SU ORIGEN…

El mapa del estado de Jalisco, los colores: naranja, negro, rojo, amarillo y sus 9 letras color verde son algunas de las características de una de las salsas más consumidas por los mexicanos.

Originario de Tamazula-Jalisco, el señor Manuel Maciel Méndez  fue quien creó la famosa salsa llamada VALENTINA,  con el objetivo de darle un mejor sabor a la comida mexicana. En el año de  1960 creó un negocio familiar en el cual comenzó a vender las salsas llamadas “Tamazula”, y,  al paso de los años la salsa fue una gran aceptación para el público y creció en el mercado, por lo cual tiempo después creó la salsa valentina y otra llamada costa brava.

Se dice que la salsa es llamada  Valentina en nombre de una soldadera  que nació en 1893 en el Norotal (localidad del municipio de Tamazula de Victoria en Durango), la cual a sus 17 años participó en las tropas maderistas de la Revolución Mexicana vestida como hombre haciéndose llamar Juan Ramírez y adquiriendo un año después el puesto de teniente; pero fue excluida de las tropas cuando un compañero descubrió por accidente sus trenzas. En 1969 fue atropellada por un auto y quedó inválida el resto de su vida, murió el 4 de abril de 1979 y fue sepultada en Culiacán-Sinaloa; y es quien quién inspiró a la familia Maciel llamar así a su producto.

La receta de la salsa Valentina es completamente familiar y es elaborada con chiles de puya, chiles serranos, agua, ácido acético, vinagre, sal, condimentos, especias y benzoato de sodio. Hay dos tipos de salsa valentina una de etiqueta amarilla que es la que “pica menos” y la de la etiqueta negra que es la que pica “más”.

Es distribuida por todo el país, como en Estados Unidos, Canadá, España, algunos países de Sudamérica y los lugares más lejanos como en Shangai China.

Es sin duda un producto que nunca puede faltar en las mesas mexicanas.