EL MUSEO MUESTRA LA HISTORIA BÉLICA DE LA ISLA

El impresionante edificio ubicado en la zona centro de la Habana tiene su génesis en el mandato del tercer presidente de la República Mario García Menocal, fue construido durante 1911 y 1920 siendo sede del gobierno provincial por 45 años, no fue sino hasta 1974 que fue declarado como Museo de la Revolución por decreto del ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y actual Presidente de Cuba Raúl Castro. La base de la colección de sus 30 salas fue reunida por combatientes del Movimiento 26 de Julio en Sierra Maestra.
Temprano por la mañana abandonamos el hotel en el sur de la ciudad para tomar el transporte colectivo o “Guagua”, autobuses tipo “oruga” soviéticos que aun circulan a lo largo de la isla, el camión va atestado al tope, ya que el recorrido es largo, intento recoger alguna opiniones sobre la situación de polémica eterna que significa la lucha Cuba-EEUU en el país. Me dice doña Avelina Ortiz, enfermera, que para ella los EEUU solo son comparables a los Nazis, que hicieron todo por aplastar, torturar y someter al pueblo cubano como su patio de juegos y prostitución sin lograrlo.

Descendimos de la “guaga” anaranjada en la calle de Bélgica justo en el corazón de la Habana y subimos al Museo, de entrada nos recibe un tanque de guerra, al ingresar al edificio la atmósfera está cargada de revolución, un busto gigante de José Martí y la bandera de la estrella solitaria baleada de metralla nos dan la bienvenida e inspiran nuestro recorrido, el espíritu rebelde anti-imperialista se apodera de nosotros, afuera vendedores de cd’s  “pirata” de Buena Vista Social Club abordan a turistas europeos…
Cuba, así llamada en honor a un pueblo en Portugal de donde era su descubridor Cristóbal Colón, quién al llegar a sus playas esmeraldas se hincó en la arena agradeciendo a dios el “haber llegado a la tierra más bellas que mis ojos hayan visto jamás”, tierra de guerras, sublevaciones y palenques de esclavos, los materiales existentes en la diferentes salas hablan por si mismos, la fase de la colonia fue entre los siglos XVI y XIX, en 1862 llegaron 445,866 esclavos de África a trabajar en las plantaciones de azúcar, hubo guerras, revoluciones y levantamientos que culminan con las guerras de independencia de España e intervención de EEUU (1868-1898) hasta lograr formar la identidad nacional.
Prácticamente es un museo de guerra y atrocidades cometidas entre seres humanos, injusticias vergonzantes, pleno de instrumentos para infligir dolor, armas, auto afirmación egocentrista perversa con ansias de poder en una lucha sin final que al parecer nunca va a terminar. Me dicen los guías: “en estas luchas surge el espíritu y la conciencia revolucionarias radicalizadas simbolizadas por figuras icónicas como Antonio Macedo, Ernesto “Che” Guevara y Fidel castro Ruz que demuestran el espíritu más intransigente de nuestros pueblos”.
La primera planta está dedicada enteramente al triunfo de la revolución cubana acaecida el día 1 de enero de 1959 y a la invasión norteamericana en Playa Girón 1961 así como la agresión armada en 1962, un cañón propulsado que utilizó Fidel Castro en la invasión de Bahía de Cochinos se puede ver desde el interior a un jardín que tiene varios murales históricos. Resaltan el llamado salón de los espejos, similar al del palacio de Versalles en Francia, donde se fundó el Partido Comunista Cubano (PCC) y se recibe a mandatarios y dignatarios internacionales, es ahí precisamente donde presentan los embajadores extranjeros sus cartas credenciales.

 
La Planta alta resalta por la sala que alberga la llamada etapa de “Liberación Nacional” y está plasmada por objetos que recuerdan los sucesos a partir del 6 de Julio de 1956 en que se produce el asalto al cuartel Moncada, que abrió la caída del presidente Fulgencio Bautista a manos del Ejército Rebelde comandado por “el che” Guevara, Fidel Castro y Camilo Cienfuegos, la tan importante llegada del yate Granma desde Tuxpán Veracruz México el 2 de diciembre 1956 con sus 85 tripulantes y en general varios testimonios de las acciones guerrilleras que se llevaron a cabo en Sierra y Llano que lograron la liberación definitiva del pueblo cubano del imperialismo yanqui.
Tras ver algunos videos del “Che” Guevara en una rústica TV, se le ve en la propaganda trabajando junto a los obreros en las factorías de tabaco o dictando conferencias en la asamblea plenaria de la ONU, salimos extasiados al calor de la Habana, buscamos unas cervezas “Polar” que son las que toma el pueblo y es ahí justo al frente del museo cuando conocí a este ex combatiente de la guerra de revolución, un anciano ojo verde un “Cutty Sark” con collar de colmillo de tiburón.
“Me llamo Ramón Hernández alias el “Habana” miembro guerrillero, yo serví como fusilero para mi teniente Guillermo Domínguez López, llegué a ser jefe de escuadra, con mi escopeta browing calibre 16 era letal en Sierra Maestra nunca morí… en el pelotón número 1 cuarta columna apoyando al jefe supremo mi comandante Ernesto “Che” Guevara… soy feliz aunque pobre, estoy siempre alegre de ver que el triunfo de la revolución sobre los Yanquis aún continúa”.