Fue presentada la segunda sesión del ciclo “Los escritores y sus experiencias de lectura”, en el que comparecerán escritoras y escritores para dar a conocer su lectura de las obras de sus autores y autoras favoritas.

En esta sesión, la poeta, maestra y periodista Miriam Perales compartió su experiencia sobre la obra – Pedro Páramo- del escritor tapatío Juan Rulfo, en la Casa del vate zacatecano, Ramón López Velarde.

Una charla literaria en donde la escritora Perales la dividió en tres partes: Su primer acercamiento a Juan Rulfo en la Universidad (UASLP), a no recordar con exactitud en que materia. Un segunda aspecto fue tanto lo biográficos de Juan Rulfo como aspectos estructurales, además de elementos de la novela que más le ha asombrado y, una tercera parte, en donde comenta de las influencias que han ejercido en ella las obras de Juan Rulfo”.

Su primer acercamiento a la obra rulfiana fue Pedro Páramo. Al recordar que nunca se le olvidarán los pasajes de Pedro Páramo, “ya que conocer la historia de Juan Preciado fue una ventana a un nuevo lenguaje, a una manera diferente de reconocer los elementos de la vida cotidiana. Esto como había vivido con mis abuelos en Escalerillas, existían atmósferas, personajes y situaciones que aparecían en Pedro Páramo y me eran familiares”.

Desde el estos silencio, murmullos, potentes imágenes a través de su inherente poesía, sabiduría, milenaria, este tiempo que permite esa seducción y te atrapa, la puntualidad de los nombres, lugares, como esta cuestión histórica, en donde no funge como protagonista, solamente se sugiere y aparece de una forma tangencial. Esta aportación del lenguaje, en donde el autor nos ofrece, al tener un lenguaje con autenticidad a partir de ir haciendo esta reinvención de la misma. Son estas las particularidades que le provocaron esta lectura de Rulfo.

Como también compartió algunos apuntes de la obra rulfiana. “Del maestro Rulfo, historias y anécdotas interminables desde su brillante memoria y conocimiento, su resplandoroso pesimismo y su inevitable acompañamiento que lo acariciaba, su rosto en el piso de una cantina para contagiar la anécdota, mientras Juan José Arreola lo confundía con otro, y no, se trataba del grande maestro Rulfo, demasiado humano. Los maestros, como todos sabios se cultivan de la palabra de otros…”

Así como destacó el punto en común entre el pequeño poemario -Antología de Spoon River- de Edgar Lee Masters con la obra de Pedro Páramo de Rulfo, al ser ese asombro de darle voz a los muertos. “En ese sentido que a partir de la obra de Juan Rulfo tuve la oportunidad de conocer e investigar un poco de este pequeño poemario que no es muy conocido”.

Más que preguntar, fue el preguntarse a sí misma, que le pareció fascinante de esta obra rulfiana, a lo que comentó: “por supuesto que si tiene que ver esta capacidad de darle voz a aquello que se fue”.

De ahí que estas -voces de los muertos- han permeado en la obra de Perales y de “darles voz en mis poemarios, específicamente en un poemario que tengo inédito titulado Bracco. Como también en la idea de la finitud, polvo, roca”, comentó.

De esta manera, “tantas veces se ha repetido que Pedro Páramo es la mejor novela mexicana del siglo XX. Y con ello se olvida que es simplemente es una de las mejores novelas del siglo pasado”. Jorge Volpi en el prólogo a Pedro Páramo.