Si juegas con fuego te vas a quemar

San Luis Potosí,S.L.P.

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Hubo una chica que nació dentro de una familia un tanto excéntrica, la joven llamada Alicia de 16 años vivía confundida entre la realidad y lo que ella creía era su imaginación.

Su padre era comerciante, tenía una joyería, por lo que se mantenía bastante ocupado, su madre de ocupaba de las labores del hogar, cuidaba también a sus hermanos, todos más pequeños, ella era una buena hija y contribuía con su mamá, ayudándola en todo lo que podía. También acudía a la escuela, no daba mucho problema, era tímida y callada, nunca sabían lo que pensaba, era también poco expresiva, como si no tuviera emociones.

Hasta que una mañana conoció a Samantha, casualmente le tocó sentarse a un lado de ella en la escuela, recién llegada a la ciudad. Alicia se vio impactada por la personalidad de su compañera, era alegre y extrovertida, le hablaba de cosas diferentes, le contaba historias de fantasmas, de brujas y de hechizos, eran sus temas más recurrentes. Pero a sus compañeras no les agradó esa amistad, solían molestarlas, les escondían su material de trabajo, se burlan de ellas, bueno tal vez las jóvenes eran diferentes a sus compañeras, pero no sabían que tanto.

Alicia tenía secretos de los que no hablaba, porque le daba miedo no le creyeran, pero con Samantha era diferente, sentía confianza con ella, así que le hablo de las cosas que veía, de esas que ella pensaba que imaginaba, incluso.le mostró un diario dónde anotaba la fecha y hora en la que ella había tenido alguna fantasía, pero su amiga le dijo que no estaba imaginando, pues en el diario lo que leyó fue que ella hablaba con una mujer como de 30 años, le preguntó nunca has leído lo que escribes?, Le respondió que No, entonces no te das cuenta de la secuencia de las cosas, comenzó a decirle mira aquí dice que se apareció el domingo a las 3 de la mañana y te pidió que la ayudarás, siguió dando vuelta a las ojalá y le dijo cada 30 días se aparece y te pide lo mismo, eso es extraño, además hablas de unos niños que juegan y te despiertan. ¡Waw! Tú ves las cosas que siempre he leído, mi mamá tiene un montón de libros de fantasmas, de ahí son las historias que te he contado, nada de lo te he dicho lo he vivido yo, pero tú sí y pensabas que lo imaginabas, llevas toda tu vida viendo fantasmas, no son alucinaciones.

Alicia se vió confundida, ya que su cuando era niña solía contar a su madre lo que veía y ella siempre le decía que tenía una gran imaginación.

Samantha la abrazo y ella comenzó a llorar, no estás loca, quería saber que más podía hacer, estaba fascinada.

Al día siguiente saliendo de clases Samantha invito a Alicia a su casa, cuando llegaron la casa estaba sola ya que su madre trabajaba hasta tarde, tenían la casa para ellas solas, entonces la afitriona sacó un péndulo se lo dió a su amiga, le indico que hacer, tenían que realizar una pregunta.

Alicia sostenía el péndulo, pregunto ¿hay alguien aquí? El péndulo comenzó a girar tu girar fuertemente, ambas estaban sorprendidas, pero Samantha quería más, pidió a la presencia se manifestará, de un golpe se cerró la puerta, ninguna de las dos tenía miedo, están emocionadas, de pronto Alicia se sentó en el piso, comenzó a hablar con alguien, pero solo ella lo veía, era un niño, bueno el fantasma de un niño, lo tomó de la mano dulcemente, se llama Rafael está asustado, tiene 6 años y busca a su mamá.

Samantha quería saber cómo estaba vestido, detalles, bueno sus dudas fueron resueltas su ropa era muy vieja, como de otra época, la chica corrió a buscar unas cosas al regresar colocó una veladora y pidió a su amiga que le explicará que el estaba muerto y que para ir con su mamá tenía que seguir la luz, así lo hizo, ellas se pararon frente a la veladora ya encendida se tomaron de las manos, camina a la luz sigue despacio no tengas miedo, en un momento se sintió un fuerte viento dentro de la habitación donde estaba la veladora se formó como un remolino iluminado, ellas comenzaron a rezar, hasta que la veladora se apagó y todo se sintió en calma.

Samantha no podía creer lo que había pasado, estaba tan feliz, habían ayudado al niño a seguir su camino, ni si quiera sabía que había un fantasma en su casa, estaba en shock, las amigas se abrazaron.

Pero Samantha quería más emoción, al día siguiente fueron a casa de Alicia, pero esta tarde no estaba solas en la casa, se encerraron en la habitación y realizaron el mismo ritual con el péndulo, pero está vez, al pedir que se manifestará se escuchó un fuerte grito, venía de afuera del cuarto era la madre de Alicia, estaba pálida temblando, le preguntaron que había sucedido, ella respondió mira todos los cuadros de la pared, ellas voltearon a verlos, todos estaban de cabeza, en eso uno cayó al suelo y el vidrio se rompió, al levantarlo de dieron cuenta que era una fotografía de su papá.

Alicia pudo escuchar un voz de una mujer, despídete de él. Ella sacó el péndulo y pregunto estás aquí? Pero nada sucedía, nada todo era silenció, las tres estaban asustadas.

Alicia comenzó a llorar, el péndulo comenzó a girar muy fuerte, parecía hablar con alguien que sólo ella veía, pero cuando dijo papá no te vayas, su mamá también comenzó a llorar y que pasa dime por favor suplicaba, extendió la mano y la cerró.

Samantha intrigada, sacudió a Alicia que parecía no reaccionar, su madre tomó su mano y extendió sus dedos, tenía una llave.

En eso tocaron a la puerta de la casa, las tres corrieron a la entrada, casi se desmayan al abrir y ver a un oficial del la policía parado frente ellas, el oficial se dirigió a la madre de Alicia, informó que su esposo había perdido la vida, se resistió a un asalto a la joyería, le dieron dos balazos en el pecho, buscaban la llave de la caja fuerte pero al parecer no les quiso decir dónde estaba, esto declaró un testigo.

La madre de Alicia entendió de dónde era la llave que tenía en las manos, sabía que ahí su marido guardaba todo el dinero, nunca más dudo de lo que su hija decía.

Alicia le dijo Samantha que no quería volver a jugar, si juegas con fuego te vas a quemar, ya no busques más fantasmas, por favor.

Pero Samantha no se quedaría con las ganas de experimentar algo ella, así que una noche colocó una veladora en su cuarto sobre una mesa, se paró frente a ella con el péndulo en las manos, pidió que si había una presencia se manifestará, pero está vez si pudo ver al fantasma pero era horrible y malo, las cosas en su habitación comenzaron a girar, un libro cayó sobre la veladora en un instante comenzó un incendió, pudo lanzarse por la ventana y así salvar la vida bien le había advertido su amiga, gritando pedía ayuda, tenía quemaduras y su casa se incendiada, pronto llegó la ayuda, pero ella con cicatrices aprendió a dejar a los muertos en paz.