Ahora con el reciente fallecimiento de este artista imprescindible nos toca en lo más hondo e inconmensurable cantautor, poeta, pintor, director de cine, Luis Eduardo Aute, les compartó con mucho gusto la nota que realicé con motivo de compartir sus canciones con su grey potosina en el Coloso de Villerías, en donde también tuve la oportunidad de entrevistarlo.

Nunca habitará en ti nuestro olvido, te escucharemos siempre con la emoción y devoción a ti debidas: “Que no, que no, que el pensamiento no puede tomar asiento/ que el pensamiento es estar siempre de paso…

No solo fue una invitación para ser parte de esta travesía musical-letras para aquellos valientes que atendieron a esta extendida sensación de sentirse conmovido y solventado con el pleno deleite no solo musical sino también argumental de este lobo viejo de mar quien se ha ganado su nombre en este ámbito artístico, nos referimos al cantautor, Luis eduardo Aute que se presentó después de una ausencia de veinte años ante los potosinos en el bello escenario del Coloso de Villerías.

De ahí que ante tal desamparo o confusión que padece el ser humano y como individuo, siempre existe ese contrapeso como es el compartir sus canciones y sino recrear un interlocutor virtual que sin lugar a dudas buscan por si mismo su espacio, sin dejar de quererlas y apoyarlas.

Un recital que extiende las posibilidades de navegar por la imaginación y la escritura hecha canción que va cautivando no solo la atención sino la fascinación de su público por estos trazos que sorprenden por su intensidad descriptiva y de una sólida construcción que le dan una sustancia nada banal a la trama, aunque así lo parezca al principio.

A pesar de las peticiones de canciones hechas por sus seguidores, pero bajo el sutil tacto del también pintor, dibujante y cineasta comentó tengo que cantar las canciones nuevas porque no me ponen en la radio” al presentar su más reciente Cd titulado-” intemperie” y de esta manera vaticinar que se venía una larga velada bajo el recorrido de sus más de trescientas canciones que están atrapadas en sus producciones discográficas.

Entre canciones y citas que le dan ese plus, intercaló canciones de sus anteriores discos con piezas que integran esta intemperie que nos remite a esa inmediata reflexión de mirarnos hacia adentro entorno a esa mediata proximidad.

Luis Eduardo Aute estuvo acompañado en el escenario por cuatro excelentes músicos que contribuyen a ser parte de esa sensación de soñar a pesar de ser las canciones un fiel reflejo de la sociedad, muchas de las veces convulsionadas.

Al regalarles a su público potosino temas como: -Aleluya-,-Abrázame-, gira luna- que dedicó a Edgar del programa radial universitario Gira Luna; – Atenas en llamas-,-esta noche-,-no hay cosas peores-,-siento que te voy a perder-, -alguien sufre por mí-, -banda aparte-, -5 minutos-, -uno de dos-,- Allí-, -nada-, -imaginación-, -intemperie- y muchas más.

Y claro, no se podía ir sin entonar su canción más cantada y pedida por el público – Sin tú latido-, a la que a muchos estremeció e incidió a cantarla a dúo con el sencillo y querido Aute.

Quien de esta forma se despidió después de una ausencia de casi 20 años por estas tierras potosinas, pero su público lo hizo regresar después de un cálido aplauso, para demostrar cantar a pulso de voz y acompañado con su guitarra, canciones que conmovieron a muchos como; -quiéreme,- toda una canción, alevo-canto de la sirena-, alevosía-, y terminar con- sin tu latido-.

Y mientras firmaba uno y otro autógrafo y además posaba con gusto para las fotos, Luis Eduardo Aute se fumaba un cigarrillo, o se bebían una copa de vino tinto tuvimos la oportunidad de disfrutar de su sencilla e inteligente charla.

De entrada, queda de manifiesto su sencillez y humildad al aclararnos que de maestro poco, pero de aprendiz mucho

¿Qué tan dificil es para Luis Eduardo Auté reiventarse?.

Bueno, no más difícil el esfuerzo que pueda hacer cualquier otra persona en intentar no repetirse, en intentar caminos nuevas, intentar experiencias nuevas y creo que el mundo en mayor o menor escala intenta reinventarse”.

En cuanto a la perspectiva de la situación actual de la canción ante el dejo de estas nuevas generaciones darle su peso y contrapeso para este poeta-dibujante fue muy honesto al decir ” la verdad no se muy bien porque no estoy al tanto de todo lo que ocurre, pero si efectivamente no son demasiadas interesantes las canciones que se hacen o por al menos que se escuchan habitualmente en la radio y por ahí, son más de entretenimiento y de diversión, siempre fue siempre así”.

“La canción que yo hago no es para escuchar frívolamente, son canciones que requieren de mayor atención y pedirles ese esfuerzo a la gente a veces es mucho pedirles no, pero creo que hay de todo, hay gente joven que esta haciendo trabajos muy interesantes pero lamentablemente tienen dificultades para dar a conocer su trabajo, al no tener plataformas, las compañías disqueras están desapareciendo prácticamente e internet es quizás la única plataforma que existe para dar a conocer el trabajo de esta gente joven que las hay en todas partes y muy interesantes”.

Actualmente ¿qué tan difícil es sorprender a los jóvenes?

Bueno la verdad no te puedo contestar porque nunca me propongo nunca intentar sorprender ni a los jóvenes” al intervenir y replantear la pregunta a ti mismo al que responde ” pues eso si es difícil,- suspira- pues siendo más exigente, no perdonándome ni una y siendo muy exigente conmigo mismo, es la única manera no sé de otra.

Para finalizar esta amena pero concisa charla, se le preguntó ¿Cómo sería ese grito o el decir ya basta contra esta violencia que vivimos a nivel mundial, tanto como creador y como ciudadano?.

Yo creo que a través de mi trabajo intento apoyar esa dinámica de toda esta gente que esta tratando de cambiar las cosas, de cambiar los tiempos y liquidar un tiempo histórico que ya no sirve, apoyando con mi trabajo y que deseen todo de mí y que lo que pueda aportar a través de ser coherente con mis ideas, trabajar sin traicionarme, intentar trabajar mejor cada vez, no engañarme, sino no me engaño a mi mismo no engaño a los demás y se trata de que no haya engaños.