EL SIGNIFICADO DE LA CORONA DE ADVIENTO

Reconocida por ser un  elemento típico y tradicional dentro la cultura cristiana, que simboliza  las cuatro semanas de diciembre, conocidas como las  semanas de Adviento.

Por lo general está compuesta por una corona hecha con ramas de pino o abeto, al que se le suelen añadir otros adornos como piñas o bolitas del acebo, lazos, etc. Cada corona cuenta con 4 veladoras de diferentes colores y cada objeto que lleva consigo es representativo. Por ejemplo, el círculo o corona  simboliza lo eterno, pues no tiene ni principio ni fin. Y el crearlo con ramas verdes de pino o acebo es porque el color verde simboliza la vida y la esperanza.

¿QUÉ PAPEL JUEGAN LAS VELAS DENTRO DE LA CORONA?

Las cuatro velas representan a cada uno de los domingos de la semana de Adviento y la quinta vela representa el día del  Nacimiento de Cristo . Y todo esto simboliza el agradecimiento a la venida o llegada de Cristo, porque justo eso es lo que significa la palabra Adviento, que viene del latín, venida. De ahí que estas velas de adviento se enciendan antes de que llegue la Navidad, porque nos están avisando precisamente de su llegada.

1. VELADORA MORADA:
La vela morada es la primera en encenderse, es decir, es la que encenderías el primer domingo de diciembre. Dentro de esta vela morada estaríamos mostrando nuestro arrepentimiento y solicitando el perdón. Al encender la primera vela de adviento debemos realizar la siguiente oración:

Encendemos, Señor, esta luz, como aquel que enciende su lámpara para salir, en la noche, al encuentro del amigo que ya viene. En esta primer semana de Adviento queremos levantarnos para esperarte preparados, para recibirte con alegría. Muchas sombras nos envuelven. Muchos halagos nos adormecen. Queremos estar despiertos y vigilantes, porque tú traes la luz más clara, la paz más profunda y la alegría más verdadera. ¡Ven, Señor Jesús! ¡Ven, Señor Jesús!
 
2. VELADORA VERDE:

La vela verde se encendería el segundo domingo de Adviento y significa la esperanza y al igual que las ramas que se utilizan para crear la corona representan la vida eterna,  con la que estaríamos aceptando la justicia de Dios. Al encender la segunda vela de adviento debemos realizar la siguiente oración:

“Los profetas mantenían encendida la esperanza de Israel. Nosotros, como un símbolo, encendemos estas dos velas. El viejo tronco está rebrotando se estremece porque Dios se ha sembrado en nuestra carne. Que cada uno de nosotros, Señor, te abra su vida para que brotes, para que florezcas, para que nazcas y mantengas en nuestro”.

3. VELADORA ROSA:
La vela rosa será encendida el tercer domingo del mes y con ella estaríamos simbolizando la alegría que sentimos por la llegada de Cristo. Al encender la tercera vela de adviento debemos realizar la siguiente oración:

“En las tinieblas se encendió una luz, en el desierto clamó una voz. Se anuncia la buena noticia: ¡El Señor va a llegar! ¡Preparen sus caminos, porque ya se acerca! Adornen su alma como una novia se engalana el día de su boda. ¡Ya llega el mensajero! Juan Bautista no es la luz, sino el que nos anuncia la luz. Cuando encendemos estas tres velas cada uno de nosotros quiere ser antorcha tuya para que brilles, llama para que calientes”. ¡Ven, Señor, a salvarnos, envuélvenos en tu luz, caliéntanos en tu amor!
 
4. VELADORA ROJA:
La  vela roja sería encendida en último lugar y con ella representamos y confirmamos nuestro amor incondicional a Dios Nuestro Señor y él a nosotros. Al encender la cuarta vela de adviento debemos llevar a cabo la siguiente oración:

“La Virgen y San José, con su fe, esperanza y caridad salen victoriosos en la prueba. No hay rechazo, ni frío, ni oscuridad ni incomodidad que les pueda separar del amor de Cristo que nace.Ellos son los benditos de Dios que le reciben. Dios no encuentra lugar mejor que aquel pesebre, porque allí estaba el amor inmaculado que lo recibe. Nos unimos a La Virgen y San José con un sincero deseo de renunciar a todo lo que impide que Jesús nazca en nuestro corazón”.
 

 5. Y POR ÚLTIMO ( LA VELADORA BLANCA)
La vela blanca se enciende el día 25 de diciembre y se coloca en el centro de la corona. Con esta vela, que simboliza la pureza, estaríamos representando la llegada y presencia de Jesucristo, al que estaríamos dando la bienvenida.