HISTORIA POR:  Vanessa  Gutiérrez

Hace años cuando tuve mi tercer hijo, todo iba bien hasta que cumplió tres semanas de nacido. Recuerdo que un día empezó a vomitar mucho cada vez que le daba su leche. Pasó una semana así y lo lleve al doctor quien le dio una medicina para controlar el problema. Regresamos a casa y me quedé despierta, preocupada y pensando mucho en mi bebé. Eran como las 2 a.m. y me puse lavar y secar ropa. De repente, escuché niños llorando pero el bebé estaba en su cunita y en los cuartos de los niños,  no había nada… todos estaban bien dormidos.

Regresé a la sala cuando lo escuché otra vez, y le pregunté a mi esposo,  que quién estaba en el mismo cuarto con el bebé, que si había llorado el niño, a lo que él me contestó que no. Me quedé entre el pasillo de la casa donde están los cuartos de los niños para ver qué estaba pasando. En eso escuché a una mujer llorando en la sala, lo hacía con mucha tristeza y desesperación. Me quedé totalmente fría y paralizada en el pasillo, pero algo dentro de mi me dijo que llevará al niño al hospital. Ya eran casi las 4 a.m, no lo pensé y  me lo llevé inmediatamente, le hicieron exámenes y cuando el doctor llegó con los resultados me dijo que tenían que llevarlo a otro hospital a hacerle una cirugía en su estómago. Y que si hubiera esperado más tiempo él hubiera muerto. No sé qué estaba pasando aquél día dentro de  mi casa, es algo que aún no me puedo explicar,mi mamá dijo que tal vez fue un ángel que quiso avisarme.