El  templo de San Agustín fue su última parada musical del músico tradicional en México, antes de partir a su gira a Europa junto a la coplera y cantadora argentina Mariana Carrizo, al ofrecer el concierto “Harām/Jarana… Entre lo profano y lo divino”, en esta XXII edición del Festival Internacional de Música Antigua y Barroca “Los Fundadores”.

Para este concierto que se realizó en la Iglesia de San Agustín, estuvieron dialogando bajo la sutileza, armonía y sonoridad de esta música viva como es el son y huapango huasteco, los maestros; el violinista Manuel Zavala y, Eloy, el zurdo en la jarana y voz.

Para el originario de Tanquián, destacó que para entender no solo el porqué de este concierto de música huasteca en este festival de Música antigua y barroca.

“Es clave entender de cómo se interpretaba la música en la antigüedad, es decir, sobre todo a finales del medioevo, del renacimiento y el barroco, pues hay que venir a las fuentes vivas en México. Para un etnomusicólogo venir a México y escuchar folias, fandangos y canarios, así de fuerte es la música huasteca y tiene herencias enormes de Medio Oriente, del África y de las culturas ancestrales nativas de la región de México y de la huasteca, y por supuesto la poderosísima cultura española de las cuerdas o de la religión”.

Un gustoso recorrido de tiempos y temperamentos musicales propuesto por este dueto que en esta noche se dan no sólo bajo este sentir de lo profano a pesar de estar bajo la formalidad del concierto.

“No hay que olvidar que afuera de la iglesia están los diablos zapateando las festividades, y en los huapangos el santo se desvela, porque se  lo llevan en su cajita de madera o en si retablo, hasta que se amanece con la gente que esta en la fiesta”.

Un programa que transiten y por varios estadios: El Saludo, El Agua, La Muerte, Las Flores y las gracias, a través de los sones huastecos y canarios como: – Cecilia-, La Petenera, la Acamaya (canario), – La Llorona, la Rosa, un son amoroso que lo versan en su pueblo de Tanquián de Escobedo. Como -el Canario- de Gaspar Sáenz (siglo VII) y considerada música de carácter histórico.

Como tambien fue la belleza de -Xochipitsáwak-, cantada en nahuátl por Eloy, para después hacer un pequeño interludio de percusiones a través del zapateo y despedirse con este -son de la cortesía-, para después encaminarse en procesión bajo los sones de Xantolo y danzar en este mundo de la música ceremonial indígena de la Huasteca, en conjunción con el público asistente hasta la entrada de este recinto religioso.

Es de destacar que todas las versiones o arreglos y recreaciones son autoría de Eloy Fernando Zúñiga Guinea.
Eloy Zúñiga, El Zurdo es un artista con raíces fuertes que ha profundizado en la poesía, el canto y la música tradicional de la Huasteca con un manejo técnico-interpretativo excepcional de la jarana huasteca. Es integrante y fundador de agrupaciones como La Manta y Tlacuatzin Son Huasteco, con los cuales se ha presentado en gran parte de México y en países como Argentina, Bélgica, Canadá y Estados Unidos.