Y así supe lo que es la infidelidad

    Desde niña me hablaron de la infidelidad, la viví de cerca, en mi familia, en la de mis amigos, en las telenovelas, como si nos estuvieran preparando para la vida, como si fuera obligatorio tener que vivir la traición.

Así conocí el dolor que causa la traición, como destruye las familias.

Hace unos días estaba viendo fotografías de la familia, lo que me llamó la atención, era la tristeza de en la mirada de mi madre, pensé en que fecha se había tomado cada  fotografía y coincide con infidelidades de mi papá, fue decepcionante darse cuenta de esa realidad, mi madre y sus ojos tristes, que durante la niñez trate de ignorar.

Mi madre no dudaba en hablar conmigo aun cuando yo tenía 10 años, tal vez su necesidad de desahogarse la motivó a contarme sus penas, pero ese hombre al que describió de la manera más horrenda, se le olvidó que era mi padre, tuve que ser fuerte y aguantar, no podía decirle oye es mi papá, mientras la veía llorar y sufrir por la decepción.

Recuerdo esa primera vez que me habló de la traición, estábamos en un volkswagen muy viejito que manejaba mi mamá, sentada me dijo tu papá me engaña, es una muchacha mucho más joven que yo. En ese momento no pensé en que tan joven podía ser, solo podía ver las lágrimas y el coraje de ella. Pero aprendí a ser fuerte, para soportar lo que venía, y ser ese apoyo que ella necesitaba.

Y ahí comenzaron los problemas, cada vez más grandes, hasta que decidieron que se separarían.
Mi habitación estaba a un costado de la de ellos, siempre escuchaba todas sus discusiones y aún cuando mi mente intentaba superarlo no podía. Se volvió un tormento, cada noche lo mismo, mismos argumentos, mismos reclamos.  

Una noche en la madrugada discutieron y me levanté a ver qué sucedía, ahí estaba mi papá al fondo del pasillo, me vio y caminó hasta mí; para despedirse me encargó que cuidara a mi hermanos, que él se tenía que ir. Recuerdo que le pregunte ¿Tienes a otra mujer?, pero él me miró, me juró por mi y por mis hermanos que no era cierto. En ese momento destrozó  mi corazón, porque sabía que era mentía.

Entonces di la vuelta y cerré mi puerta, segundos después escuche que mi mamá le decía que no se fuera, que pensara en sus hijos.
No se fue en ese momento, sentí alivio pero solo por un rato, al paso del tiempo me dí cuenta que seguía igual, se desaparecía, ya no estaba cuando lo necesitábamos, siempre por un pretexto u otro pero él no estaba. Mi mamá intentaba hacerse la fuerte, pero no decía nada, para que no se fuera.
Pero la frase la escuche tantas veces escuche era “Te juró que ya la dejé”, pero como siempre, era mentira.
Así pasaron los años, era una o otra mujer con la que engañaba a mi madre, pero los padres no ven el dolor que causan con su egoísmo.
Fue hasta después de muchos años que lo dejó, que se canso de tantas infidelidades, se canso de no poder confiar en él.

Pero aun con todo esto, siempre creí en el amor, en que podría encontrar a alguien que me amara, solo a mí, pero por más enamorado que parezca un hombre en realidad nunca sabemos, lo que pasa por sus cabezas, me tocó primero de un par de novios, pero yo no podía perdonar, o no quería, así que me despedía y me desaparecía de sus vidas, no di una segunda oportunidad, no creía en la posibilidad de que un hombre infiel cambiara…

Continuara…