Pasa el tiempo y, como en el tango, la nostalgia invade los corazones de los amantes de Carlos Gardel. El “zorzal criollo”, como se conoce al cantor cuyo nacimiento sigue siendo motivo de polémica entre Argentina, Uruguay y Francia, murió un 24 de junio de 1935.

Gardel viajaba a bordo de una avioneta en Colombia cuando el aparato, un trimotor, se salió de pista al intentar despegar y se chocó de frente con otro. La muerte del hombre que hizo del tango un himno nacional sin fronteras, dejó huérfano al género que muchos colocan frente al espejo del flamenco y la copla, como defiende, con matices, Diego “El Cigala”.

El recuerdo de Gardel resucita estos días con homenajes en la tierra donde murió y en la que creció. En Buenos Aires se alza el telón con una exposición en el Museo Histórico Nacional que ilustra quién era, por fuera y por dentro, la mejor voz del tango argentino. Cómo entendía el cine, sus películas, la música y la vida.

Al «Morocho (moreno) del Abasto» (barrio tanguero) se le reconocía por la calle por sus elegantes trajes, zapatos y, como en el escenario, hasta por sus sombreros. De puertas adentro, el hijo de una planchadora que no conoció a su padre, disfrutaba del mate (infusión de hierbas) del sabor de los cigarrillos (no puros) y de escribir cartas.

Las actividades a realizar el miércoles 26 de junio a las 18 horas en el Museo del Ferrocarril “Jesús García Corona”.

Entre sus actividades se encuentra la presentación y proyección de película documental, la cual será a las 18:00 horas y a las 19:00 horas será el Conversatorio respecto a la proyección y vida artística del “Morocho del Abasto y se cerrará este homenaje con baile.

Se les recuerda que el Cupo es Limitado.

Se pueden registrar al 4443015296. La Entrada es libre

La Garufa San Luis Potosí te invita.