Conocido también como…

“SÍNDROME DE FLORENCIA O
ESTRÉS DEL VIAJERO”

Y te preguntarás, ¿En qué consiste?

Pues no es como tal un síndrome que se tenga desde nacimiento, es repentino; y le pasa  a todas aquellas personas que observan un lugar con mucha belleza y comienzan a llorar de la nada o sentir otros síntomas como:

  • Angustia
  • Excitación alternante con depresión
  • Obnubilación
  • Temblor
  • Palpitaciones
  • Sudoración
  • Zumbido de los oídos

Dicen que el novelista francés Stendhal visitó Florencia (norte de Italia) en 1817, tratando de no perderse ni un detalle para su diario. Pasó todo un día admirando iglesias, museos y galerías de arte y se conmovió a cada paso con el derroche magnífico de cúpulas, frescos, estatuas y fachadas. Pero de pronto, al entrar en la majestuosa Iglesia de Santa Cruz, se sintió aturdido, con palpitaciones, vértigo, angustia y una sensación de ahogo que lo obligó a salir para tomar aire. El médico que lo revisó le diagnosticó “sobredosis de belleza” y desde entonces ese síntoma se conoce como: Síndrome de Stendahl. 

La Cruz en la plaza de La Santa Cruz, Florencia
Iglesia Santa Cruz en Florencia

la
Más que un síndrome se ha convertido en un referente de la reacción romántica ante la acumulación de la belleza y goce de lo artístico.  Se resalta como una enfermedad psicosomática provocada por factores psicológicos.