Gabriel estaba enamorado de su esposa Alicia, una pareja bonita, siempre con una sonrisa, tanto que parecían recién casados, pero llevaban 9 años de casados, tenían un matrimonio bastante relajado, se llevaban muy bien, ambos trabajaban compartían tareas, su tiempo libre, una pareja como pocas, sin problemas, sin discusiones, tenían una pequeña hija a la que llenaban de cariño.

Pero nada es perfecto para siempre, Gabriel de pronto se vio seducido por una compañera del trabajo, llamada Rosa, era 10 años menor que él, una noche de lluvia, ella le pidió que la llevará a su casa ya que no había transporte público, pero Gabriel era un hombre con familia, un hombre al que su conciencia no dejaba en paz por haber fallado a su mujer, por haber permitido que el deseo carnal lo dominara, pensó en proteger su matrimonio antes que otra cosa, además pensaba en su esposa, en que lo dejaría si se enteraba, de algo estaba seguro era que amaba a su mujer y no quería perderle, así pasaron unos meses, todo en calma aparente, en el fondo el no podía ver a los ojos a su amada Alicia.

Pero su compañera de trabajo se obsesiono con él, no dejaba de acosarlo, tanto que Gabriel solicitó cambio de sucursal para poder evadirla, pero no cesaban las llamadas, los mensajes. Al paso de tiempo se vio en la necesidad de confesar a su esposa, su terrible error, ya que ella amenazó con decirle lo ocurrido, Alicia sufrió mucho pero lo apoyó, siguieron adelante en su matrimonio, cosa tenía muy molesta a Rosa, estaba desesperada.

Una mañana al salir de su casa Gabriel observo que en la entrada había tierra negra con cosas extrañas, pero soló hizo con el pie aún lado la tierra y se fue. Esa noche le comentó a su esposa lo que había visto en la mañana, esa misma noche comenzó a tener pesadillas, eran recurrentes, escuchaba voces, se notaba bastante alterado por esto, se notaba ausente, cuándo llegaba a casa se sentía muy cansado, dormía mucho, le dolían las rodillas y se caía con frecuencia.

Entonces esa paz en el matrimonio se esfumó, de un día al otro eran soló problemas, todo era pesadilla Alicia vivía triste y no comprendía que pasaba, pero Gabriel parecía estar en un sube y baja de emociones, en momentos era el hombre más dulce del mundo, en otros era distante y ausente, andaba de mal humor, no soportaba a su esposa. Fue un cambio radical.

Pero en la oficina su joven compañera, no entendía porque Gabriel no quería nada con ella, no veía como obstáculo el que él estaba casado, se dirigía a ella con mucho respeto y como si nada hubiera sucedido entre ellos.

Gabriel le dejó claro que no dejaría a su esposa, que no quería problemas, pero ella no aceptó.

Así pasaron un par de meses, pero después de un día al otro, Gabriel cambio radicalmente, comenzó a salir con su compañera otra vez, pero de manera descarada, ya no le importaba nada, solo ella, de manera obsesiva. Pero siempre me decía “No entiendo por que estoy con ella, pero no puedo dejarla”.

Luego comenzó a contarme que su esposa se había enfermado, que estaba en el hospital, pero así como si nada, como si no sintiera nada, lo cual me desconcertó, por que yo sabía lo mucho que amaba a su esposa, al siguiente día me contó que su hija se había caído que se había fracturado una pierna, después fue el hijo menor quien había enfermado, Pero un día le platiqué a mi esposa la situación de Gabriel, fue mi esposa quien comentó que era brujería, que lo estaban trabajando, antes de eso le había preguntado que sentía.

Yo no creía en brujería pero luego convencí a Gabriel de ir con un brujo, para hacer una limpia. El brujo le dijo que le habían hecho un amarre, hizo la limpia espiritual y nos fuimos. Hasta ahí todo era normal, pero a la mañana siguiente, ya no sentía atracción por ella, solamente culpa por haber traicionado a Alicia, pero habló con ella, le pidió perdón con el corazón, el amor de su esposa era tan grande, comprendío lo que había pasado, lo perdonó y aún siguen juntos, Gabriel cambio de trabajo y no volvió a ver a aquella mujer obsesionada con él.