LA VISIÓN FOTOGRÁFICA DE  “JAVA”

El trabajo fotográfico, es artístico, que define el estilo peculiar de cada trabajador de la lente en distintos ámbitos como el foto periodismo, el reportaje cultural o el evento social, que sólo son captados magistralmente por pocos en tan opuestos escenarios visuales, tal es el caso del artista visual y antropólogo: Arturo Javier Castro Ávila alías “Java”, que nos explica en entrevista exclusiva el camino que ha seguido para llegar a desarrollar esta habilidad de manera tan propia que caracteriza a los grandes profesionales.

Desde los ocho años, vagando y jugando por mi casa paterna descubrí una cámara de rollo análoga marca Olympus e instintivamente la tomé, la manipulé y puse mi ojo en el encuadre, era mi juguete preferido y soñaba con llegar a ser fotógrafo, curiosamente mi primera cámara fue también una Olympus ya digital con la que empecé mi trabajo a la par que estudiaba en la carrera de antropología de la UASLP (Universidad Autónoma de San Luis Potosí).

Empezó a experimentar con el programa de edición “Paint brush” de Windows que estuvo de voga entre los escolares y curiosos en la década de los 90’s, para él, fue lo más revelador y cercano al arte pop tipo Andy Warhol: coloridas imágenes que son procesadas en vivos e intensos colores pasteles, cambiándolos a tonos negros para pintar sobre las fotos, esta técnica dio paso a la creación de un colectivo experimental de fotografía de su facultad en la Universidad, quienes expusieron varias veces en la galería de “Las Bóvedas” en el centro histórico de la capital potosina.

Atrás quedaron los años estudiantiles, que dejaron marcada en Java esa afición y amor por la fotografía, no dudó ni un instante en dedicarse a ella profesionalmente: “Inicié mi trabajo para diversas revistas del ámbito social de alta clase como “City”, “2night” y agencias de publicidad como “Idee Kreativo”, todos medios especializados en eventos sociales como presentaciones, matrimonios, vídeo corporativos y en catálogos exclusivos para tiendas deportivas, pesca y cacería”.

Tomar imágenes de personas, capturar el momento del encuentro social, de la celebración del desencuentro entre amor y felicidad lo llevó de alguna manera a buscar lo suyo en la foto artística, antropológica, esa de los paisajes y rostros de un México ancestral, es así como Java inicia su viaje a través de una serie de tomas de retratos de vagos de indigentes en San Luis Potosí capital y gente autóctona en pueblos como Xilitla, buscando lo étnico, el alma de la gente y de un pueblo que se resiste a ser devorado por la modernidad tecnológica.

Java se desenvuelve en un mundo mágico, auxiliado por las nuevas tecnologías, el photo-shop, la fografía de alto rango dinámico (Hdr), pero lo suyo  es el manejo de la luz, de su intensidad hologramatizada y aprovechada, según el caso, para lograr excelentes resultados visuales.

Dentro de sus próximos proyectos esta su incursión en el periodismo cultural, seguir utilizando al máximo sus ”Drones”, herramienta que le ha abierto universos paralelos difíciles de alcanzar en un plano estático, además será parte de un proyecto que busca retratar la rusticidad de algunos pueblos mágicos del México central para montar una exposición en Berlín Alemania, a través del Centro Cultural Alemán, en fin su destino está abierto a sus vastos horizontes de creatividad, que al parecer no reconocen fronteras.