La exposición de José Luis Cuevas en el museo Federico Silva.

Energía en contexto.

José Luis Cuevas (1934-2017) fue, sin lugar a dudas, una de las figuras más destacadas de la plástica mexicana del siglo XX, dibujante, grabador, ilustrador, pintor, escultor y escritor.

Reconocido principalmente, como dibujante extraordinario, creador autodidacta, pues aunque inicio estudios en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda” pronto trunco su formación académica a causa de un padecimiento de fiebre reumática, sin embargo, durante ese periodo nunca dejó de trabajar, primordialmente, en el dibujo, con su hermano psiquiatra hacia repetidas visitas al manicomio “La Castañeda”, para dibujar a los enfermos. En 1953 realizó su primera exposición individual en la Galería Prisse, espacio establecido en la calle de Londres, por un grupo de artistas.

En los primeros años de los cincuentas se conforma el grupo de artistas que sería conocido como la Generación de la Ruptura formado, entre otros por: Lilia Carrillo, Manuel Felgueréz, Fernando García Ponce, Vicente Rojo y Roger Von Gunten.

Participó en un número importante de exposiciones colectivas e individuales, tanto en nuestro país como en el extranjero y recibió varios premios y reconocimientos nacionales e internacionales.

Artista siempre polémico, la obra plástica de José Luis Cuevas se distingue por tener un lenguaje muy personal, en el que se devela su gran talento artístico la pureza de su trazo y su manejo de la línea, así como su visión, que plasma en cada una de sus figuras, y personajes surgidos de hospitales, prostíbulos y de las calles, tales como menesterosos y pordioseros, individuos deformes y extraordinarios que conforman una iconografía propia. Realiza también un buen  número de autorretratos.

Es, prácticamente, a partir de la década de los noventa cuando Cuevas se dedica, mayormente, al desarrollo de trabajo escultórico. Su obra escultórica se caracteriza por la creación de personajes fantásticos así como cabezas y rostros en bronces, además de una serie de relieves, sus piezas escultóricas acusan ese estilo y temática tan propias del artista. Lo más relevante de su trabajo tridimensional es La Gigante (1991), La figura Obcesa (1996) emplazada en Colima en el año 2000, El Gigante de Chihuahua (2017). Destaca su bestiario fantástico, serie de esculturas conocida con el nombre del escritor español José Miguel Ullán. Ha tenido exposiciones importantes de su creación tridimensional, tales como la denominada “Libertad en Bronce”.

José Luis Cuevas murió en la Ciudad de México a la edad de 86 años, el 3 de julio de 2017, esta exposición es un homenaje a su genio y talento creativo.

Fotografía: mauricio gómez