas para mi silla de ruedas, ellos no se hacen responsables. 

Paco

La Santa Muerte es vida, es mi santa de cabecera. Mi papá la veneraba y nosotros también desde que éramos niños. Me ha hecho muchos favores pero el que más agradezco es que salvó a mi hija. Hace cinco años se le derramó en la cara y el cuerpo una cubeta de agua hirviendo y hoy está bien y casi no tiene cicatrices. 

Alicia

Desde mi abuela hemos sido devotos. Sufrí un asalto, varios tipos me golpearon y me tiraron los dientes. Estuve hospitalizado con convulsiones pero mi Santa me salvó. Desde entonces prometí que por cada favor recibido me iba a tatuar su imagen, hasta hoy ya tengo 11 tatuajes en mi cuerpo. Ella es muy milagrosa. 

Alfredo

La fe entre mucha gente ha crecido, y en  San Luis Potosí,  existe ya un templo ubicado en la calle de Libano #1017 col. H. J. Aldana llamado: “VANESSA Y CHARLIE SANTA MUERTE INTERNACIONAL SAN LUIS POTOSÍ”, en el cual muchos de sus fieles van a visitarla y hacerle oración.

Las iglesias institucionales, por su parte se han apresurado a condenar este culto en el que confluyen ceremonias de ritual católico, la santería y en algún punto hasta el budismo. En la catedral metropolitana, se ha colocado al pie de la imagen milagrosa del Señor del Veneno,  un llamado a los fieles que los conmina a no practicar cultos paganos, a reconciliarse con la iglesia y depositar a los pies de Cristo las veladoras, flores y demás ofrendas que ahora consagran a la Santa Muerte.