“NO TEMEMOS A SICARIOS DEL NARCO”
DICEN LOS WIXÁRIKAS

Además del asedio de las compañías mineras canadienses que presionan al Gobierno Federal para ganar un amparo y así poder explotar, destruir, sacarle oro y plata a la zona sagrada de Wirikuta en el desierto del altiplano de San Luis Potosí, la etnia Wixarika enfrenta una nueva amenaza:  la invasión y despojo de tierras en sus territorios entre los estados de Nayarit, Jalisco y Zacatecas de parte del crimen organizado.

Tras el asesinato de su líder Miguel Vázquez Torres,  ex presidente de bienes comunales de la comunidad huichola de San Sebastián de Teponahuaxtlán en el estado de Jalisco, presuntamente a manos de sicarios al servicio del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), todo esto ocurrió en el poblado de Kuruxi Manuwe; miembros del Consejo de la etnia sostuvieron que no temen al narco, ya que dicen “están dispuestos a dar la batalla mortal en defensa de los lugares sagrados que habitan en la llamada Gran Nación Wixarika”.

Entrevistado por este medio, Francisco Sánchez Carrillo (músico y promotor cultural de los Wirrarikas y uno de los fundadores del Consejo regional Wixárika por la defensa de Wirikuta en 2010 y de su hermano), afirmó que: “No nos doblegaremos ante el narco organizado, no les tenemos miedo, sabemos que la justicia y la razón está de nuestra parte, si es necesario abriremos otro frente de lucha en contra de esta nueva calamidad que no ha puesto el destino por delante”, apuntó.

Desde hace más de una década, ganaderos  invadieron miles de hectáreas en Huajimic municipio de la Yesca, estado de  Nayarit que pertenecen e  esta Etnia, lo que dio paso a varios litigios ante el Tribunal Unitario Agrario (TUA), logrando  la recuperación de más de 2 mil hectáreas desde el 2006. Hace poco recuperó para su gente otras 184 hectáreas, lo que tensó la situación en la zona, “Ya nos habían amenazado con vengarse, pero si ni siquiera los invasores españoles pudieron dominarnos, menos un grupo de gatilleros que anda a salto de mata lo lograrán” puntualizó nuestro entrevistado.

El mal llamado Huichol (Wixarika) ha sido reconocidos por mantener una de las culturas nativas mexicanas más renuente a la influencia de costumbres forasteras, a diferencia de otros culturas indígenas NO PERMITEN a los curas católicos que oficien misa libremente, sólo en ocasiones especiales.

A finales del siglo XX permitieron la presencia de frailes y monjas en escuelas y albergues en la misión Santa Clara en la comunidad serrana de San Andrés Cohamiata, otras iglesias y sectas que son sumamente restringidas y proscritas.

POR: CARLOS ÁLVAREZ GALLEGOS