Mariana acostumbraba sentarse y disfrutar del paisaje, se sentaba en su mecedora en el frente de su casa, no era la única ya que donde ella vivía era una costumbre, desde ahí saludaba a sus vecinos, ella era viuda, una viuda muy atractiva y joven, pero con una profunda tristeza.

Su esposo trabajaba en la petrolera, una tarde tuvo un accidente, se le vio caer de la plataforma, su muerte fue instantánea.

Pero ella se relajaba después de un dia de trabajo, sentada en su mecedora, tranquilamente, pero una tarde unos vagos robaron su paz, entraron a su casa, la golpearon y abusaron de ella, quedó inconsciente en el piso, la hubieran matado en ese momento, si no es porque a una de sus vecinas le pareció extraño que no estuviera en su mecedora, así que fue a su casa a ver qué sucedía, cuando se acercó a la puerta gritó “Mariana”, al escuchar esto los delincuentes salieron corriendo por la puerta trasera, entró la vecina al escuchar un gemido, vio a Mariana en medio de un charco de sangre, llamó a la ambulancia, estuvo días inconsciente muy mal, pero finalmente despertó, estaba con ella la enfermera, quien intentó tranquilizarla pero no pudo, comenzó a gritar, se desmayó, ya no volvió a despertar, falleció a los 3 días.

Todos pensaban que su crimen quedaría impune, habían pasado 3 años, aín no había pista de quien o quienes la habían atacado.

Pero una madrugada un hombre de nombre Esteban, quien en estado etílico llegó a la delegación, pedía que lo encerraran que solo así ella se iría, el ministerio público no comprendía de qué hablaba, pero le tomó su declaración, el hombre repetía “Ella no me deja, me atormenta, se aparece me grita, me dice que no me escaparé, ya no puedo mi conciencia no me deja, no soy un asesino, fue Luis el quien le dio los golpes, yo solo quería tocarla era tan bella, pero Luis enloqueció, después supimos que había muerto, desde entonces no tengo calma, Luis sigue en la cantina pueden ir por él, tenemos que confesar lo que le hicimos, estoy enloqueciendo, ella solo quiere justicia, no hay un lugar para esconderme donde no me encuentre, ya no puedo, por favor encierrenme”.

El ministerio público, comprendió lo que sucedía, así que comenzó a interrogarlo, emitieron la orden de arresto contra Luis por asesinato y violación de Mariana, fueron por él, la sorpresa fue que en cuanto vio a la policía, se levantó de la silla y pidió que lo encerraran, afirmó lo mismo que Luis “Ella no me dejará en paz hasta que me lleven, ya no puedo vivir de esta manera”.

Luis fue juzgado por violación y homicidio, Esteban solo por violación, ambos continúan en la cárcel y los dos reciben ayuda psiquiátrica, ya que afirman que Mariana sigue atormentando sus vidas…

La casa de Mariana quedó abandonada, con sellos en la puerta, los vecinos aseguran ver la mecedora moverse cada tarde, como cuando Mariana vivía. La casa de Mariana quedó abandonada, con sellos en la puerta, los vecinos aseguran ver la mecedora moverse cada tarde, como cuando Mariana vivía. La casa de Mariana quedó abandonada, con sellos en la puerta, los vecinos aseguran ver la mecedora moverse cada tarde, como cuando Mariana vivía.