“LOS BORRADOS” EN SEMANA SANTA
Nayarit

En Jesús María, municipio de El Nayar  en Nayarit, existe un  grupo de indígenas cora que pone en evidencia sus más arraigadas costumbres.

Los hombres se “borran” el cuerpo para encarnarse en la figura de demonios y durante los próximos tres días, tomar la ciudad para llevar a cabo rituales relacionados con el bien, el mal y la tierra. Los indígenas se pintan el cuerpo y llevan una máscara. O por ejemplo, algunos llevan un sombrero con pelos de papel para cubrirse un poco el rostro como forma de ocultar la personalidad.

La pintura con que se borran es de varios colores: blanco, amarillo y ocre. Las diferentes tonalidades representan la jerarquía de los personajes y los años que llevan participando de la Judea. Cabe destacar que jóvenes y niños pueden participar y convertirse en “judíos” pero deberán hacerlo durante 5 años seguidos, tiempo durante el cual podrán ascender en la escala. Este es un verdadero rito de paso y quienes participan en él hacen muchos sacrificios, por ejemplo, varias horas en ayuno, así como tampoco pueden dormir con sus familias en esos días. Es por ello que la idea de “borrarse” también adquiere más énfasis: se borran también de su vida cotidiana.

El miércoles por la noche y hasta la madrugada del jueves, se lleva a cabo la danza de la tortuga, en la que se escenifica un acto sexual con la tierra. Se trata más bien de hacer referencia a su fertilidad y no a algo “erótico perverso”.

A partir de la madrugada del jueves, inicia la caza del Nazareno. El mismo es apresado el viernes y el niño que lo representa es crucificado simbólicamente. En este momento, los judíos tienen el máximo poder y son los dueños del pueblo. Festejan, hacen ruido, expresan su alegría y triunfo. Mientras tanto, todo el viernes se velará al “Santo Entierro”, un Cristo muerto de unos 80 centímetros. Cabe destacar que esta es una de las pocas ocasiones en que el mismo es sacado de su caja para que la gente se acerque a dejarle ofrendas. Al día siguiente, el Sábado de Gloria, el panorama será opuesto al sonido de un cohete; Cristo resucitará y estos demonios deberán desandar sus pasos y regresar al río de donde salieron.

Y por último, el consumo de peyote es típico de esta época. Por ejemplo, quienes están dentro de la iglesia, en un ambiente de oscuridad y que velan entre jueves y viernes al santo entierro, consumen vasos de peyote molido. También están los judíos, que lo consumen para hacer frente a sus responsabilidades de estos días santos. Y por otro lado, en la Casa Fuerte del Santo Entierro, los centuriones; máxima autoridad de la Judea, consumen peyote fresco.

Como último dato…
El miércoles el pueblo se encierra, nadie entra y nadie sale. Por eso, quienes quieren participar deben prever este detalle.