ENTREVISTA CON UN

INMIGRANTE NIGERIANO EN ITALIA

     Decenas de miles de refugiados africanos han invadido Europa huyendo de las rebeliones islámicas radicales iniciadas en 2002 y  que tienen sumido al norte del continente negro en un caos apocalíptico difícil de frenar, organismos internacionales estiman que este año se han abierto más de 18 mil plazas vacantes para inmigrantes lleguen a países como Italia, España, Alemania y Suecia entre otros. Los radicales europeos han reaccionado y las muestras de nacionalismo han surgido inevitablemente en contra de seres humanos que deambulan en suelo extranjero en busca de una nueva oportunidad.

Mañana de viernes en pleno verano italiano. En la estación central del tren regional en Bolonia al norte del país se vislumbra a orillas de los vías, un Centro de atención a Refugiados de la Unión Europea, hay varios hombres siempre esperando por algo, matando el  tiempo, viendo la vida pasar, lejos de casa, lejos de la pesadilla de ser secuestrado, mutilado, asesinado…

En esos ojos hermosos, se ve la desesperanza, me acercó a uno de ellos y le preguntó si me puede dar una entrevista, Yes !Me responde en inglés, los trenes a Florencia y a Roma se han retrasado y tenemos tiempo de sobra, charlamos en los bancos de concreto de la estación: “Me llamo Michael Obasuyi 33 años de edad y vengo de Nigeria, del campo, salí huyendo de las amenazas del grupo radical terrorista “Boko Haram”! que mató a mis hermanas…”

Relata que llegó a Italia vía Libia a donde llegó con traficantes de seres humanos que por dinero lo embarcaron sin medidas dignas ni de seguridad ni mucho menos humanas en un bote de goma junto a otras decenas de personas, cruzó el mar hasta llegar a la costa Italiana, en donde tras un proceso humanitario logró quedarse a vivir, ya parla italiano y con su inglés trabaja limpiando hoteles en la ciudad de Bologna.

Michael trae el ritmo en la sangre, se hace llamar “Wizzy Wizzy Mc Edo” entiendo que es un nombre artístico o algo así “No soy feliz en Italia, estoy solo y la verdad el dinero es poco y yo quiero mandar a mis casa allá en África desde el 2015 en Baga la zona donde habita mi familia los islamistas nos tienen bajo control, los soldados del gobierno huyeron entregando vastas zonas de territorio a los insurgentes que toman niñas y las violan sin piedad…” Relata emocionado, está a punto de quebrarse, de llorar, pero  se controla.

Me cuenta historias en tanto escuchamos su música en lengua ancestral africana, relatos de horror que se traslucen en imágenes irreales y que están pasando en Nigeria por los conflictos armados intestinos: “Acá yo solo después del trabajo bebo “Birra” ( cerveza) y lloró en mi cuarto, siento el racismo de algunos italianos, pero no me quejo he logrado integrarse y salvar mi vida, yo estuve a punto de ser ejecutado con un AK-47, no se ni como me salvé y corrí hasta llegar a la frontera para después llegar a Trípoli Libia donde salen los barcos a Europa”, afirma.

 

Le pregunto cual es su sueño de vida, qué expectativas tiene pues es joven y soltero, ríe excitado “Me quiero ir a América, ¿Estados Unidos? Si claro a Nueva York ganar mucho dinero y ser feliz, traer un día a mi Mamá y tíos de Nigeria, trabajar pasar desapercibido entre la comunidad de color, comprar mi casa, olvidarme de todo esto África, Libia Italia países en donde no pasó de ser una víctima más, un refugiado desterrado de su historia y país…” me dice que quiere que lo reciba en México y que lo ponga en un camión a la frontera con Texas….” Claro con gusto…Buenaventura se despide y sonríe con esa sonrisa que solo un africano puede tener, con un dejo de dolor, pero de una cálida alegría…