HUICHOLES

LOS ÚLTIMOS GUARDIANES DEL PEYOTE

ENTREVISTA CON EL MARAKAME, MÚSICO  Y PROTAGONISTA,  JOSÉ LUIS RAMÍREZ “UXAMUIRE”

   Visto por cientos de miles de personas de todas las edades y en muchos países del mundo el documental “Huicholes los Últimos Guardianes del Peyote” (Kabropo films 2015) dirección y producción de Hernán Vilchez representa la esperanza eterna de la preservación de una cultura ancestral, el pueblo Wixarika.

Reformarse es Vivir, las transformaciones de una cultura que se abre a la civilización para proteger su existencia mística en el desierto de Wirikuta, Municipio de Real de Catorce San Luis Potosí, en contra de autoridades ecocidas y la empresas transnacionales Mineras, “First majestic Silver corp” que mantiene 35 concesiones de explotación en las zonas sagradas o santuarios , donde crece el “Hikuri” y  se realiza la conversión espiritual de los Wirrarikas , del Tamautz  Kauyamary, Venado Sol, Hermano del Cerro Quemado.

Viajamos casi mil kilómetros desde la ciudad de Guadalajara, Jalisco a la Sierra Madre Occidental, a uno de los cinco grandes centros ceremoniales de los Wixarikas en San Andrés Cohamiata “Tateikie”, municipio de Mezquitic, a la ceremonia de “Las Pachitas”, donde pudimos entrevistar al Marakame (Sacerdote) Guía espiritual, músico, sanador y artesano José Luis Ramírez “Uxamuire”, quien es además protagonista principal del documental del productor y director  argentino .

En el crepúsculo, sentados en la banca de la casa de Gobierno tradicional nos explica: “Desde niño recuerdo que cuando yo tenía 8 años, experimentaba  muchas visiones, sobre todo en un lugar al que peregrinamos anualmente llamado “El Bernalejo”, allá en la tierra mágica de Wirikuta, Real de Catorce San Luis Potosí, aparecía un venado azul que me decía que yo había nacido para ser Marakame, para defender a mi pueblo, esto me sucedía cada vez que regresamos al oriente en el viaje llamado “Hikuri Teaxá”  para “Cazar” el peyote recibía instrucciones puntuales de mi guía el hermano mayor, el  Venado Azul…”

Don José Luis nos invita a pasar a la casa, a mas de 1900 metros de altitud, algunos miembros de su familia se dispersan en el “Ki” o casa, recinto de paredes de adobe y techo de palma, organiza sus maletas, pone discos aquí y allá, los violines, viaja en un par de días a Suiza y dar un concierto a seguir llevando el mensaje de alerta por la destrucción de los santuarios en el desierto potosino, en donde mineras canadienses han logrado sobornar a malos funcionarios y obtener concesiones  mineras para devastar la zona en busca de oro y plata sin importar  el daño a madre natura.

“Hace unos años un poco antes de cuando inicio todo esta defensa de Wirikuta, estaba yo allá en el desierto, cuando tuve visión trascendental, que yo esperaba con ansias, que se llama “Nierika”, me encontré con el Venadito Azul, quien me iluminó, advirtiendo que nuestra agua, nuestro peyote, nuestro aire en los caminos y terrenos hacia el Cerro Quemado  estaban en peligro”, nos relata el Marakame y Músico tradicional. Afuera los niños wixarikas desnudos juegan en la plaza…

Ha sido un largo día de fiesta, ha habido sacrificios de toro y borregos, bailes, disfraces y toda una mascarada del “Carnaval”, tras un largo periodo de ayunos y abstinencia, ofrendados a la madre Maíz,  el canto “Kawitu” que interpreta Don José Luis, cantador Wixarika contemporáneo, se oyó en todos los rincones de la comunidad, en donde corren el alcohol, cerveza y tejuino en cantidades industriales, “Las Pachitas” ceremonia de liberación, antes del la ceremonia  de “Hikuri Neira”, es una fiesta total en donde hombres y mujeres se emborrachan por igual, pero bajo un aspecto ritual conmovedor para el ojo extraño.

Hay un  tono triste  cuando le pregunté ¿Qué sintió cuando supo de la amenaza de las compañías Minera? en su voz noto un llanto al recordar el día que supo de las mineras canadienses llegaron al Real de Catorce:

“Andaba trabajando en la milpa, acá en Jalisco, cuando me hablaron por teléfono desde San Luis Potosí para darme la noticia… me quedé tieso, me cayó como un rayo, un dolor inundó mi corazón, anduve como desesperado desde las 7 A.M. a las 1 P.M. me sentí impotente y triste, pero recordé mi última visión, así que me decidí a iniciar la defensa mundial de nuestra tierra sagrada junto con mis hermanos, hemos ido con mi grupo  a tocar a más de 35 países llevando el mensaje de la importancia de la conservación del peyote (Taitei Hikuri) concientizando al mundo a través de los medios digitales, radio, prensa, televisión e Internet que nos ayuden a preservar Wirikuta con su solidaridad” puntualiza.