Carta para mi hijo

   Nunca fue mi intención publicar estas cartas que te escribo, por razones que mas adelante sabrás, he decidido buscar como compartirlas y parece q así será.

En los próximos días es probable que reciba comentarios sobre la primer carta que te escribí, no creo ser una persona que esté muy interesada o pendiente de las opiniones o criticas y sin embargo me pone nervioso, estoy mostrando algo que durante mucho tiempo mantuve en secreto y que tenia la idea de que solo fueran para ti, ya te contare como sal.

     I´m too old for this shit

Parecería que las canas que se abren camino en mi barba, serían un signo inequívoco de vejez o los huecos en donde mi cabello dejo de crecer, especialmente en las entradas que ahora pareen de tráiler; la incapacidad de dormir una borrachera hasta entrado el mediodía debería de haberme indicado algo, las agruras diarias, el omeprazol y las tums de mi buró también debieron ser pistas; la dificultad para moverme después de la última vez que dormí en el suelo, los extraños dolores en partes de mi cuerpo de las que no tenía conciencia y mi adicción al ibuprofeno son señales muy claras; el temor a los puestos de tacos nuevos y clasificarlos según qué tanto daño me hacen al estómago (clasificación que aplico para cualquier negocio de comida), es algo que hace unos años no me importaba. Las arrugas y las manchas en la piel que antes no tenía y/o no me importaban, la dificultad que no tenía cuando quería bajar de peso, la música que escucho y mi casi odio al reguetón y la banda (con pocas excepciones), las manías, los corajes y tantas otras cosas que si fueran paja en ojo ajeno, no hubiera obviado y habría adivinado con certeza que esa persona ya está ruca, pero como viga en mi ojo, jamás noté. Y entonces fui al súper y compré leche y queso deslactosado, café descafeinado, azúcar sin azúcar, pasta gluten free, embutidos sin cerdo, shampoo anti caída de cabello, omeprazol por que estaba de oferta, refrescos sin azúcar y en 30 mininutos de andar por pasillos, buscando lo que no me hiciera daño, me descubrí viejo.

Y como película ochentera o serie del dosmil, empecé a hacer mi lista de “I´m too old for this shit” pero eso lo dejamos para otra carta.

  • Haz tantas cosas como tu juventud te lo permita, acuéstate cada que puedas en el suelo, rueda por los cerros y brinca en los charcos, no sabes cuando pasara el tiempo y habrás dejado de hacerlo.
  • Cómelo todo, prueba, disfruta cada bocado, no te escudes en el “no me gusta” y si algo no te gusta, después vuelve a probarlo, dale tantas oportunidades como sean necesarias hasta que te guste o hasta que, por edad, todo te haga daño.
  • Súbele al radio, canta, grita, déjate el cabello largo, sacúdelo con una buena canción, córtatelo, píntalo, rápate, vive como si en poco tiempo fueras a ser viejo, porque así será.
  • Cuando seas viejo, sigue creciendo y no dejes de ser joven.