FB_IMG_1471551880631Inauguración Del Séptimo Festival De Jazz Real De Catorce

      Como cada verano desde hace siete años se celebró el “7º Jazz Fest Real de Catorce”, fiesta del espíritu y de la buena música internacional, evento que se posiciona cada vez como uno de los más importantes acontecimientos sonoros y referente de la música contemporánea en México.

Con la participación de músicos de nuestro país, así como de países como Haití, Canadá, Estados Unidos entre otros y con una variedad de estilos efervescentes en la escena musical presente como el jazz, be pop, fusión, rithm and blues o funk desarrollados y ejecutados a un primerísimo nivel.

Autoridades del pueblo mágico de Real de Catorce encabezados por el presidente municipal Francisco Daniel Calderón, Renata Torres Nava directora del Centro Cultural, así como la delegada de cultura en la zona altiplano Blanca Navarro Delgado y en representación de la Secretaría de Cultura estatal Eunice Sandoval dieron por inaugurada esta celebración dedicada al jazz y sus variantes, ante un público emocionado y de por sí ya excitado con los conciertos programados previos a la inauguración oficial.

Teniendo como escenario natural la impresionante sierra de catorce, la primera artista en tomar el stage fue la pianista y compositora mexicana Dulce Resillas que junto con su trío “ Resi Jazz nos dieron una lección de cómo se interpreta este género con una pureza de interpretación indiscutible, ella con su piano nos hizo volar literalmente por el desierto wirrarika con la ejecución de temas como “ Tigers Mod”, “Ruta de las mariposas” y “ Jarret” todas de su más reciente compacto “Leitmotiv”.

Su presentación sorprendió por su mensaje y disciplina, tanto así que en la clínica de jazz un día después se comentaba que esta banda era tal vez la única que tocó estrictamente lo que se denomina jazz y que el resto de grupos eran ya una fusión degenerativa, sin decirlo peyorativamente, de mezclas de otros géneros.

las composiciones de Dulce son de alta calidad, toca el piano, compone fantásticamente y su baterista de origen chileno es altos vuelos apoyado además con el bajo musculoso de Chuck dejaron un agradable sabor de boca solo satisfecho con los vinos, cervezas y mezcales que vendían en el stand principal del festival, en donde se podían también adquirir cds, playeras, posters y tazas del evento.

Tras las palabras oficiales y el protocolo el escenario fue tomado por asalto por la tremenda banda llamada “San Miguel Jazz and Blues Collective” formada por verdaderos Tiranosaurios Rex del rock internacional como el cantante canadiense David Bingham, el músico mexicano internacional Jaime Valle (ex Love Army y quien tocó en Avándaro) y el baterista estadounidense Rick Schlosser mejor conocido en el mundo del rock mundial por su colaboración con genios musicales como Van Morrison, James Taylor, Eric Carmen, Rod Steward y una larga lista.

La fuerza de sus interpretaciones de rolas clásicas como “ The Thrill is gone” de B B King, o de cortes bluseros de piezas de Elvis Presley, John Mayall y Chuck Berry pusieron a gritar y a danzar a más uno de los asistentes una manada humana formada por los más distintos personajes del México actual: hippies, chavos banda, rastas, freaks, aventureros, peyoteros, turistas fresas y familias, además de los consabidos gurús, “maestros del conocimiento”, sanadores, ex funcionarios de cultura corruptos exiliados en el desierto etc.

El escenario estaba caliente, la gente feliz, caminaba entre caballos y niños, que corrían entre las calles polvorientas del pueblo fantasma, vinieron grupos por demás espectaculares: “la Prensa” de Monterrey con su cantante y líder Raúl de la Rosa, quien noqueó al respetable con esa fusión de Jazz, hip- hop funk rock tan de moda en el norte del país, le siguieron los “Brass Street boys” grupo súper cool del DF con tremenda sección de alientos, sintetizadores y una batería levantando el ritmo como una verdadera metralleta sonora.

El grupo Haitiano mexicano “Infuzyon Jazz Project” con base en la ciudad de México resultó ser una maravillosa mezcla de música caribeña y rock mexicano, nos presentaron su proyecto “ Mole caribeño ” cuyos ingredientes principales son una guitarra eléctrica caribeña, bataca afro latina aderezados con un bajo bluegrass puro ,rock crudo y una voz antillana misteriosa y oscura.

La noche estaba peyotera, mágica, ya era casi medianoche cuando apareció “los Pingos Orquesta” de Aguascalientes, banda de jóvenes valores mexicanos de talento extremo, sus canciones nos hicieron relajar ya un poco de la avasalladora avalancha musical que habíamos degustado en esta la primera noche del Jazz Fest Real de Catorce en su séptima edición…damas y caballeros bienvenidos welcome, la fiesta ha comenzado.

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Por Carlos Álvarez Gallegos.                             

Fotografía Javier Castro Ávila.