MISTERIOSA MUJER EN EL MUSEO

Londres, Inglaterra Reino Unido

0
103

PERIODISTA POTOSINO ES AYUDADO POR SAMARITANA

Primeros días en Londres. Hace frío, aquí el clima es tan caprichoso que es un tema inevitable, si hay lluvia o hay sol, nunca se sabe. Hoy me voy de gira por los museos y galerías de arte más famosas del mundo. Tomó el metro en Baywater Undeground Station rumbo a Victoria. Hay tantas opciones que falta el tiempo así que descartó la exposición de Lucian Freud y la Tate Gallery para irme directamente al Museo británico, uno de los más importantes del mundo con colecciones inimaginables que abarcan todo el saber humano: historia, arqueología, etnología, no sabía la aventura que me esperaba en ese recinto sagrado del conocimiento hermético.

Con más de 80 000 artículos de todas las culturas incluyendo la Mexica y Maya el “British Museum” es el primer museo funcional y nacional del planeta, famoso por sus salas dedicadas a la egiptología, Grecia, Roma, Oriente medio y extremo Oriente, está ubicado en una mansión del siglo XVI en la Grand Russel Street en el barrio londinense de Bloomsbury, por lo que descendí en la estación del subterráneo Tottenham Court Road para caminar varias cuadras bajo una pertinaz llovizna.

Nada como desayunar en el interior del museo por lo que antes de llegar me metí en una tienda de conveniencia Sainsbury’s el equivalente a wal-mart en norte américa y compré lo básico tres manzanas, un pastel de chocolate y un litro de cerveza, andaba medio perdido y al preguntarle a un buen hombre por la dirección del museo este mismo se ofreció a llevarme pues él iba para allá a estudiar varios papiros de Egipto, maestro retirado de la universidad pasa su vida en el recinto, conversamos de todo de Marx hasta México. Nada como la hospitalidad inglesa, insuperable de verdad.

Me había olvidado de contactar con mi amiga y anfitriona para la visita a los archivos de Edward James y Xilitla en el reino Unido la maestra de esuclultura Emma Dexter quien venía al día siguiente desde su casa en Birmingham, aún no habíamos hecho ninguna cita, ya dentro del museo me fue imposible contactarla con mi celular mexicano, estaba desesperado, un fuerte aguacero se cirnió en ese momento sobre mi amada Londres ciudad de Cristo según Emmanuel Swedenborg, estaba frustrado y ya era medio día. De pronto una misteriosa mujer se me acercó y me preguntó por mi nombre si quería usar su teléfono móvil, pero imposible no pude comunicarme con mi contacto, le agradecí su servicio y desapareció.

Pase todo el día sin poder contactarme. Por alguna extraña razón había problemas en las telecomunicaciones en Inglaterra al parecer por el clima. Me fui al Soho, me senté en un pub donde solía sentarse Oscar Wilde, ordené varias cervezas con una papa con queso y me puse a leer “The Times”, al rato me quedé sin batería de cell, regresé al hostel cansado y extasiado cavilando como resolver mi problema pues al día siguiente debía ver a mi amiga de West Dean College para reportarle sobre mi investigación en Chichester West Sussex sobre el mecenas del surrealismo y constructor de “Las Pozas” en la Huasteca potosina y entregarle varios regalos. Cerca de la 1 A.M. tocaron a mi cuarto, la hermosa recepcionista polaca me decía que había una mujer en el vestíbulo preguntado por mi, descendí y estaba era la misteriosa dama del museo que al verme me pasó a mi amiga Emma desde su celular, que alivio hable con ella y nos citamos en Victoria Station para el día siguiente a las 2 pm, le regresé el celular a la mujer y le pedí un minuto para apuntar su nombre y número, pero esta desapareció sin dejar rastro… ¿Cómo supo dónde estaba mi hotel? ¿Por qué viajó kilómetros para hacerme el servicio? Son preguntas que aun rondan en mi cabeza, pero agradezco a Dios o al gran espíritu esta suerte que ya no me abandonó en mi larga estancia en Inglaterra