Los biopolímeros son componentes de silicona u otras sustancias no compatibles con el organismo, que negligentemente han sido aplicados en miles de personas  para el aumento o relleno de algunas zonas del cuerpo como glúteos o rostro. Cosa que no debe aplicarse nunca en el cuerpo. 

A continuación presentamos el fuerte testimonio de una mujer a la que le fueron aplicados estos biopolímeros.

Por lo fuerte de la situación omitimos el nombre de la paciente.

Hace cuatro años me aplicaron un aceite en los glúteos, a los cuatro o cinco meses tuve una reacción. Empecé con dolor de cabeza, un dolor en la lumbar, cansancio, mucha fatiga, escalofríos.

Yo no entendía por qué. Como mujer pensaba que era una infección de vías urinarias o que era el cansancio. Al final me tuvieron que internar porque mi sistema me gritaba que estaba muy mal. 

Desde entonces, todo este tiempo me han estado impregnando de múltiples antibióticos, desde el más leve hasta el más fuerte.

Cuando me hicieron la primer cirugía después de la reacción, empecé con necrosis, eso significa que se me empezó a pudrir la parte del área de los glúteos donde me lo habían aplicado. Entonces fui con un medico de cirugia plastica reconstructiva de aquí se San Luis Potosí en forma particular.  Me dijó que mi enfermedad se llama por modelant, y que corría el riesgo de tener una miocarditis, un problema vascular, o un shock hasta llegar a la muerte. 

El medico me dijo: Lo que tienes que hacer es quitarte la mayor parte del aceite y empezar a amputar” 

No me agradó la idea, porque cuando me puse el biopolímero, no era para que me quitaran nada, era para verme bien. No quise, me resistí, dije “no quiero quitarme nada”

El médico también me dijo que aún estando en riesgo mi vida, lo único que iba a hacer es que por medio de una cánula desde la espalda a los glúteos iba a succionar lo mayor posible para quitar el problema de las células muertas. Así lo hicimos, pero no hubo mucho resultado. 

Aun así después de la cirugía no me sentí bien. Todo el tiempo tengo cefalea, escalofríos, la pierna izquierda me ha fallado, me he caido infinidad de veces, y obviamente por gravedad el biopolímero ha estado bajando a las piernas y a los muslos.

Volvió a pasar lo mismo, empecé nuevamente con necrosis e infecciones que ya no podía controlar. Empecé a investigar otro médico de cpr, y me dijo que tenía que ser abierta o “por abordaje”. Me hicieron una cirugía en forma de paloma que me cube la ilíaca hasta mitad del abdomen y me quitaron mucho, pero no me sentí mejor.

Este tratamiento fui a hacérmelo con dos amigas más. Una de ellas es jovencita, tiene 26 años,  ella no puede sentarse, ni estar mucho tiempo ni parada ni sentada. Otra de ellas, Jessica, falleció.

Nos lo hicimos con un médico de cirugía plástica reconstructiva, pero no se si tenia especialidad o no. No lo investigamos, lo único que nos guió, porque fuimos las tres juntas, era que “ya le había hecho a este tratamiento a varias” 

Yo inicie una demanda, a salud pública y cerraron el lugar por un tiempo, pero desafortunadamente sigue abierto. 

Desafortunadamente al momento como pacientes, necesitamos firmar una carta de consentimiento informado, entonces cualquier cosa que te pase, definitivamente ellos se protegen en ese sentido. Y yo la firmé sin estar informada, ni siquiera tenía un poquito de idea, y eso que yo soy una profesionista dentro del área de salud.
No era un médico cirujano reconstructivo, solo era un médico.

Más que hacerlo por la vanidad, es el deseo. Yo creo que todas en alguna etapa de nuestras vidas, ya sea jóvenes o grandes, tenemos ese deseo de querer vernos bien. 

Definitivamente hay que informarse demasiado bien. Y obviamente, un biopolímero jamás se debe aplicar así, nunca en ninguna parte de nuestro cuerpo. Las dos opciones que hay es: grasa del mismo cuerpo o implantes, eso es todo.

El doctor David Trejo, va a estar retomando mi problema. Desafortunadamente yo ya no tengo mucha opción. El doctor dice que obviamente voy a tener múltiples cirugías, ósea no una, muchísimas, y dentro de todas esas obviamente yo se las consecuencias.

El comparaba mi enfermedad como un cáncer, dice que tengo que tener el medicamento lo mas que aguante mi sistema.

No se mide el dolor, yo siempre tengo dolor, desde que amanece hasta que anochece, mi dolor es continuo, ya no puedo trabajar como hubiese querido y como trabajaba antes. El impacto que está causando en mi vida profesional, en mi vida como madre, y hasta como esposa. 

Yo les diría a las mujeres que no lo hagan. Somos muchísimas, no soy yo en especifico, y esto no abarca un nivel social, esto le puede pasar a ricas y pobres. Aún hay gente malintencionada que por cualquier cantidad de dinero te ponen el biopolímero y pues a mi me pasó.

Es muy triste. No hay distinción a nivel social.