Ante toda esta incertidumbre y ocurrencias de esta institución cultural que ocurren en esta capital potosina, afortunadamente se contrapone este hálito de aliento, como fue el poder escuchar a este trío de amigos músicos que se reunieron para compartir en esta noche bajo esta sesión de jazz y tener como escenario el Caballo de Cartón.

Tres músicos potosinos que han trascendido fronteras: Guillermo “Memito” Barrón en las percusiones, Ricardo “Richye” Vega en el contrabajo y bajo eléctrico y Samuel Martínez Herrera en los teclados y dirección musical.

En esta noche compartieron esta sesión de jazz aderezado con canciones de autor y algo de boleros que indudablemente le dio otro matiz a esta noche.

Un concierto que se deconstruyo en dos sesiones: que van desde los standars fundamentales del jazz: John Coltrane, Telenius Monk, Herbie Hancock y Emiliano Salvador.

Para ser complementado por obras de la autoría de Guillermo Barrón con su -Reflections-, -Senda- de Azucena Isabel, -Yankuilistli-  -y – Sesquiáltera No. 1- de Samuel Martinez Herrera.

En donde no solo se dio este dialogar entre el son, ritmos latinos  bajo este afluente  del llamado arte de la improvisación.

Como también se contó con la participación de Azucena Isabel y Julio Parga, quien interpretaron canciones de Jobim, Portillo de la Luz y Jorge Drexler, respectivamente.

Sino más bien, esta serie de canciones que no solo derriban muros, sino los construyen.

Bajo esta impronta musical potenciada por este trío de amigos que ya tienen buen tiempo no solo tocando sino creando juntos, refleja en una gran cohesión, replicada en su ejecución, que incide en no solo ser disfrutable, al escucha identificarse, sino permitirle ser cómplices con las piezas.

Un trío que fue agradecido a través de este extendido aplauso del público que abarroto este espacio.

Un agradecimiento a Caballo de Cartón, a los amigos músicos y el público asistente de hacer una noche inolvidable.