UNA TRADICIÓN, ¡ORGULLOSAMENTE MEXICANA!

Las fiestas de los días de muertos en México, son fechas muy especiales en las que se dedica un tiempo para reflexionar sobre el fin de la vida y los seres queridos que han fallecido. Debido a la enorme riqueza cultural del país, esta fiesta se celebra de formas muy diversas y adquiere rasgos particulares  en cada región.

Entre todos estas fiestas populares, queremos destacar 3 lugares los cuales te recomendamos visitar:

SAN MARTÍN CHALCHICUAUTLA

En San Martín Chalchicuautla, considerado “el corazón de las tres huastecas”, pues colinda con Veracruz e Hidalgo, se lleva a cabo el baile de los huehues, que con sus máscaras y disfraces ocupan las calles principales y marchan en comparsas para competir por los premios que se reparten. Los huehues se visten de mujeres, diablos o parcas. Todo el pueblo se reúne a un costado de la plaza municipal para disfrutar de las danzas, mientras en los alrededores se venden antojitos diversos y algunas artesanías. Los visitantes son siempre bienvenidos y fácilmente se integran a la celebración.

TEMPOAL, VERACRUZ

Con máscaras de calavera y ataviados con vestimentas de diferentes oficios, hasta 150 pobladores y turistas personifican a los difuntos en un recorrido y baile por las calles del municipio veracruzano de Tempoal conocido como “La Viejada”. El momento cúspide de la fiesta son los días 1 y 2 de noviembre, en que todo el pueblo se reúne en la plaza principal para bailar con los muertos.

Una parte importante del ritual son los trajes o disfraces que incluyen una máscara elaborada de madera, y pueden ser de personajes diversos aunque los tradicionales son la parca, el diablo, y la mujer embarazada que representan a la muerte, el mal y la vida, respectivamente. Además el vaquero es la guía que se encarga de anunciar la casa en la que se bailará mientras se interpretan sones alusivos a los animales propios de la región, como: La cotorrita, El torito, El caballito, El borrego. Gracias a la máscara los vivos engañan a la muerte, que aunque ronda cerca y está al acecho, no puede identificarlos ni llevárselos al otro mundo.

La danza da inicio cuando los tempoalenses disfrazados de viejitos indican el lugar donde dará inicio del baile.

PÁTZCUARO, MICHOACÁN: 

En Pátzcuaro, Michoacán, la fiesta de muertos fortalece los lazos familiares y comunitarios, puesto que toda la familia y localidad participa en los preparativos que engalanarán las casas, calles y plazas por las que retornarán los difuntos.

En Janitzio, uno de los islotes que conforman Pátzcuaro, todo comienza el  31 de octubre con la cacería del pato (práctica que se ha debilitado debido a que esta ave se encuentra en peligro de extinción en su hábitat lacustre), las mujeres del pueblo cocinan en diversos platillos el resultado de la caza que más tarde será ofrendado a los muertos.

Después, el pueblo realiza dos fiestas a los fieles difuntos, la primera el 1 de noviembre, cuando se recuerda a los “angelitos”, es decir a aquellos que murieron siendo niños, posteriormente el 2 de noviembre se honra a los muertos que perecieron siendo adultos. Justo para honrarlos es que se realiza una procesión nocturna el 1 de noviembre en canoas ataviadas con infinidad de velas, llevando ricos platillos y bebidas y ambientadas con música para dar la bienvenida a quienes regresan de la muerte.

El espectáculo es impresionante pues el lago se ilumina de tal forma y se llena de tantos rezos y cantos que casi puede sentirse la presencia de quienes ya se fueron. Aquí las tradicionales veladas en los panteones también se vuelven todo un espectáculo debido a la cantidad de velas y los adornos majestuosos que los familiares colocan en las tumbas.