HISTORIA POR: ALEJANDRA

Muchas personas son creyentes de la brujería, mientras que otras  piensan que todo eso no existe, pero lo que si coincide son muchas de las historias y sucesos extraños que a veces les pasan a muchos, y aunque uno a veces no cree, lo que altera es que al final todo esto se hace un hecho real. Es por eso que hoy te contaremos la historia de Alejandra quien vio en carne propia el desenlace y final de una de tantas de estas historias.

Hace 2 años conseguí un trabajo de medio tiempo (niñera) me tocaba cuidar a dos niñas; Susana de 5 años y Gabriela de 9 años. El trabajo de niñera era súper fácil las niñas no me daban mucho problema que digamos, hasta que hubo un cierto tiempo que las niñas comenzaron a tener un comportamiento extraño…

Gabriela comenzó a contarme que por las noches cuando ella dormía “alguien” acariciaba su cabello, cabe decir que el cabello de ella era muy largo y bonito. Gabriela era una niña inteligente y ella sabía que no era su mamá ni su papá quien acariciaba su cabello por las noches. Cuando ella me contó eso, lo primero que pude pensar es que eran duendes, ya que no sólo a ella la molestaban por las noches, si no que a Susana  su hermana menor también le hacían travesuras. A veces Susana me decía que ella arreglaba sus muñecas 3 veces y que esas 3 veces sus “amiguitos” se las desarreglaban.

Las niñas me contaban lo que les pasaba cada día sobre  las travesuras que les hacían, me decían que a ellas ya no les gustaba eso, hasta incluso tenían miedo de ir solas al baño o a su recámara,  me pedían que las acompañara, cosa que antes ninguna de las dos me daba ese problema.

También, de repente se desaparecían mis cosas,  como mi celular tal vez yo lo dejaba en la mesa de la sala y aparecía en el patio, y yo le preguntaba a las niñas que porque escondían mi celular y ellas me decían que no eran ellas, si no sus amiguitos, que también a ellas les escondía sus juguetes.

Un día, Gabriela me comentó algo que me dejó muy impactada. Ella me preguntó: ¿Nana que hacías en la bodega?

Yo sorprendida le dije: “Amor yo no he entrado a la bodega, tu sabes que en esa bodega no puedo entrar porque está con llave y yo no tengo la llave”.

Entonces ella me dijo: “Nana yo te ví, eras tú, andabas con la ropa que siempre te pones, y estabas de espaldas”.

Cuando me dijo eso quede en shock, porque yo sabía perfectamente que no era yo, y también porque desde que entré a trabajar en la casa, jamás había entrado a esa bodega, (la bodega está en el piso donde están los cuartos de las niñas y de los señores de la casa) y entonces empecé a preguntarme… ¿Quién era esa cosa que vió Gabriela?

Ella me aseguró que era yo, y tampoco me estaba mintiendo porque la conozco muy bien, que sé cuando me miente. Desde ese instante que Gabriela me dijo eso, sin duda alguna pensé que había algo en esa casa, que no sólo a las niñas quería molestar, sino que a mi también.

Cuando las niñas iban a sus colegios y me quedaba sola en la casa, inmediatamente comenzaba a escuchar que abrían y cerraban las puertas de los cuartos de las niñas con mucha fuerza, las luces se encendían y se apagaban aún siendo de día, se sentía un ambiente muy tenso, era tanta la desesperación  que ya ni quería llegar a cuidar a las niñas del miedo que tenía.

Hubo un tiempo cuando los señores de la casa tenían que salir de viaje y me quedé por una semana durmiendo en la casa con las niñas;  esa semana para mí, fue una eternidad y una pesadilla porque me asustaban cada noche y a las niñas igual.

Yo jamás comenté nada a los señores de la casa por miedo a que me catalogaran como “Loca”; pero dejé eso atrás y cuando ellos regresaron del viaje les conté todo y sorprendidos me dijeron que la niñera que estaba anteriormente que yo, le dijo que en la casa asustaban y por eso renunció.

Los padres preocupados no sabían que hacer debido a que varias noches las niñas se levantaban llorando diciendo que alguien las miraba y les jalaba las sábanas, ellos no les creyeron, pero al ver mi estado comenzaron a buscar una solución para que ese “algo o alguien” dejara de molestar.

A los dos días los señores de la casa buscaron a una santera, ella les dijo todo lo que pasaba en esa casa sin que los padres le dijeran algo, fue entonces cuando la santera dijo que alguien les quería hacer daño, que quería atormentarlos lastimando a sus hijas y a quien estuviera en la casa; a los padres nunca les sucedía nada, ya que nunca se encontraban en ella, en cambio  las niñas y yo siempre estábamos dentro.

La santera preguntó si habíamos encontrado algún animal muerto dentro de la casa o si recibíamos una visita frecuente que trajera consigo algún obsequio como piedras negras. Inmediatamente los señores recordaron que un día comenzaron a percibir un olor que provenía de la bodega, al buscar dentro se dieron cuenta que había un gato muerto. Aquel recuerdo confirmaba lo que la santera les decía, que alguien quería hacer brujería en su casa y gracias a ello las niñas tenían un comportamiento extraño.

Se les sugirió que una de las mejores opciones era bendecir la casa, los señores  lo hicieron, aproximádamente en una semana había desaparecido cualquier tipo de actividad paranormal y la vida de las niñas volvió a la normalidad, los papás de las niñas compraron dos cuadros de la Virgen de Guadalupe y los pusieron en cada cuarto, desde esa vez ya no tuvieron problema al dormir, entonces estuve  tranquila en la casa, porque ya no pasaba nada.

Después de un tiempo, dejé de trabajar en ese lugar y no volví a saber nada de ellos; hasta el año pasado, que un día por casualidad pase por la cuadra en donde se encontraba ubicada la casa y noté que estaba vacía, como que si tuviera años de no ser habitada; pregunté a los vecinos por las personas que solían habitar la casa y me dijeron que los dueños pusieron en venta la casa después del fallecimiento de una de sus hijas (Gabriela), la niña de 9 años que cuidé, sorprendida pregunté el motivo de la muerte de la niña pero nadie supo contestarme, dijeron que ni los propios padres sabían de cómo y por qué murió su hija, sólo un día  la encontraron muerta en su cama, los forenses no encontraron algún motivo, su muerte a la vez ha sido un misterio.

Desde que pusieron en venta la casa, dicen los vecinos que por las noches se escucha ruido en esa casa, tal vez la persona que les había tratado de hacer daño tiempo atrás, cumplió con su cometido y quizás la casa siga teniendo esos demonios dentro o en verdad esté embrujada.